La Vila Joiosa recupera su historia redera a través del arte contemporáneo, el reciclado de las redes de pesca y la creación de una ruta turística

El proyecto ‘Las tejedoras de redes’ tiene como objetivo principal la recuperación de la memoria histórica de la industria redera, destacando a la mujer como parte fundamental de la sociedad, impulsora del desarrollo económico, cultural y social de La Vila Joiosa.

La Vila Joiosa homenajea a sus rederas rescatando los recuerdos de mujeres que durante años sustentaron a sus familias gracias a este ancestral oficio. El proyecto ‘Las tejedoras de redes’ tiene como objetivo principal la recuperación de la memoria histórica de la industria redera, destacando a la mujer como parte fundamental de la sociedad, impulsora del desarrollo económico, cultural y social de La Vila Joiosa.

“La muestra artística pone en valor un oficio tradicional, el papel de la mujer, y el del patrimonio histórico material e inmaterial”, detalla el Alcalde de la Vila Joiosa, Andreu Verdú. Para ello se ha creado una ruta turística cultural en torno a las redes de pesca, a las mujeres rederas y su relación con el arte, la arquitectura, la artesanía y el diseño contemporáneo, teniendo en cuenta también la gastronomía, la naturaleza y la sostenibilidad.

Este es el segundo proyecto de Espai Bigueta en el que amplía su red de actuación con intervenciones artísticas realizadas por el profesor de Bellas Artes de Altea, David Trujillo, en dos edificios emblemáticos de patrimonio municipal. La finca de la Senyoreta l’Hort, de finales del siglo XIX, ubicada en el casco antiguo y la playa Centro, y el Molino de la Llobeta, de finales del siglo XVI o principios del siglo XVII, situado bajo el puente del río Amadorio junto a las murallas de La Vila Joiosa.

Un homenaje desde diferentes perspectivas artísticas

La escultura de Trujillo, ‘El sonido de las redes’, que podrá visitarse en la Finca de la Senyoreta l’Hort, de finales del siglo XIX, ubicada en la playa Centro, muestra de manera visual y sonora los flujos de las señales de telefonía móvil, wifi, RADIO, TV, radiaciones electromagnéticas de baja frecuencia de la zona comprendida entre la finca y el puerto pesquero de la Vila Joiosa. Señales que permanecen imperceptibles y que cohabitan con los sonidos habituales del paseo marítimo. El artista establece un paralelismo entre el material utilizado, redes recicladas de pesca, y lo que representa, la integración de las redes de telecomunicación inalámbricas en nuestra vida.

Con su escultura ‘La senda del agua’, Trujillo recupera la memoria del agua, de su captación, y de su circulación en el Molino de la Llobeta, construcción de la primera mitad del siglo XVII, situado bajo el puente del río Amadorio junto a las murallas de La Vila Joiosa. Con redes de pesca recicladas, transforma el paisaje y para hacer visible el recorrido del agua, acentuando los elementos arquitectónicos de la red hidráulica creada en aquellos años. Además, la obra se complementa con la pintura amarilla uniforme en los vanos de las ventanas y puertas, y el paisaje sonoro amplificado de la circulación del agua del propio rio Amadorio cuando pasa cerca del molino.

Espai Bigueta presenta un proyecto artístico que incluye una gran diversidad de disciplinas, donde se proponen tres perspectivas: estudio etnográfico titulado ‘Tejiendo la memoria’, un punto de partida de la exposición con el mismo título programada para el verano del 2022 en Vilamuseu; otra desde la contemporaneidad bajo el título ‘Las tejedoras de redes’, donde el artista vilero HUNTER87 (Félix Gordero), presenta una interpretación muy personal del legado de las rederas retratadas en fotografías en blanco y negro de la época, así como, un homenaje a todas aquellas que fueron olvidadas; y el fotógrafo holandés Julius C. Westercappel que aporta una visión internacional de la fabricación de las redes desde la isla de Irlanda donde reside, con un trabajo en analógico que nos traslada aquellas tierras del norte de tradición marinera. Y la última, desde la artesanía y el diseño contemporáneo, destacando la sostenibilidad y el reciclaje, presentando los trabajos de tres marcas (Nanai de la Xina, Medusa Atlántica y a-emotional light) donde la ecología, el mar y las redes de pesca son la fuente de inspiración.

Toda la muestra recogida en Espai Bigueta podrá visitarse durante los meses de julio y agosto, de marte a sábado en horario de 18:30 a 21:30 horas. Lunes y domingo la galería permanecerá cerrada a visitas.

Historia viva

Entre todas las rederas de la Vila Joiosa, destaca la figura de Angelita, más conocida con el apodo de “La Torralba”, historia viva de las rederas de la Vila Joiosa. Tejedora desde los seis años para ganarse la vida, Angelita dice que “en aquella época todos en la Vila se dedicaban a ‘fer xarxa’ (hacer red)”, a la vez que recuerda a sus vecinas tejiendo red en las puertas de sus casas, en las calles de la mayoría de los barrios del pueblo.

“El mito de Penélope se instala en muchas de las antiguas tejedoras de la Vila, no como lo construyó Homero en la Odisea, una mujer fiel esperando el regreso de su esposo Ulises, sino con una visión más contemporánea, alejada de la estructura patriarcal de una sociedad preclásica, donde interpretamos la construcción femenina en el acto de tejer, de una Penélope independiente, que trabaja para el sustento familiar”, explica el director de la galería de arte, Antonio Cervera.

“La Torralba ha ido tejiendo y destejiendo, engañando al tiempo tal como lo hacía Penélope. Ella teje y desteje la red para no perder el buen hacer o la práctica, sus manos son ágiles y veloces como el viento”, ensalza Cervera a la veterana redera. Su destreza nos hace pensar en cuánta red ha pasado por sus manos, cuántas mujeres aprendieron viéndola tejer, y cuántas como ella, dieron de comer a sus familias gracias a este oficio ancestral.