María Antón Cabot, la cineasta benidormí nos habla de su nuevo largometraje “Soc Vertical”

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“Esta historia es un híbrido que une la vibración de una ciudad con las historias de dos mujeres que fueron felices en Benidorm”

UN REPORTAJE DE BELEN RICHARTE

Sylvia Plath y una estrella del panorama televisivo patrio son dos mujeres con nada en común: una americana y escritora famosa, la otra; española y simplemente famosa. En un momento de sus vidas, sin embargo, coincidieron en el espacio, en un lugar donde ambas pasaron sus mejores días, en una ciudad concebida para hacer feliz a la gente: ¡Benidorm!

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Sus vidas, tan distintas, han transcurrido, en realidad paralelas sin que nadie les prestara atención. A través de ellas la cineasta nos hará recorrer un viaje por el espacio, en una continuación de la vida que permanece, inmutable a ojos de su autora pero que se adapta a los tiempos. Sylvia Plath y una muy, muy, muy famosa española: dos testigos, dos diarios que recogen la felicidad de sus mejores en Benidorm. Atractivo el guión del largomentraje que dirige María Antón Cabot.

La directora de “Soc Vertical” afirma que esta película es tan importante porque “une mi vida con mi ciudad, con otras personas que pasan o pasaron por Benidorm; vidas y pensamientos que se combinan con los que vendrán” -y subraya- “una ciudad concebida para ser feliz con sol, brisa marina y bailes a la luz de la luna, donde no hay que pensar en nada más que en disfrutar. Para ello me sirvo de dos personas que pasaron por mi ciudad, donde vivieron sus mejores días, estancias que dejaron escrito en sus respectivos diarios”.

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La cineasta recuerda que ‘Sylvia Plath, poetisa norteamericana y suicida archiconocida escribió lo feliz que fue unos días de su vida en este bello rincón del Mediterráneo, cuando pasó allí su luna de miel en los años 50’. Y la estrella mediática, uno de los personajes más influyentes en la sociedad española y que, de una forma aún inexplicable para muchos, se ha convertido en una heroína posmodernidad de nuestro país, siempre ha defendido que sus mejores días los ha pasado en Benidorm, donde, por cierto, también conoció al que iba ser padre de su hija”.

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María Antón concibe esta película como “un híbrido que une la vibración de una ciudad con las historias de dos mujeres que fueron felices en Benidorm, Sylvia y la famosa; una que murió, y otra que aún vive, -apostilla-, “quiero poner al mismo nivel a los dos personajes y sus relatos: propongo un recorrido que es al mismo tiempo temporal y espacial. Quiero hacer un retrato de la ciudad a través de la mirada de estas dos mujeres”, -y narra-, “un viaje espacial desde la Platja de Ponent, que aún mantiene vestigios de lo que fue el Benidorm de los primeros años del turismo, a la de Llevant con sus altos edificios y su arquitectura pseudo futurista, que representa el Benidorm del presente”.

Según la directora, lo que pretende con esta película es dar “un salto tempo-espacial, en el que vamos a jugar a combinar temporalidades, colocando a Sylvia, como un personaje traído al presente, y a una famosa pasando unos días en Benidorm, jugando a la confusión y al anacronismo” -y precisa-, “todo rodado desde el presente y su realidad, y con pocos elementos (las pocas casas antiguas que quedan en la Platja de Ponent, por ejemplo), jugar a que nos encontramos en el pasado. ¡Soy vertical, pero me gustaría ser horizontal!

Fase de postproducción

En estos momentos María Antón y su equipo se encuentran en la fase de postproducción de montaje de la imagen y el sonido, adelanta que “todavía queda tiempo para que el trabajo acabe porque repaso el montaje mucho, ya que en esta fase se reescribe la película” -y añade-, “ al principio de la pandemia nos estábamos seguros de poder rodar este año, teníamos que rodar durante el verano, porque la historia transcurre en esa época , pero como ya llevaba un tiempo de preproducción y nos sabíamos cuando nos podíamos poner a organizar, al final gracias a Benidorm y a ese clima que nos embarga durante todo el año, pudimos retrasar el rodaje a octubre y, aún así, casi nos pillan las últimas restricciones.

