El Ayuntamiento de Benidorm solicita una subvención a Diputación para restaurar la Torre de Morales, catalogada como BIC

El proyecto, valorado en algo más de 200.000 euros prevé actuar en el interior y cubierta de esta torre defensiva del siglo XVI

El Ayuntamiento de Benidorm ha solicitado a la Diputación Provincial de Alicante una subvención para restaurar la Torre de Morales en base al proyecto redactado y aprobado en junio de 2019. La Junta de Gobierno Local (JGL), a propuesta de la concejal de Patrimonio Histórico, Ana Pellicer, ha aprobado participar de la convocatoria del Plan Provincial para la rehabilitación y puesta en valor del patrimonio arquitectónico de carácter histórico municipal de localidades de menos de 75.000 habitaciones.

Pellicer ha explicado que “según las bases de la convocatoria, la subvención para un municipio del tamaño de Benidorm podría alcanzar hasta el 70% del coste del proyecto de rehabilitación, que está valorado en algo más de 200.000 euros”.  

La edil ha recordado que “la Torre de Morales es uno de los monumentos patrimoniales más importante de Benidorm, catalogado como BIC. De ahí, el interés del Ayuntamiento desde hace varios años por intervenir en esta construcción defensiva del siglo XVI y de optar ahora a esta convocatoria de ayudas lanzada por la Diputación Provincial de Alicante”.

El proyecto de restauración aprobado en 2019, plantea una actuación tanto en la superficie como en el interior encaminada a hacer la torre visitable, “acercando de esta forma aún más nuestro patrimonio histórico a la ciudadanía y haciéndolo aún más atractivo, sobre todo para las generaciones más jóvenes”.

Localizada en la avenida de Villajoyosa, en una franja que en el siglo XVI se ubicaba junto al Camino Real, la de Morales es, según la Dirección General de Cultura, “una torre prismática de unos cuatro metros de lado en la base. Se conserva hasta la altura aproximada de siete metros. Su fábrica es de mampostería de irregular tamaño tomada con mortero que es de cemento en las reparaciones más modernas. Las esquinas se encuentran reforzadas mediante sillarejo de diferente tamaño”.

La torre fue, además, utilizada como “vivienda”, y “en su interior se distribuyen tres niveles de pisos”. Anteriormente estos tres niveles estaban comunicados entre sí por una escalera de caracol. Por ello, el proyecto contempla la construcción de una escalera de este tipo una vez se demuelan los elementos impropios en el interior de la torre. Asimismo, el proyecto prevé restaurar la azotea, permitiendo la salida al exterior, reponer las carpinterías de madera, instalar luz eléctrica en el interior, y eliminar los focos de iluminación situados en la facha de la torre sustituyéndolos por otros ubicados a una distancia adecuada.

Además, la actuación recoge también la instalación de paneles informativos y descriptivos de la torre, que actualmente se encuentra tapiada y cerrada.

Pellicer ha señalado que “hace dos años actuamos en el entorno de la torre, enclavada en nuestra trama urbana, para hacerlo más accesible y al mismo tiempo facilitar las futuras visitas a este BIC”.