El gobierno municipal de Altea reprueba en el pleno la actitud irresponsable de Jesús Ballester y Rocío Gómez por difundir información errónea sobre la calidad de las aguas de baño, y exige una rectificación pública por el daño causado

En la última sesión plenaria del Ayuntamiento de Altea, Imma Orozco, como alcaldesa accidental, y ante la difusión de una noticia errónea en los medios de comunicación por parte del PP, respecto de la calidad del agua de baño, dio la palabra al concejal de Playas, Roque Ferrer, quien explicó el contenido del informe de la Conselleria. ”Este informe hace referencia al agua de los ríos de los «Arcos» y del «Brell», los cuales desembocan en las playas de Cap Blanc y de la Olla, respectivamente. Y se nos advierte de que el agua lleva contenidos residuales y no recomienda el baño en esa agua de los ríos. Sin embargo, el agua de nuestras playas este verano han obtenido una calificación de excelencia en todas y cada una de ellas”.

En este sentido, el concejal ha recordado las medidas llevadas a cabo: ”como medida inmediata, se procedió a advertir a los bañistas, mediante el personal de socorrismo, la no recomendación de baño en el agua de los ríos, aprovechando que los puestos de los socorristas estaban lindando con la desembocadura de los mismos.

Como segunda medida, se señalizaron verticalmente las dos desembocaduras de los ríos, con texto que indicaba la no recomendación de baño en sus aguas.

Como tercera medida, desde la concejalía de Ciclo Hídrico se inició, la semana pasada, un obra para terminar una instalación municipal de alcantarillado, la cual estaba incompleta, para evitar que el agua residual de un grupo numeroso de casas de Altea la Vella siga vertiendo al río del «Brell», por lo que suponemos que las analíticas de la Conselleria presentaban una carga microbiológica mucho más elevada que las del río de los «Arcos»”.

”En conclusión, -señalaba Ferrer-, aunque la contaminación fecal no afecta al agua de nuestras playas de manera significativa, no nos podemos permitir este hecho insalubre, por eso estamos llevando a cabo acciones para minimizarlo y evitar el contacto de la ciudadanía con este medio, lo que ni el PP ni CIPAL han hecho mientras gobernaban las áreas de Sanidad, de este Ayuntamiento, en los últimos 25 años”.

Seguidamente, Orozco reprobó la conducta de los portavoces del PP, Rocío Gómez y Jesús Ballester, a los que exigió, en nombre del equipo de gobierno, una rectificación pública o, en su defecto, su dimisión “por su actitud irresponsable e impropia de un representante público. La difusión de esta falsedad, en una cuestión, es tan sensible para la imagen de Altea, como es la calidad de sus aguas de baño, y puede provocar, además de la comprensible alarma social, un grave daño a la economía alteana, lo que es intolerable. Las analíticas del agua de baño en estas zonas han dado siempre un resultado excelente”.