Mónica Oltra y Paco Camps… pero éste dimitió por dos trajes

Mónica Oltra debe dimitir. También. Y con más motivos que Paco Camps. A estas alturas de la película, no hago “spoiler” si digo que el final no es el mismo según la ideología política del protagonista. Paco Camps tuvo que dimitir por hacerse dos trajes sin pagar, cohecho impropio creo que lo llamaron, y al final le declararon inocente. Pero la vicepresidenta del Pacto del Botánico, Mónica Oltra, no dimite de su cargo, al que se agarra como una lapa.

Saz Planelles.- Se le acusa de conocimiento de hecho delictivo y no hacer nada, o algo así, al ocultar que Luis Eduardo Ramírez, que entonces era su marido, no fuera detenido en su momento por abusos a una menor. Si Mónica Oltra lo sabía y no hizo nada, ¿ha cometido delito por ocultación? Pregunto, porque yo no soy jurista. El juez que investiga la gestión de la consellería de Mónica Oltra en el caso de la menor abusada por su exmarido considera que “no existió ninguna voluntad real de esclarecer los hechos, sino, por el contrario, de ocultarlos, con una mera apariencia de actuaciones dirigidas a esclarecerlos”. Vamos, un paripé, para entendernos.

Pero lo que es una realidad es que el señor Ramírez fue condenado a cinco años de cárcel por la Audiencia Provincial de Valencia, sentencia ratificada por el TSJCV. El ex de Oltra era educador en un centro de menores tutelados, el Centro de Menores Niño Jesús de Valencia, donde, según parece, se producían abusos contra menores. El exmarido de la vicepresidenta abusó de Mayte y este hecho fue ocultado. Nadie avisó a la policía. Lo curioso de la historia es que el Protocolo de Intervención de Abusos del centro donde el señor Ramírez trabajaba como educador fue redactado por él mismo. Y en el Protocolo  no constaba que se tuviera que dar aviso a la Policía o Guardia Civil. Trece personas, funcionarios y cargos de confianza de Oltra, han sido llamados a declarar por un hecho que parece que era conocido por alguno de ellos y no se hizo nada. Una de las personas que tuvo conocimiento de los hechos era la propia vicepresidenta Oltra, responsable de la consejería de Igualdad y Políticas Inclusivas de la Generalidad Valenciana, y lo supo mucho antes de que reconociera que lo sabía, a tenor de las declaraciones de alguno de los imputados, que como se ve son varios. Esto da pie a pensar que había una trama de ocultación de unos hechos repugnantes.

La carrera política de Mónica Oltra está arruinada, aunque mantenga el cargo. Su inacción es una losa que la perseguirá toda la vida. Abra diligencias o no el TSJCV. Al ser cargo público, la señora Oltra es aforada y no puede ser juzgada por un tribunal ordinario. Todo queda en manos del TSJCV.

Ya no cuela su defensa basada en que todo es un plan de acoso contra su persona. Y menos que la culpa es de la extrema derecha. Sólo falta que eche la culpa de sus problemas a Putin por lo de la guerra de Ucrania.

El escándalo está siendo tratado con pinzas y con sordina por los medios de comunicación. Valencianos y nacionales. Se juegan muchos miles de euros en subvenciones y ayudas. Si el escándalo estuviera protagonizado por algún vicepresidente de comunidad de la derecha, el caso sería estratosférico. Recordemos lo de los trajes de Paco Camps y el pitufeo de Rita Barberá. Ambos declarados después inocentes.

Lo que está claro es que la señora Oltra debe dimitir. Una feminista de pro, defensora de la igualdad y del derecho de las mujeres no puede seguir ni un minuto más en su cargo si se demuestra que las acusaciones contra ella son ciertas. Lo de Oltra es mucho más grave. Y todavía no he visto desde el ministerio de Igualdad de la señora Montero una declaración de apoyo a Mayte, la menor abusada por un macho heteropatriarcal, agravado con el hecho de que el exmarido de Oltra era educador del centro. Las pancartas del “Yo sí te creo” están guardadas en el sótano del ministerio de la señora Montero hasta otra mejor ocasión.

Tampoco he visto manifestaciones feministas de apoyo a las menores también abusadas en Baleares, comunidad gobernada por los socialistas, socios de Oltra en el Pacto del Botánico. Otro escándalo tratado con un tupido velo por la prensa subvencionada. La justicia y la prensa tienen distintas varas de medir según los escándalos estén protagonizados por la derecha o la izquierda. Esto es un hecho que ya nadie discute en España, donde cada vez vamos perdiendo mas derechos y nuestra democracia sólo la cubre un fino barniz que oculta un Estado autocrático social comunista.

Fotografía de Wikipedia