Volver a empezar

VOLVER A EMPEZAR   Jacobo Barberá Payá

Jacobo Barberá Payá.- Como ya dije en alguna ocasión, aunque el gobierno, nos dé manga ancha para ir al bar, hacer deporte, ir más de una persona en el coche, etc. no tengo intención de salir sin más, habiéndome salido como resultado ¡NEGATIVO! el test de Coronavirus, que me practicaron en el Centro de Salud de Foietes, en Benidorm, gracias a Dios, aun así, voy a seguir tomando mis precauciones.

Salir porque me lo permite la FASE 1 y nada más que porque SÍ, lo veo una tontería, vamos a ver, me parece estupendo los que salen a hacer deporte, a pasear, a estirar las piernas, a verse con amigos, familia y demás, pero ayer mismo me convencí que mi sistema de precaución es el correcto, por lo menos para mí.

Así que, habiendo pasado el test positivamente y con ganas de salir de casa después de más de dos meses de… llámesele “CONFINAMIENTO”, (denominado, ENCIERRO), me decidí a salir, respetando el horario impuesto y a las 20 horas, por primera vez en mucho tiempo, pisé las calles de Benidorm, no voy a mentir, ganas tenía muchísimas, pero lo que observé no fue del todo de mi agrado.

Si la base del deporte es quemar calorías, ¿Por qué vas con un patinete eléctrico?, poco deporte se hace subido en él y dando vueltas y más vueltas, hay perros, que los animalitos, ya no saben donde viven, cada vez que miro a la calle desde casa, ahí les veo con el pobre animal y ayer me lo volví a encontrar varias veces durante mi paseo, ya puedes asomarte cuando quieras que le verás, en los bares parece que esté obligado a sentarse DIEZ personas, “como ahora se permite”, cuando antes eran dos o tres o NO habían pisado un bar en su vida. Las terrazas estaban a TOPE, (las que están abiertas), los negocios funcionando como siempre, (por lo menos es la impresión que me dio), todos en la calle hablando y mezclados, perros, niños, gente joven, gente mayor, con mascarilla o sin ella y los que la llevan se la ponen por corbata y todo esto me da MIEDO, por no decir PAVOR.

Parece como si la gente que veo esté, o vaya a estar, de vacaciones el resto de su vida, parece que no haya problemas de dinero, parece que no estemos pasando una pandemia que está dejando a muchas personas huérfanas de familiares y amigos, parece que ¡AQUÍ NO HAYA PASADO NADA!, y parece que quedarnos sin trabajo y sin libertad, haya sido una ¡BROMA!, o un mal ¡SUEÑO!.

Espero equivocarme y poder rectificar dentro de algunos días, en otro artículo, pero me da la sensación que volveremos a recaer y sufrir otro ataque de este virus, que como dice sanidad, está mutando y se lo estamos poniendo muy fácil, o dicho en jerga “A HUEVO”.

Volví a casa decepcionado, pude ver el restaurante en el que trabajaba y me dio mucha pena ver esas puertas cerradas, los ventanales oscuros, la tristeza de la calle sin poder coger mi guitarra y alegrar a los cientos de amigos que venían cada tarde y pensando que igual, si no cambian las cosas, todo eso se terminó, si no para siempre sí para una larga temporada que traerá cambios que ya veremos si podremos adaptarnos.

No veo a la gente decidida a respetarse, no veo conciencia de que podemos traer a casa el BICHO, con el peligro que ello conlleva para los que nos rodean y para nosotros mismos, he pasado malos días, con fiebre, tos, pérdida de sabor, por haber estado hasta el último día de trabajo en contacto con clientes y amigos portadores del Covid 19, unos lo han podido superar, (que es por ellos por lo que supe que yo estaba en riesgo) y otros, que por desgracia nos han dejado y no volverán a los asientos que habitualmente ocupaban.

Han tardado, imagino que primero atenderían los casos más urgentes, pero por fin, después de dos meses, he superado el test con aprobado alto, pero el comportamiento de la gente que pude ver ayer, me da TOTAL desconfianza, es por ello que continuaré saliendo lo imprescindible, si salgo será para dar un corto paseo por donde no haya mucha concurrencia, disfrutaré de los rayos del sol y volveré a mi casa tomando las debidas precauciones, como he hecho durante dos meses y once días.

Cada cual busca su olivo, como decía en una canción el gran Alberto Cortéz, así que, ahí lo dejo.

Algunos me tachan de TREMENDISTA, otros de PESIMISTA, bueno, acepto toda crítica, estoy acostumbrado, sea buena o menos buena, pero no voy a cambiar de parecer, seguimos corriendo mucho peligro y se debe, en un porcentaje muy alto, al comportamiento y la falta de respeto de los ciudadanos. CONCIENCIA y TRELLAT que esto no ha terminado, ¡a cuidarse!