El Ayuntamiento de La Vila Joiosa obtiene una subvención de la Agencia Valenciana de Turismo para completar la colección táctil de Vilamuseu

El museo contará con más de 30 modelos táctiles

A todo el mundo le gusta tocar en los museos, pero la mayoría de las piezas que se exponen no lo resistirían. Afortunadamente, las tecnologías digitales han permitido revolucionar este hecho con la virtualización y la impresión 3D, lo que permite la accesibilidad a estas piezas a personas con ceguera o resto visual. Vilamuseu ha continuado este año reproduciendo algunas de las piezas clave de su colección, un trabajo que cuenta con una subvención de la Agencia Valenciana de Turismo.

La subvención, de 2.942,87 €, se ha concedido dentro del programa Inversión en adecuación y mejora de los servicios y recursos turísticos. El objeto del proyecto es la elaboración de modelos a escala de algunas de las piezas más importantes de la colección de Vilamuseu, así como una maqueta del pecio romano Bou Ferrer. El interés turístico del proyecto es crucial para el municipio como destino que apuesta por un turismo cultural de calidad y accesible para todas las personas, ya que estas piezas aumentan en gran medida la accesibilidad universal de Vilamuseu.

Las piezas táctiles son necesarias para el acceso al patrimonio por las personas con ceguera y resto visual, aunque la realidad demuestra que también las tocan el resto de visitantes. Las personas, no solo las ciegas, aprenden más a partir del tacto. Es lo que se está empezando a llamar ‘diseño museográfico universal’, es decir: museos pensados para todas las personas. Esta acción es una más de los múltiples recursos accesibles de Vilamuseu, y le ayuda a consolidar su posición de liderazgo en la museología accesible española y por tanto en el turismo accesible.

El pecio Bou Ferrer es uno de los primeros del mundo en el que se ha realizado fotogrametría y virtualización subacuáticas completas desde el inicio de los trabajos, tanto del yacimiento como de la mayor parte de las piezas. Esto nos aporta un patrimonio virtual que nos permite ahora imprimir el estado actual del pecio en 3D.

Las piezas se realizan con un cuidado proceso. Usando muchas fotos desde diferentes ángulos, la fotogrametría permite realizar imágenes tridimensionales que se pueden girar, aumentar o reducir en el móvil, tableta u ordenador, descubriendo sus más pequeños y recónditos detalles, llegando allá donde el ojo desnudo nunca llegaba, mejor aún que si tienes la pieza en las manos.

A partir de la fotogrametría se pueden también imprimir en 3D réplicas exactas, a la escala que más convenga: se puede tener un gran monumento en la mano, o aumentar un diminuto amuleto egiptizante de Vilamuseu al tamaño de un paquete de arroz para distinguir claramente todos sus símbolos. Eso es lo que está haciendo Vilamuseu con ayuda de la subvención de la AVT.

Las piezas se imprimen en un material que parece plástico normal pero no lo es: se llama ácido poliláctico (PLA) y es biodegradable porque se hace con almidón de maíz. La filosofía de sostenibilidad medioambiental de Vilamuseu, por la que Ibermuseos situó a este museo en 2017 entre los 50 mejores ejemplos de sostenibilidad integral entre los 10.000 museos de Iberoamérica, llega hasta estos pequeños detalles.

Las piezas virtuales además se subirán al canal de Sketchfab de Vilamuseu, donde podrán ser manipuladas a placer para descubrir todos sus ángulos y detalles en cualquier ordenador, Tablet o Smartphone desde cualquier lugar del mundo.

En total se han virtualizado e impreso en 3D un pequeño demonio fenicio (una máscara de pasta de vidrio), otros tres amuletos egiptizantes (los dioses Hapi y Tueris y una esfinge), un raro vaso fenicio en forma de ánade, la inscripción del mercado municipal romano (una pieza única en España), una espada ritual islámica, un vaso de perfume egipcio de alabastro y la jarra de la ceremonia de tomar los augurios para las grandes termas municipales romanas. Todas ellas han sido elaboradas por Néstor F. Marqués.

También algunas piezas clave del pecio Bou Ferrer, la mayor nave antigua en excavación en el Mediterráneo: dos lingotes de plomo con los sellos de Nerón, una moneda de Nerón (muy ampliada para distinguir sus detalles), una jarra de ración de la tripulación de la nave y una ánfora enana (Dressel 20 «parva») de aceite de oliva de la Bética (Andalucía), procedente de la cocina del barco. La virtualización de estas piezas e impresión 3D la ha realizado el equipo Patrimonio Virtual de la Universidad de Alicante. Además, se ha realizado una maqueta táctil de la excavación del pecio Bou Ferrer, en su estado de 2017, tamaño Playmobil, realizada a partir de 10.000 fotografías tomadas por José Antonio Moya, del Taller de Imagen de la Fundación general de la Universidad de Alicante, institución miembro del proyecto Bou Ferrer. Es uno de los primeros pecios del mundo en los que se ha podido hacer una impresión 3D, gracias a esta enorme y compleja documentación obtenida pacientemente durante años.

Con todas estas, Vilamuseu ya dispondrá de más de 30 modelos táctiles, aparte de otras muchas piezas originales que también se pueden tocar.