El Consejo Vecinal y la “Habitación uno-cero-uno”

1984blog

Al leer en mi mocedad a Orwell y su novela distópica 1984, me produjo una sensación lejana, que di por supuesto que con el proceso que había iniciado nuestra sociedad hacia la democracia no tenía viso alguno de convertirse en una realidad que yo pudiera vivir, en mi cándida juventud pensé: ¡No somos una sociedad pastueña y adocenada! Quedaban muy lejos de mi entorno inmediato esos totalitarismos.

Pero… ¿Recuerdan el argumento? ¿Recuerdan los ministerios de ese gobierno alienador de librepensadores? El del Amor, que castiga y reeduca inculcando el amor al Partido. El de la Paz, que se encarga de que haya una contienda de bajo nivel de forma permanente para que el odio, el miedo sean dirigidos hacia el enemigo exterior. El de la Abundancia, que con una economía planificada y mediante un duro racionamiento hace que la gente viva al borde de la subsistencia. Y por último el de la Verdad, que se dedica a manipular y destruir documentos históricos para conseguir una historia que coincida con la oficial mantenida por el Estado.

Así nuestro protagonista Winston y su pareja Julia al vislumbrar la alienación y condicionamiento de su sociedad, se afilian a la Hermandad, un supuesto grupo de resistencia dirigido por un personaje tan ubicuo y omnipresente como El Gran Hermano. Pero descubren que la resistencia también forma parte del mecanismo represor del Estado, así nuestros protagonistas son encerrados por la Policía del Pensamiento en la “Habitación uno-cero-uno” del Ministerio del Amor, donde son torturados hasta su reacondicionamiento. El final, quien no haya leído el libro, lo puede suponer y si no, vale la pena que lo lea.

No sé si serán capaces de apreciar algún sutil parecido con nuestra sociedad, yo aprecio algo más que un sutil parecido. Pero si me permiten un breve y simplista análisis; la “Habitación uno-cero-uno” y “El Sistema” triunfaron porque luchaban contra poco menos que individualidades.

A estas alturas supongo que se estarán preguntando que tiene que ver el Consejo Vecinal con la habitación de marras; pues a eso voy.

Hay quienes creemos en el asociacionismo como un canal más de la democracia participativa y más idóneo que las discusiones en la barra del bar, para transmitir las dudas, quejas y necesidades que surgen en nuestro entorno inmediato y como complemento a nuestra democracia representativa y lo hacemos patente implicándonos en proyectos participativos reglados, como el Consejo Vecinal en Benidorm, que acoge en su seno a todas aquellas asociaciones de vecinos que lo desean y que fruto del trabajo e implicación logran hacer realidad planes como el proceso de Presupuesto Participativo, mediante el cual los ciudadanos de Benidorm pueden proponer y decidir sobre el destino de parte de los recursos municipales, estableciendo así un canal efectivo de democracia participativa; es un claro exponente de la participación de los vecinos en la cogestión de los recursos municipales y que por otra parte trasciende del Consejo Vecinal al abrir la participación a la ciudadanía en general y reforzando si cabe la representatividad de este Consejo.

Pero… ¡Siempre hay un pero! ¿Y si estos mecanismos de participación formasen parte del sistema y fuesen nuestra “Habitación uno-cero-uno” en la que nos han encerrado para que no disintamos de lo que nos ofrecen nuestros próceres y así salgamos reacondicionados y alabando “El Sistema”? Pudiera ser, pero hay una ligera diferencia: no somos individualidades y esa es nuestra razón y nuestra fuerza para escapar y destruir esa “Habitación uno-cero-uno”, solo siendo colectivos numerosos seremos capaces de imbricar la democracia participativa en la democracia representativa.

Así que solo me queda formular la petición de que por favor, vecino, ciudadano, ¡Asóciate!¡Afíliate!, no importa a qué; a un club de ajedrez, a una asociación cultural, vecinal, a los defensores del tomillo silvestre, de la ballena jorobada… a lo que sea, pero… ¡Asóciate! y haz oír tu voz en los foros adecuados, así tu opinión contará. Y por cierto, ahora, en Benidorm y a través del Presupuesto Participativo, que se va a poner en marcha por cuarto año consecutivo, ya tienes un canal para hacer oír tu voz. ¡Infórmate! ¡Úsalo!

Fernando Montes Ortega
Vicepresidente 1º de Consejo Vecinal de Benidorm