Anabel Berenguer ofreció el pasado martes una conferencia en El Faro de Alejandria sobre Musicoterapia

La imagen puede contener: una persona, sonriendo, sentada e interior

El Faro de Alejandría empezó el mes de la mano de Anabel Berenguer con el tema: Musicoterapia, “Una disciplina en auge en el siglo XXI. Con Máster de Musicoterapia. CIM – Bilbao, Psicóloga y un largo currículum.

Isabel López Villanueva.- Nos hizo pasar una tarde agradable, aportó una serie de instrumentos musicales de pequeña percusión que amenizaron la Charla-Debate con su sonido y la participación de algún asistente: Log drum, Ocean’s drum, xilófono, Kalimba, Sonaja, Darbuka, Triángulo, Cabassa, Etc.

Comenzó explicando que la Musicoterapia emplea los dos términos, música: ritmo, sonido, melodía, armonía, y terapia. Están unidos por un hilo muy fino que utiliza todos los elementos vinculantes, para adaptarse y comunicar con el paciente o grupo. El fin es, mejorar y promover el estado de salud físico, psico-emocional y social utilizando y aplicando técnicas que estimulan y actúan de una manera especial. 

Un musicoterapeuta en una mezcla entre artista y terapeuta y es en sí mismo, el propio instrumento de trabajo. Ya que para poder descubrir y potenciar la capacidad y el ser musical de quien tiene en frente, es necesario conocer y descubrir su propio ser musical. Hay que tener una vivencia propia que le vincule con la música.

La Terapia Musical como la conocemos hoy en día se inició a raíz de las Guerras Mundiales I y II. Fue entonces que los músicos (especialmente en EE.UU y el Reino Unido) viajarían a los hospitales para reproducir música para los soldados que sufrieron un trauma emocional y físico. La violonchelista francesa Juliette Alvin fue pionera en la terapia clínica de música en Gran Bretaña en los años 60, y todavía se considera factor de influencia más fuerte de la terapia.

Este tipo de terapia es efectiva para tratar ciertos trastornos o mejorar la calidad de vida del paciente, y actúa de dos maneras: activa (tocar instrumentos, cantar, interpretar la música) y receptiva (usar la música para inducir estados de relajación). También se utilizan otras técnicas y formas artísticas de forma simultánea a la música, como el arte dramático, la danza o la pintura.

Por lo general, el musicoterapeuta llevará a cabo sesiones utilizando una serie de instrumentos y / o su voz para provocar la interacción y la respuesta de los participantes. Este tipo de ambiente relajado y seguro ayuda a fomentar el aprendizaje y la liberación emocional de los participantes. Nunca la Terapia Musical tiene por objeto enseñar a tocar un instrumento.

Anabel señala que través de la música es muy sencillo conectarse, el reto está en saber dar la vuelta a los recursos que esta nos ofrece (melodía, armonía, ritmo…) para llegar a la persona que en ese momento está enfrente, es una de las cosas en la vida que tiene el poder de movernos emocionalmente, canaliza lo más profundo de nuestro mundo interno, hace que muchas cosas empiecen a cobrar sentido.

Una pieza de música puede traernos recuerdos, levantar el ánimo o calmar nuestra alma y nos ayuda a expresar las emociones cuando las palabras faltan o sobran. Es una experiencia sensorial que puede activar todas las áreas cerebrales simultáneamente. Por tanto, es útil en terapia porque dispara el funcionamiento del cerebro en el sentido emocional, cognitivo y físico. Con las nuevas investigaciones que surgen sobre la Musicoterapia, se ha demostrado que es útil tanto en rehabilitación, educación y en programas para la mejora del bienestar.

Tenemos reacciones fisiológicas cuando escuchamos música, es un estímulo accesible y atractivo, tiene gran influencia sobre los pacientes y éstos reciben la terapia de manera agradable. Los profesionales de la Musicoterapia seleccionan y aplican la música de manera que aporte beneficios psicológicos y físicos, rehabilitan a drogodependientes, reducen el dolor en enfermedades terminales, mejoran la autoestima, mejora las dificultades de aprendizaje, discapacitados, autismo…

Durante una hora La ponente estuvo explicando y mostrando técnicas de diferentes índoles relacionadas con su profesión, más tarde en el debate contestó las dudas y orientó señalando el camino de algunas soluciones. Gracias Anabel Berenguer por tu buena presentación. Hasta pronto.

                     “La música contiene el poder de los profetas y es regalo de algún Dios”