Ad Hoc

Dionisio exiguo - Dionysius Exiguus - qaz.wiki

Fernando Fer.- A nadie se le escapa que vivimos un agitado y agitador principio de tercer milenio de nuestra particular contabilidad temporal, la de la era cristiana, ni hace falta recordar que estamos en el año 2021 después del Anno Domini o nacimiento de Jesús.

De igual modo , unos cuantos años antes y gracias a un sagaz e intuitivo sistema de la época  babilónica según algunas fuentes , egipcia según otras tantas, se dividió un día en 24 horas y sus respectivos minutos y segundos y sus porciones mínimas e infinitas que no vienen a cuento nombrar,  podemos saber en qué momento del día nos encontramos con exactitud.

Aquella época creó la medida del tiempo que nos ayuda a indentificar o nombrar el mismísimo día en que vivimos y el preciso momento en que uno sube el primer escalón de su casa.  Para bien o para mal es efectivo, luego en este caso el fin y una larga evolución tecnológica justificó los medios.  Fueron medidas realizadas matemáticamente “ad hoc” para poder nombrar e identificar el tiempo a través del mismo y durante el mismo. 

Del resto de acontecimientos que surgieron en la historia de la humanidad hasta nuestros tiempos u que sirvieron Ad Hoc para encaminar y mejorar la humanidad hasta nuestros tiempos, permítanme que elija, por transcendencia  y practicidad, la revolución francesa. 

La exigua y lamentable situación de las clases más bajas, explotadas por las monarquías absolutas en general en el resto de Europa y quizás de forma más acentuada en la Francia del siglo XVIII condujo a una sangrienta batalla por la abolición de cualquier sometimiento a la monarquía o análogos sistemas donde unos pocos abusan del poder y anulan los derechos de otros muchos.

La caída de la monarquía en Francia dio paso al otro extremo, una república ambigua, inestable y seguramente de más rigidez y tiranía que dio paso a  una época de expansión francesa de la mano del pequeño general Napoleón Bonaparte que quiso alcanzar una altura ( que no tenía)  y exaltación que se llevó por delante otro  buen número de vidas humanas incluso fuera de sus fronteras.  Acabó colocando parientes reyes por todo el mundo, desde España hasta Sudamérica, paradojas de la historia..

Lamentablemente en este caso se registraron un buen puñado de vidas humanas, pero hay una clara tendencia a partir de aquel momento en el cual los abusos de las estirpes o ascendencias ilustres que durante siglos implantaron su voluntad sin tapujos comenzó su caída hasta la actualidad, donde estas familias de reyes forman parte más del pasado que del presente y son tan útiles como quiera usted que lo sean  Hoy en día en nuestra evolucionada Europa cabemos todos, nuestra propia historia , la iglesia, los rojos, los azules, los blancos o negros, y que así siga siendo por la estabilidad democrática. Hay quien no ve con muy buenos ojos convivir con nuestra historia, pero es eso, nuestra historia, y de todo se aprende.

Pues bien, Ad Hoc de la revolución francesa, nos dio la herramienta para luchar contra los abusos de poder, matemáticamente hablando no es viable que unos pocos manden tanto y lo que es peor , tan mal.  Las masas estamos para algo.

Hemos comenzado el actual siglo con una crisis financiera  que tuvo su inicio mediado el primer decenio y finalizó mediado el segundo, que no dejó bajas humanas pero sí heridas aún por cicatrizar, pagando claro… Provocada en mayor medida por una burbuja inmobiliaria en la que estaban involucrados políticos “confundidos”  guiados y aconsejados por bancos, magnates y lobbies sedientos de poder a los cuales se les hizo hasta divertido conceder hipotecas como el que regala churros. Todo ello sin dejar de lado los grandes inversores o grupos de inversión que hacen de mecenas de este juego de tronos particular que juega con la sociedad y con los gobiernos.  Aún podemos observar  verdaderos hormigueros vacíos a la venta por menos de lo que imaginamos con el dolor en el corazón del “pobre” directivo financiero que se tiene que comer con patatas lo que él y otros tantos como él crearon.

Pues bien, esa crisis la terminamos pagando los de a pie.  También somos los más numerosos , la tan aclamada en aquellos tiempos clase media.  Solo hace falta buscarlas, pero hay todavía urbes vacías y sin alma que hacinan ratas y rateros.  También banco malo y bueno , solo me falta el feo… 

Y llegó la pandemia, las mascarillas, las calles solitarias , los mercados llenos, los bares medio borrachos para olvidar lo que todavía no ha terminado y los borrachines de turno serenos,  desolación, tristeza, los más flacos más flacos que nunca  y los más gordos más gordos que nunca. 

La historia nos ha enseñado que la humanidad siempre ha creado herramientas para superar barreras y ha solventado problemas con soluciones Ad Hoc precisas, de una forma u otra se ha impuesto la lógica y precisa razón a la sinrazón y la injusticia  para entonar un zalamero canto a la paz y a la libertad.

Esperemos que los productores de  “Cómprame una hipoteca y te regalo un piso” que tanto gustó y tanto disgusto repartió no vaya a producir ahora  “Una vacuna o un puñado de dólares”… aquí ya jugamos a otra cosa…seriedad señores guionistas. Precisión señor director.  Soluciones señores tecnócratas, vayan saliendo de donde están escondidos obvien a los del club de la comedia  y ganense nuestros corazones,  el futuro les espera.