Albert Rivera y su banda

 Albert Rivera y su banda

Consejos vendo que para mí no tengo

Leopoldo Bernabeu

“El partido político que ha hecho bandera de la necesidad de acabar con las diputaciones, ha terminado por crear una verdadera agencia de colocación de personal en el palacio provincial de Alicante”

No es en absoluto de extrañar el desafecto, cada día mayor, que siente la inmensa mayoría de españoles hacía todo lo que huele a política. Me atrevo a confirmar que de esa antipatía se está pasando, a gran velocidad, al asco, sin más. Es diario el bombardeo de noticias que dejan sin aliento al sorprendido ciudadano, ensimismado en su propia capacidad de seguir asimilando barbaridad mayor cada día. ¿Qué es y para que sirve de verdad la clase política?. Siempre la hemos entendido como el oficio que desempañan, por un período de su vida, un  número de voluntarios que están dispuestas a dedicar su tiempo, capacidad y esfuerzo en pro del bien para los demás. Y no es mentira del todo, porque durante muchos años así fue, y son miles de alcaldes y concejales, sobre todo de minúsculos pueblos de los más de 8.000 que existen en España, los que siguen actuando de esa honorable manera, sacando tiempo de donde muchas veces no lo hay, para dedicárselo a su pueblo y sus gentes, en la mayoría de los casos de manera altruista. Pagan justos por pecadores.

“Son miles de alcaldes y concejales, sobre todo de minúsculos pueblos de los más de 8.000 que existen en España, los que siguen actuando de esa honorable manera”

Resultan desconcertantes las noticias que en torno a la combinación de Diputación de Alicante y partido Ciudadanos hemos leído estos días. Una tomadura de pelo de tal tamaño que, pensar que un solo alicantino pueda volver a confiar su voto a esta banda, como diría Albert Rivera de los demás, significaría la defunción de la lógica y el sentido común. El partido político que ha hecho bandera de la necesidad de acabar con las diputaciones, ha terminado por crear una verdadera agencia de colocación de personal en el palacio provincial, pues con sólo dos diputados, se han asignado la friolera de nueve asesores, con sueldecillos que oscilan entre los 41 y 60.000 euros al año. Consejos vendo que para mí no tengo.

“Hoy se frotan las manos haciéndose fuertes en una institución que, en su programa político, decían abolir”

Esas dos respetables señorías que han conseguido miles de votos de pardillos confiados en sus mentiras, hoy se frotan las manos haciéndose fuertes en una institución que, en su programa decían abolir, pero ya en el gobierno, acabada la campaña electoral y conseguido el verdadero objetivo de colocarse en el sillón pisando moqueta, no sólo cambian el discurso 180 grados, sino que colocan a nueve asesores que tendremos que pagar entre todos y para sí mismos se endiñan un “sueldet” de 73.240 euros al año. Se puede tener más desvergüenza, seguro, pero estamos ante un caso que seguro está en el top ten de la caradura. Sin ir más lejos, Ciudadanos va a tener en la Diputación de Alicante más asesores que cualquier Consellería del Gobierno Valenciano, institución dirigida por Socialistas, Compromís y Podemos, esos partidos políticos que según Toni Cantó, son más corruptos que el propio Partido Popular. Tiene este actor más peligro fuera que dentro de escena. Fue él mismo quien en uno de sus famosos tuits, el que escribió hace 16 meses decía: “Las Diputaciones, chiringuito partidista que utilizan PP, Psoe, Compromís y Podemos”. Ayer, este mismo personaje justificó su cambio radical en que “los diputados de Ciudadanos tienen más trabajo que el resto”. No consigo averiguar si me produce vergüenza o ganas de vomitar. Y lo siento por gente tan interesante como Fernando Llopis, Maribel Torres, Alejandro Pérez Agudo, Valentín Alcalá, César Martínez o Juan Balastegui, todos ellos políticos de Ciudadanos que conozco bien y sé que son trabajadores y honrados. No se merecen ni a este sujeto de líder en la comunidad valenciana, ni al de la banda en Madrid, ni estos giros de tuerca que dejan todas las vergüenzas al aire libre. No todo debería valer en política.

“Se puede tener más desvergüenza, seguro, pero estamos ante un caso que seguro está en el top ten de la caradura. Sin ir más lejos, Ciudadanos va a tener en la Diputación de Alicante más asesores que cualquier Consellería”

Y para rematar la faena, vimos como al unísono de lo anterior, el grupo municipal de Ciudadanos en el ayuntamiento de Alicante, santo y seña del azote a los diferentes gobiernos que en la anterior legislatura se ocupaban del tema de la limpieza viaria, con solicitud incluida de informes y auditorías por doquier al objeto de tener un hilo conductor sobre el que machacar a diario, mutan ahora su piel de lobo a cordero, mimetizándose al punto de cesar en la crítica como si la ciudad de Alicante hubiese pasado, de la noche a la mañana, a convertirse en una patena y brillaran hasta los anaqueles. ¿A qué es debido ese cambio?, pues algo parecido a los sucedido en la Diputación. Ahora ya son Gobierno y no Oposición. Ahora tocan importantes sueldos, lucen sillones, pisan alfombras y viajan en coches oficiales. Donde dije digo, ahora digo Diego y me quedo tan ancho.

Menudo espectáculo están dando todos los políticos de este país, pero sobre todo esos que hace unos años venían a cambiar la vieja política corrupta del bipartito por otra nueva y aseada. Menuda panda de jetas y vividores. En fin, disfruten lo votado.