El Plan de Ahorro Energético permitirá al Ayuntamiento de Altea ahorrar 17.000€ anuales y reducir la emisión de 4.500 kg/año de CO2 a la atmósfera

Como ha informado el concejal de Infraestructuras, Roque Ferrer, el departamento que dirige continúa trabajando en la aplicación del Plan de Ahorro Energético con la ejecución de nuevas actuaciones que permiten un importante ahorro. El Plan de Ahorro Energético está diseñado por el Consistorio y financiado en un 95% por la Diputación Provincial de Alicante a través del PAE 2016.

El coste del proyecto encargado por el Ayuntamiento asciende a 150.000€, de los que la Diputación asume 142.500€ más la gestión administrativa de contratación de las empresas que han redactado y ejecutado la obra. Mientras que el Ayuntamiento asume 7.500€ del coste de la obra y toda la gestión de planificación para la adecuación de las instalaciones objeto de reducir el gasto energético. Según los datos aportados por el edil, “se ha actuado en 834 puntos de luz, consiguiendo una media de ahorro del 52,64% lo que se traduce en un ahorro anual de 16.942€”.

Entre las mejoras realizadas, el responsable municipal de Infraestructuras ha destacado las actuaciones llevadas a cabo en el campo de fútbol de césped natural. En este espacio se ha procedido a la sustitución de 32 proyectores de halogenuros metálicos, con un consumo de 1.200 W, por unos proyectores LED de 750 W de potencia, lo que supone un 37.50% de ahorro energético.

En el pabellón Garganes se han sustituido 23 proyectores de halogenuros metálicos con un consumo de 1.200 W, por proyectores LED de 300 W de potencia, lo que supone un 75% de ahorro. ‘’Además, -añadía el concejal,-con este cambio de tecnología de la instalación mejoramos el nivel medio de iluminación, también la uniformidad de la radiación lumínica en las superficies de juego, se incrementa la vida útil (> 50.000 h) y se amplía la banda cromática de la luz, es decir, se incrementa el número de colores de la luz propagada, con lo cual mejora la nitidez y visibilidad de las personas usuarias de las instalaciones municipales’’.

También se ha sustituido una caldera de gasoil muy antigua (con rendimiento variable entre 73- 88%), utilizada para calentar el agua de los vestuarios, por una de condensación de máxima eficiencia (rendimiento constante 98%) con funcionamiento a gas natural, lo que supone una reducción de emisiones de CO2 del 23%, equivalente a reducir 4.500 kg/año de CO2. El ahorro energético es de un 25%, equivalente a unos 3.000€ anuales. También se ha sustituido la iluminación interior (pasillos, vestuarios, gimnasio, cafetería) por tecnología LED, lo que supone un 40% de ahorro energético en la factura de la luz.

En el Centre Social de la 3ª Edad se ha sustituido la iluminación interior, de tecnología halógena, por una LED (cafetería, parte antigua del edificio y salón de actos). Cabe destacar la sustitución de la iluminación del escenario formada por 14 proyectores halógenos de 500 W por proyectores LED de 200 W, lo que supone un 60% de ahorro energético en la iluminación.

En el Centre Cultural de Altea la Vella se ha cambiado la iluminación interior halógena por una LED. En esta actuación cabe remarcar la sustitución de la iluminación del escenario, formada por 13 proyectores halógenos de 500,W y otros tantos de 150,W, por proyectores LED de 200,W y 100,W, respectivamente. También resaltar la sustitución de 119 ud de luces halógenas de 60,W en corredores y cafetería por luces LED de 8,W, lo que supone un 86.66% de ahorro. Además de un ahorro en la energía empleada por la climatización, al reducirse la energía emitida en forma de calor por los antiguos focos, en ambos centros.

En la Casa Toni el Fuster se ha sustituido la iluminación interior, conformada por 24 lámparas que consumían 150 W, por unas LED de 14,5 W de potencia, lo que supone un ahorro energético del 90%.

“El ahorro energético que se consigue con las sustituciones que se han llevado a cabo en las instalaciones municipales es muy importante, tanto a nivel económico, para las arcas municipales, como a nivel medioambiental por la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Es una lástima que la Diputación haya ralentizado este Plan de 2016 y debido a su pausada gestión en la contratación lo tengamos que ver hecho realidad en el 2018. Hemos perdido más de 2 años que nos hubieran permitido amortizar más de una cuarta parte de la inversión y haber reducido la contaminación del medio ambiente, evitando la emisión de más de 9 toneladas de CO2”; ha concluido el edil de Infraestructuras, Roque Ferrer.