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La directora destaca que lo complicado que ha sido rodar aquí. “Benidorm parece otro pueblo, nunca ha estado así, así que hemos adaptado la historia. También estaban los protocolos de seguridad, las mascarillas, queríamos filmar en muchos sitios públicos, pero que todo el mundo saliera con ellas era un problema, -y explica-, “al final tuvimos que trabajar con muchos extras y eso incrementó la dificultad de organización. Nunca habíamos trabajado con tanta gente en toma y había que pensar en casa plano cómo se movía cada persona”. La cineasta quiere ante todo en hacer hincapié en el “gran reto que ha sido rodar en esas circunstancias y en la “satisfacción absoluta que ha sido trabajar con ellos porque todos han sido maravillosos” se emociona.

De momento lo que le preocupa a María Antón y su equipo “es acabar el largometraje, luego poder estrenarlo: hay una estrategia de festivales, dependiente si es cortometraje o largometraje, En cine todo es metraje. Lo ideal sería hacer un estreno en Benidorm, que es donde más me gustaría presentarlo.

El viaje interno y externo de dos mujeres

Una película de María Antón Cabot, una producción de Dvein Films, con el apoyo de “Un viaje interior y exterior de dos mujeres, de la ciudad y la sociedad”. La historia consiste en “la transfiguración de Sylvia Plath en la estrella mediática, a través de los miedos, del anhelo de ser famosa, de ser feliz, una continuación…¡Mientras Sylvia especula sobre todas las posibles vidas: si fuera rica, si viviera en otro barrio… La famosa se inventa una vida por casualidad que ningún otro ha escrito. Seguiremos a estas dos mujeres en un día de playa. ¡Veremos: qué comen, qué piensan; seremos como James Stewart siguiendo a Madeleine en “Vértigo de Hitchcock”!

Para María Antón, ésta “es una película de dos mujeres que han quedado atrapadas en su propio juego de apariencias, y ante un lugar que no les exige nada, se liberan y logran ser felices durante un breve momento de tiempo. Quiero que el viaje se aleje de la visión irónica que suelen ofrecer de Benidorm y, a través de la emoción hacer un retrato más humano, aproximándonos a las personas que lo pueblan”.

El primer acercamiento de la cineasta al Séptimo Arte fue “buscando a gente que amara el cine como yo, así formé, junto a un grupo de amigos, un colectivo de cineastas llamado “lacasinegra”, entendido el cine como un reflejo de la experiencia vivida, un lugar para la reflexión, para replantearnos los nuevos modos de ver”, -y subraya-, “mis dos largometrajes, tanto en colectivo como en solitario, parten de la misma idea sensorial de acercamiento a la realidad. Mi trabajo como cineasta, envuelve siempre mi propia experiencia, introduciéndome en las conversaciones, transformando a los filmados en colaboradores, ‘hablando con’ en vez de ‘hablar por’, cada uno de nosotros puede aprender de la experiencia compartida explorando e identificándose”.

Rodada con la cámara escondida en el corazón

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María Antón crea el personaje ficticio de Sylvia, la coloca en el centro de la tradición de Benidorm mientras la cineasta actúa como documentalista de esa situación; al mismo tiempo, trabaja con la famosa y la sitúa en mitad del Benidorm actual. “Ambas interactuarán con una ciudad viva y poblada por personas reales, así se darán situaciones que no se reflejan en el guión y que surgían de esa colisión entre dos personajes diferentes y la realidad con la que se encuentran, -y matiza-, “encuentro, puros momentos de felicidad, rincones y situaciones escondidas, donde la gente está disfrutando y sintiendo un poco más. Para ello es fundamental la flexibilidad y versatilidad de colocar la cámara en lugares donde hay mucha gente, como es la playa de Benidorm, para poder rodar esos momentos tan especiales, humanos y mágicos que sólo surgen con el documental, sin la rigidez de una ficción convencional”.

“Ha sido esencial trabajar con gente de Benidorm”

Por ello es esencial para la cineasta “trabajar con gente de Benidorm; Al ser de aquí no he tenido problema a la hora de encontrar gente y escenarios que se han abierto a nuestros objetivos”.

