El “Salt del Gall” y la “Font del Salt”

Puede ser una imagen de árbol, cascada y naturaleza
Fotografía de diciembre de 2012. En el Barranco de Polop o Barranc de les Fonts está este salto de agua denominado Salt del Gall. En temporadas lluviosas como la actual la visión del agua es algo muy singular en este territorio de clima tan seco.

Paco Amillo.- En la documentación del siglo XVII se indica que el Reg Major de l’Alfàs nacía en la Font del Salt. Cuando empecé a investigar sobre este tema nadie conocía ese nombre y me remitían al barranco de Xirles. Pero era evidente que el nacimiento de la acequia no podía estar tan lejos.

Cuando comprobé que en la base de ese salto manaba una fuente entendí que esos eran la fuente y el salto a los que se refería la documentación y que ahí estaba entonces el nacimiento del Reg Major. Hoy día está aguas arriba de ese punto.

En el siglo XVII se construyó una presa que retenía el agua y la conducía por el cauce de la acequia con lo que la Séquia Mare tenía un caudal asegurado. Pero la presa se apoyaba sobre unas laderas y lecho de arcilla que el agua fue arrancando hasta que se partió y quedó inútil. Eso debió ocurrir a fines del siglo XVIII o principios del XIX.

El agua corría libremente por el barranco en detrimento de los regantes de l’Alfàs del Pi y Benidorm que recibían menor caudal.En la Nucia con esas aguas se crearon los riegos de Sentenilla.

Cuando los regantes del Reg Major de l’Alfàs intentaron recuperarlas, los regantes de Sentenilla invocaron que llevaban utilizando esas aguas desde tiempo inmemorial y que ya habían adquirido derecho a usarlas. Los tribunales les dieron la razón y se creó un partidor que repartía el agua entre los dos riegos.El Reg Major de l’Alfàs tuvo multitud de problemas como este.

La causa estaba en que hasta principios del siglo XX era propiedad de los señores de Polop y Benidorm que sólo se preocupaban por cobrar a los regantes pero no mantenían ni reparaban las infraestructuras. Las consiguientes pérdidas de caudal no se traducían en bajada de cuotas por los propietarios.

Cuando se abolieron los señoríos jurisdiccionales los marqueses de Valparaíso siguieron detentando su propiedad. Fallecida la última señora, sus herederos vendieron la propiedad a los regantes. Se inició la mejor de sus etapas, con un reglamento y administración muy eficientes y ejemplares.

En la década de 1940 consiguieron un viejo sueño: revestir el cauce de cemento para evitar pérdidas. Sin embargo poco después el Canal Bajo del Algar dejaría pequeño este secular riego. Y al transformarse Benidorm en ciudad turística perdió su interés y su agua dejó de llegar a l’Alfàs y Benidorm. Sobrevive, como puede, en la Nucia.