Olga Cascales nos habla de Agustín Navarro Alvado

Olga Cascales es la viuda del tristemente fallecido, hace año y medio, ex alcalde de Benidorm, Agustín Navarro. Nos habla de su marido para recordar aspectos de su vida y su labor en Benidorm.

Periodista: Olga, buenos días.

Olga: Buenos días, Palazón.

Periodista: Agustín era nacido en Benidorm, ¿no?

Olga: Él y todos sus antepasados; su árbol genealógico se remonta al siglo XVII.

Periodista: Al margen de la política, ¿en qué trabajaba?

Olga: Agustín estudió hasta COU. Su idea era continuar con Farmacia, carrera que siempre le apasionó. Pero no pudo ser por razones económicas. Entonces optó por opositar para el ayuntamiento, área de recaudación. Casi siempre ha sido funcionario en el Área de Hacienda, a principios de los ochenta. Y de Fiestas en 1991.

Periodista: ¿Cuándo empezó con la política? Primero fue concejal, ¿no es verdad?

Olga: En 1992 comenzó su andadura política, con Pepe Marcet, en tiempos de Catalán Chana, de quien fue secretario; luego vino la moción de censura: el alcalde sería Zaplana. Agustín pasó a ser concejal de la oposición y diputado en Alicante. Después, el PSOE ganó las elecciones en 2011.

Periodista: ¿Cuánto tiempo estuvo de alcalde? ¿Qué es lo que más destacarías de su labor en ese periodo?

Olga: Agustín estuvo de alcalde seis años y medio, cargo que siempre pretendió con el único objetivo de hacer todo lo posible por su pueblo; tanto es así, que renunció a su acta de diputado para disponer de más tiempo en la alcaldía.

Periodista: ¿Crees que su gestión fue satisfactoria?

Olga: Creo que sí. Los dos primeros años fueron difíciles, debido a la crisis. Algunos de los proyectos que inició no los pudo llevar a cabo y fueron continuados y concluidos por el gobierno siguiente. Siempre habrá gente que lo critique, como algunos sectores de la prensa que le hicieron mucho daño.

Periodista: Es verdad que le decían Sisí emperador.

Olga: Así es. Y todo por su voluntad de realizar todo lo que le pedían; pero muchas veces tropezaba con imposibles.

Periodista: ¿Recibió alguna placa, medalla, homenaje como alcalde de Benidorm?

Olga: Como alcalde, recibió muchos reconocimientos y cargos de honor de diferentes entidades socioculturales y festeras; es de destacar el pregón que hizo para el Día de Castilla-La Mancha, en 2014, en el cual Agustín imaginaba que don Quijote se quería empadronar en Benidorm (fue original y simpático). Pero hay dos de gran relevancia: uno es la representación en el Hermanamiento con la ciudad de Manizales en Colombia, donde una plaza lleva el nombre de Benidorm; otra , el nombramiento de Agustín como Miembro Honorario de la Orden del Imperio Británico. Por último, el homenaje más bonito fue, cuando al año de su fallecimiento (el pasado 5 de febrero), la corporación municipal decidió dedicarle una calle, en el barrio donde se había criado: El Campo. Fue un acto muy emotivo.

Periodista: ¿Cómo veía la evolución de Benidorm en estos cincuenta últimos años?

Olga: Agustín era un enamorado de Benidorm. Veía positiva la evolución de la ciudad, se adaptaba siempre a las circunstancias.

Periodista: En la línea de su pensamiento, ¿qué piensas que le falta a Benidorm para que sea una ciudad ideal en todos los aspectos?

Olga: Agustín tuvo siempre claro que Benidorm vive del turismo y que hay que dar al visitante todo tipo de servicios, y no solamente ocio y playas, sino otros aspectos como cultura, museos, etc.

Periodista: ¿Cuáles eran sus aficiones?

Olga: La lectura. Y la política: trabajaba por su pueblo todos los días del año, noche y día; con decirte que ni cogíamos vacaciones. Yo le ayudaba mucho, por ejemplo, en las campañas, pero a veces desconectaba, porque no podía seguir su ritmo.

Periodista: Agustín siempre fue un alcalde muy cercano al pueblo. ¿Crees que mucha gente -viejos y jóvenes- lo recuerdan?

Olga: Agustín era un hombre sencillo; todo el mundo podía llegar hasta él; hacía favores a diestro y siniestro. Y pienso que mucha gente se acuerda de él, y se acordará durante muchos años.

Periodista: Gracias por tus declaraciones. Pienso que el pueblo de Benidorm no lo olvidará fácilmente.

Olga: Gracias a ti.

Nota: Agustín Navarro fue muchas cosas, pero ante todo una buena persona. Amigo de sus amigos. Desde aquí quiero hacerle este homenaje, porque yo también era amigo suyo. A mi me acuerdo que me decía, no te metas mucho conmigo en el periódico, y yo le contestaba: «Si contigo uno no se puede meter porque estas haciendo las cosas bien y sobre todo eres una buena persona»… Y se reía.

Te echamos mucho de menos Agustín, puede ser que en el futuro haya alcaldes que lo hagan mejor. Pero la huella que tú dejaste, no se olvida.

Manolo Mora