Por su parte, para María Antón “el sonido es muy importante para bucear en este viaje temporal y fantástico, desde los directos, a una búsqueda más antropológica de los sonidos de las tradiciones, hasta el sonido más actual de hoy en día. El tempo de la película es importante y viene marcado por el montaje y la historia, hemos hecho que todo fluya como el tiempo de la televisiva, en un programa de éxitos de audiencia diarios, donde todo se diluye, sin freno, y sin prisa, con los avatares de la vida personal de la famosa, expuestos sin solución de continuidad, saltando de un impulso a otro, y se resuelven siempre fuera del sentido convencional, al igual que en “La aventura de Antonioni”, -y concluye diciendo-, “no hay final feliz: la famosa y Sylvia son narradoras de sí mismas. En definitiva, quiero que la película se convierta en un relato en el que dos mujeres de dos tiempos y culturas diferentes se hacen amigas”.

¿Quiere saber quién es María Antón Cabot?

María Antón Cabot dice que cuando la gente le pregunta de dónde es y les contesta que de Benidorm, lo primero que le suelen decir es: “Eres la primera persona que conozco que es de allí” -y afirma-, “sé que en algún momento, ellos o alguien de su familia ha pasado o visitado mi ciudad”. Amante del Séptimo Arte desde jovencita “a los 18 años me fui a estudiar fuera, desde entonces he vivido en muchos lugares, pero siempre vuelvo a casa, a Benidorm, en vacaciones, -y relata- “al entrar por la AP-7 siempre me suelo fijar en una pintada que dice: “Vale más ir a Benidorm que no ir”.

María Antón es una directora, editora y guionista nacida en Benidorm, posgraduada en cine por Elias Querejeta “Zine Eskola” (programa de desarrollo cinematográfico asociado al Festival Internacional de Cine de San Sebastián) y Licenciada en Comunicación Audiovisual. En 2009 funda el colectivo de investigación y prácticas audiovisuales “lacasinegra”, basado en la experimentación con los nuevos formatos de la Imagen. Además de un extenso trabajo con el colectivo hasta el año 2013, con el que dirige y monta el cortometraje “El Racó”, así como otros metrajes, que han sido mostrados en Tabakalera Centro de Arte Internacional (San Sebastian), Centro Centro (Madrid), la Muestra de Arte Contemporáneo de Ginebra o la Fundación Progr (Berna, Suiza).

El colectivo realiza su primer largometraje, Pas à Genève, en 2013. María, además de dirigirlo con el resto de miembros de “lacasinegra”, es la montadora de la película. Se estrena en el Festival de Cine Europeo de Sevilla y se exhibe en festivales tanto nacionales como internacionales, como el D’A (Barcelona), Márgenes (España), Lima Independiente (Perú) o Festifreak (Argentina) entre otros. Como montadora y guionista, en 2016 trabaja en el largometraje “Una vez fuimos salvajes”, dirigido por Carmen Bellas, presente en festivales como Alcances (donde obtuvo el Premio a la Mejor Película): Novos Cinemas (ganadora del premio Latexos); Play Doc o el Festival de Cine de Edimburgo, entre otros.

Además, María Antón trabaja en publicidad como montadora en spots para Movistar, Shisheido, Carolina Herrera o Converse. También ha montado algunos videoclips premiados como Ghosts de Alagoas (que fue Vimeo Staff Pick) o Snakes at 3AM de los Autumn Comets.

En 2018 dirige y monta su primer largometraje documental en solitario, “<3”, que se estrenó en el prestigioso Festival DOK Leipzig (Alemania), aunque después tendría su estreno en oficial en España, en el Festival de Cine Europeo de Sevilla, donde el largo es galardonado con el Premio DELUXE. La película está actualmente realizado el circuito de festivales de prestigio como L’Alternativa (Barcelona), Bergamo Film Meeting (Italia), Beldocs (Belgrado), Serbia, D’A (Barcelona) o Filmadrid (Madrid).

La cineasta benidormí actualmente está desarrollando su nuevo proyecto de película, “El cielo en la Tierra”. Durante el año 2019 lo llevó a cabo en la prestigiosa Elías Querejeta Zine Eskola, un centro internacional de pensamiento, investigación, práctica experimental e innovación en torno al cine que es una iniciativa del Festival de Cine de San Sebastian junto a Tabakalera Centro de Arte Internacional.

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En 2020 se haya inmersa en el proyecto en las Residencias de la Academia de Cine de España. También se encuentra en la preproducción del cortometraje “Soy vertical, pero me gustaría ser horizontal” que se empezó a rodar en octubre de 2020. Además de su trabajo como directora y editora, actualmente trabaja como mentora de proyectos en la ECAM (Escuela de Cine de Madrid).