APTUR recibe el apoyo de CONTIGO en el momento de máxima preocupación para el sector turístico

 APTUR recibe el apoyo de CONTIGO en el momento de máxima preocupación para el sector

La entrada en vigor de la nueva Ley del Turismo (LTOH) no ha hecho otra cosa que generar angustia e incertidumbre en dos de las principales fuentes de ingresos de la ciudad de Benidorm

Nadie está dispuesto a invertir en Benidorm sin la garantía de que luego va a poder alquilar ese apartamento

Entre la infinita cantidad de dudas que ha generado la entrada en vigor de la nueva ley del turismo aprobada por la Generalitat Valenciana y la cobardía política del alcalde de Benidorm Toni Pérez para afrontarla, la situación de inseguridad generada en el negocio inmobiliario y del alquiler turístico de la ciudad, está llegando a extremos de grave crisis.

CONTIGO ha querido reunirse con APTUR, la principal asociación de Apartamentos Turísticos de la provincia de Benidorm y la Provincia de Alicante. Su Presidente Miguel Sotillos y una amplia representación de asociados, les describieron durante casi dos horas de reunión, la extrema situación hacia la que se ven abocados, cada día más con más intensidad, desde que hace unos años se sienten perseguidos por la forma de actuar de las diferentes administraciones. Unos entes públicos que no sólo no les están ayudando sino que cada vez les aprietan más el cinturón.

La entrada en vigor de la nueva Ley del Turismo (LTOH) no ha hecho otra cosa que generar angustia e incertidumbre en dos de las principales fuentes de ingresos de la ciudad de Benidorm, los sectores inmobiliario y del alquiler de apartamentos turísticos. Los directivos de APTUR recordaron a los representantes de CONTIGO, la nueva formación política con amplia representación en la Comunidad Valenciana, que la entrada en vigor de la Ley ha frenado en seco la venta de pisos, “pues nadie está dispuesto a invertir en Benidorm sin la garantía de que luego va a poder alquilar ese apartamento recién adquirido”. Y en cuanto al amplísimo sector de los empresarios de alquiler turístico, la angustia no es menor, pues a la diatriba de no poder aumentar el cupo de apartamentos a alquilar, la ley les da una moratoria que va de 2 a 7 años para adapten los que ya tienen, aun a riesgo de que entren en la ilegalidad si no lo hacen.

Y lo más complicado de entender es que esos criterios que se exigen son, en la gran mayoría, de imposible cumplimiento. Y es aquí donde CONTIGO se comprometió a luchar por girar esta incomprensible situación. Sobre todo a nivel local, pues es donde se han de otorgar los informes de compatibilidad urbanística y, aunque no es algo precisamente sencillo, son los ayuntamientos quienes los conceden. Es la administración local la que determina si una vivienda puede tener un uso turístico o no, siempre con arreglo a su plan general. Cada consistorio tiene ahora la capacidad de decidir si una vivienda puede ser utilizada con fines turísticos en función de si este uso es compatible con su planeamiento. El alcalde Toni Pérez ha girado la cara al sector y desde el mes de Julio ha sido incapaz de decir una sola palabra aun sabiendo que no se vende un solo piso y todo el sector está paralizado y atemorizado.

Pero también a nivel regional, donde CONTIGO espera poder participar en variar y/o flexibilizar determinados criterios de esa nueva Ley del Turismo que ha entrado en la ciudad de Benidorm como un elefante en una cacharrería.

Una vez más se demuestra, y ya son innumerables los ejemplos, que las políticas de PSOE y PP fueron, son y tienen visos de seguir siendo, muy dañinas para la ciudad de Benidorm. CONTIGO se compromete a no olvidar de que hemos vivido siempre en esta ciudad y en esta comunidad y mostró su apoyo a APTUR en la reivindicación de un cambio de posturas, además de solicitar a Toni Pérez que deje de mirar hacia otro lado y corrija de inmediato esta bárbara situación que puede llevar a la ciudad a una considerable cantidad de cierre de empresas y ayudar con ello a que siga creciendo el paro en una ciudad, que de estar bien gestionada, es una lacra que no debería existir.