Carta a sus Majestades los Reyes Magos de Oriente

Queridos Reyes Magos:
Nos dirigimos a SSMM para pedirles perdón por la ofensiva representación que en La Vila, Villajoyosa, se ha hecho de la tradición cristiana que contribuyó a ese mito y que ha venido fascinando a millones de niños año tras año.

Aunque no se sepa a ciencia cierta si existieron los Reyes Magos, la “historia” ha mantenido esa fábula que cuenta cómo esos tres Reyes Magos u Hombres Sabios, como también se les conoce, procedentes de Oriente, a lomos de camellos y guiados por una estrella, se dirigieron al lugar donde había nacido Jesús de Nazaret para adorarlo, rendirle homenaje y entregarle regalos de gran riqueza simbólica : oro, incienso y mirra.
En España, a partir del siglo diecinueve, se inició la tradición de convertir la noche de Reyes en una fiesta infantil con regalos para los niños, siendo el vecino municipio de Alcoy el primero en celebrarlo.
En Villajoyosa, como en otras partes, -los niños que se portaban bien-solían escribirle cartas a los Reyes Magos pidiéndoles aquellos regalos que más deseaban. Para ello, depositaban sus cartas en esos buzones que los Reyes de cartón piedra tenían en las puertas de algunas tiendas de regalos. La víspera de ese día de Reyes, se celebraba una gran cabalgata en la que los niños podían ver que los Reyes habían llegado a La Vila y que les podían traer sus regalos deseados. Y por la noche, antes de acostarse, dejaban unas cestas en las puertas y balcones con comida-pan algarrobas, etc- para que los Reyes dieran de comer a sus camellos. Todo ello, con la esperanza de que al haber sido buenos niños y niñas, no les dejaran carbón.
Sin embargo, quienes tienen ahora la responsabilidad de continuar con esa bella tradición y seguir haciendo más felices a los niños, han convertido esa encantadora “historia”, en un desfile de vehículos todoterreno, a deshora, con escandalosas sirenas que más que llamar la atención para que  los niños acudieran a verlos, los han hecho huir y  llorar al ver el esperpento, en el que esa fábula tradicional  se había convertido en el ANUNCIO DEL RALLIE PARÍS DAKAR o en las más espantosas escenas de un desfile militar de Afganistán.
Quienes año tras año hemos acudido con nuestros hijos y familiares a ver ese desfile y hemos alimentado la tradición de la noche de Reyes, nos sentimos avergonzados de lo que ha sucedido este año y debemos pedir perdón. Pero quienes viven de nuestros impuestos y tienen la obligación de hacer felices a los niños y niñas de La Vila y han hecho un acto altamente ofensivo hiriendo su sensibilidad e inocencia, deberían hacer algo más que pedir perdón.

Fuente: Noticium