Sant Antoni Abad… la fiesta más antigua de Benidorm

img-20191031-wa00067771656677026132084.jpg

Belén Richarte.- El día 17 de enero es la fiesta de Sant Antoni, que este año cae en viernes. Normalmente se celebra una misa por la tarde en la Ermita de Sanz el día de su onomástica y el 18 y 19, sábado y domingo, será la fiesta plena. Pero adentrándose en su historia apreciamos el valor de esta festividad, de orígenes puramente medievales, y que nació como devoción a un santo, protector de los enfermos, tras una terrible enfermedad, causada por el pan de centeno, que se expandió por toda Europa y que dejó tras de sí una ola de muerte y desolación.

La fiesta de San Antonio Abad, cuya celebración litúrgica es el 17 de enero, es la cita festiva por excelencia de las gentes del campo, con un origen medieval y que une tradiciones religiosas y paganas, ya que en la remota antigüedad se conmemoraba el solsticio de invierno y se honraba al sol con el fuego. Como patrón de los animales es uno de los santos más apreciados en nuestro territorio. Ya en el año 1000 San Antonio Abad se instauró como festividad en Francia, y de allí se extendió por el continente, llegando al Reino de Valencia, en especial a partir del 1311, a través de la diócesis de Tarragona que, por aquel entonces, tenía bajo su jurisdicción religiosa parte del territorio valenciano.

El Fuego de San Antonio

wp-15786017404475154312942460128203.jpg

En el siglo XIV San Antonio Abad se transformó en un santo de gran devoción ya que fue el santo protector de los enfermos del “fuego de San Antonio”, una terrible enfermedad que hizo estragos en la época y que era causado por el pan de centeno. Este cereal se veía ocasionalmente afectado de un hongo parásito rico en ergotamina (un compuesto heterocíclico que forma parte de la familia de los alcaloides presentes en el cornezuelo del centeno), que provoca la enfermedad. Por ello, es la fiesta por antonomasia de las gentes del campo, protector de los animales, de los enfermos, y también del alimento básico, como es el pan. Este es uno de los motivos de la tradicional bendición no sólo de los animales sino de los panes que se reparten tradicionalmente en la Ermita, bendecidos por el sacerdote, y a los que se les atribuye poder curativo.

Está documentado que a finales del siglo XVIII muchos de nuestros vecinos, cansados de luchar por un cura propio para la huerta, tuvieron que costear de su bolsillo los gastos de los sacerdotes que oficiaban la misa en 1787, en que se habla como “día de fiesta”, por primera vez, de la Ermita.

Hablar de las fiestas de Sant Antoni es hablar de la Ermita de Sanz

Resultado de imagen de ermita de sanz benidorm

Fotografía de costablanca.org

nostra gent ermita piedra

Hablar de las fiestas de Sant Antoni es hablar de la Ermita de Sanz, y remontarse a las fechas de su construcción, pues están íntimamente ligadas a la misma. Fue D. Tomás Sanz, procurador de la baronía de Polop, quien construye la Ermita en 1740, bajo la advocación de San Antonio Abad. Aunque hoy la denominemos Ermita de Sanz, que recibe su nombre por extensión de la partida de la huerta que lleva el nombre de Partida de Sanz o Sanç, en realidad está bien documentada esta denominación, pues ya en 1783 aparece en el documento de la Visita Parroquial como Ermita de S. Antonio Abad y recogida así también en un acta de un pleno municipal de 1788 en el que se deniega la posibilidad de erigirse en Vicaría propia. Estas fiestas van ligadas a la Ermita de Sanz y por tanto ligadas a la devoción de las personas del campo y de las partidas de la huerta, que es donde se enclava la Ermita y el santo patrón que le da su nombre. Hemos de pensar que hace 200 años desplazarse al pueblo era difícil, y ese fue uno de los motivos de erigir la Ermita en una zona de huerta muy poblada y dispersa, ya en el siglo XVIII.

