La Pública trabaja en Altea para restablecer la normalidad tras la intensa tormenta

Los trabajadores de La Pública han realizado una limpieza en profundidad de todas las zonas aledañas del Río Algar tras las fuertes lluvias

Las intensas lluvias que han superado 84,6 litros por metro cuadrado en Altea el pasado sábado, han provocado la crecida del cauce del río Algar, así como desperfectos en diversos puntos de la localidad. Una de las zonas más afectadas han sido las inmediaciones del puente de Sogai, donde los trabajadores de La Pública “con un tractor y un camión bivalva, se han empleado a fondo para recuperar la normalidad lo más rápidamente posible”.

Así lo ha explicado el edil del área, Diego Zaragozí quien recordaba que “el puente ha permanecido cortado hasta este miércoles, cuando pudieron retirarse todos los residuos, sobre todo el cañar que allí se amontonaba”.

Para ello se ha utilizado una trituradora semiforestal procediendo a triturar la vegetación para convertirla en un compost que queda depositado en el suelo, actuando como abono natural. Una gran cantidad de las cañas recogidas han podido así “reciclarse”. “Este compost se deja sobre el terreno, con el consecuente ahorro en transporte y posterior eliminación. Además hace todo el proceso de limpieza mucho más sostenible” ha destacado el concejal.

Playas

Como ha recordado Zaragozí ”los operarios de La Pública están desarrollado una importante tarea de limpieza, aplanado y acondicionamiento en toda la costa alteana tras estos días de lluvias y temporal intenso. Concretamente ya se está actuando en  la playa del´Espigó”.

Actualmente la maquinaria está procediendo a nivelar la playa, ya que la tormenta habían amontonado los cantos rodados dificultando el acceso a determinados puntos de la bahía. “La Pública trabaja intensamente para conseguir que toda la costa de Altea esté en perfecto estado de cara a la Semana Santa” concluyó el responsable municipal.

Finalmente cabe destacar que los restos de Poseidonia que se acumulan en toda la costa se reducirán gracias a un tractor especial y se procederá a mezclarlos con los cantos rodados, manteniéndolos así dentro del ecosistema, tal y como recomienda en estos casos el Instituto de Ecología Litoral.