La novela de la que todo el mundo habla

Fue un día con vida propia el que tomó la decisión por ella, el que decidió conducir a Elena hacia el precipicio desde el que, en sus sueños, se arrojaría cada noche nada más cerrar sus ojos.
Fue el propio instinto el que preparó una emboscada a sus deseos para asestar el golpe de gracia a su monótona vida, y dió el pistoletazo de salida a una frenética carrera que tenía como meta una vida sexual plena.
Días y noches dando rienda suelta a cuantas fantasías por fin logró sacar de sus sueños a la hora de entregarse a sus amantes en una incesante búsqueda de la llave con la que abrir su armario para siempre y entregarla en mano a aquél que había de conducirla por los senderos de la pasión y la lujuria.