FOTO 8 A - copia

La Reconstrucción del Santo

Durante la Guerra Civil desaparecieron todas las fiestas religiosas, entre ellas la de Sant Antoni y la del Roser, son conocidos los ataques a iglesias e imágenes religiosas, de los cuales la Ermita de Sanz no se salvó, pues quedó en buena parte destruida.

sant antoni

Los efectos devastadores de la Guerra Civil se habían dejado sentir en la huerta, tanto en forma de pérdidas humanas por sus hijos que murieron en la guerra, como materiales, y entre ellas, el incendio que sufrió el templo de la Ermita y las vicisitudes que afectaron a las diferentes imágenes religiosas que albergaba; la de San Vicente Ferrer de la familia Orozco; la talla de la Purísima, de Margarita “El Pal”; El Cristo que regaló la señora María Antonieta de “Villa Angelita”; San Roque de la familia Domanski y la imagen de San Antonio Abad que era de la propiedad particular del señor Tomás Sanz. En ese contexto, el joven Pedro Pérez Pérez, con el apoyo de las hermanas María y Marta Pérez Soler, una prima de ellas y Dolores Such, deciden ponerse a recoger dinero para el encargo de una nueva imagen del Santo.

wp-15786018559644990643195178497720.jpg

El Roig

Casa por casa, en la huerta y en el pueblo, donde sus dueños también tenían horta, la gente aportó lo que pudo; uno o dos “reales”, una peseta, hasta cuatro piezas de “duro” y tres de “veinte y cinco”, todo un dineral para la época. No siempre fueron bien recibidos, pero con ilusión y tenacidad obtuvieron suficiente para encargar a un taller de Valencia, la nueva imagen de San Antonio. Un vez resuelta la cuestión de la imagen, aunque faltó dinero para su traslado hasta Benidorm, que correría a cargo de “Transportes Blayet”, se hizo necesaria una segunda cuestación de la que aún sobrarían once pesetas para la Fiesta. Conseguido el objetivo primordial, el día 9 de febrero de 1940 entraba la nueva imagen de San Antonio en la casa de la huerta de la familia Pérez, desde donde saldría en procesión al día siguiente.

FOTO 8

Y la Fiesta continúa

la nostra gent

Los vecinos siempre se han sentido obligados al mantenimiento de las Fiestas de Sant Antoni Adab porque sentían que era una parte importante de la vida de la huerta. Al menos desde mediados del S. XIX se ha venido celebrando sin interrupción, exceptuando los años de la Guerra Civil.

Resultado de imagen de festes de sant antoni benidorm

Hay que considerar que ya desde sus orígenes era y es una fiesta muy humilde por lo que su gasto es mínimo. Básicamente había que pagar al sacerdote, teniendo en cuenta que en las fiestas señaladas se buscaba un “orador sagrado”, capaz de hacer una buena homilía capaz de conmover con la palabra el corazón de los asistentes. Algunas donaciones particulares de familias con mayores posibilidades económicas o más devotas, o que habían hecho promesas, pero sobre todo pequeñas colectas obtenidas con la rifa de un pollo o un porquet. También había que pagar la xirimita para animar un poco la fiesta, pero hay que pensar que en aquella época eran muy austeras.

nostra gent ermita subasta

La fiesta tiene un patrón muy común, aunque pueda adornarse con mayor o menor boato. El día del patrón se celebra una misa por la tarde con la presencia de los mayorales, autoridades y vecinos de la huerta, después suele haber una picaeta. El sábado por la mañana suele haber engalanamiento de la plaza, arreplegà con la xirimita i el tabalet, juegos infantiles y otras actividades. Ya por la tarde, romería en honor de Sant Antoni con presencia de todas las entidades festeras de la Ermita y de Benidorm a cuya finalización se da lectura del pregón. A continuación se cantan les tradicionals copletes, se baila el Ball del Peuet por las Reinas Mayor e Infantil y sus respectivas cortes de honor para dar paso a la picaeta y más tarde vendrá la animada verbena hasta que el cuerpo o el frío aguante.

NOSTRA GENT ROMERIA

Ya el domingo, tras la despertà, a las 11:00 h. Misa Mayor y a continuación, picaeta y bendición de los animales y reparto de los panes benditos. Por la tarde puede haber concierto de la banda de música u otras actividades, además de la rifa del “porquet”.

Les Festes de Sant Antoni gozan hoy de muy buena salud. Son muy participativas, acude muchísima gente de la huerta y del pueblo. Se comparten buenos momentos con les picaetes, la música, las rifas, las subastas de objetos y las verbenas y los momentos emotivos de la bendición de los animales y el reparto dels panets beneïts.

*Y todo esto me lo ha explicado nada más y nada menos que Eusebi Chiner Vives, Jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de San Juan y recién nombrado Distinción Cultural Ciudad de Benidorm 2019, momento que aprovechó Rafael Alemany, Catedràtic de L’Universitat de Alicante, oriundo también de esta ciudad, para dedicarle estas palabras: “Ha dedicado y dedica horas y horas a la investigación y divulgación apasionadas de diversos aspectos de la historia y la cultura de Benidorm (…)”. Para mí y para muchos benidormenses un hombre del Renacimiento.

Fotografías de Eusebi Chiner Vives