El médico e investigador Eusebi Chiner Vives gana el Premio de Investigación Histórica Naval convocado por la Fundación Frax  

Eusebi Chiner Vives, autor del trabajo “Historia de la Sociedad Española de Salvamento de Náufragos y su relación con los prácticos benidormenses“, ha ganado la primera edición del premio de investigación histórica naval de la provincia de Alicante “Miquel Llinares Barceló” dotado con 1.500 euros, según decisión de un jurado de expertos entre los que destaca la figura de Fernando Zumalacárregui, Almirante de la Armada Española y director del Museo Naval.

Han compartido función con él el Capitán de Navío de la Armada Española, historiador naval y profesor del CESEDEN José María Blanco Núñez; el alférez de navío de la Armada (Rv.) Francisco Zaragoza Ivars, abogado e integrante de una conocida familia de tradición marina; Jaume Llinares, abogado e hijo de Miquel Llinares, y el presidente de la propia Fundación, Matías Pérez Such, que presidió el tribunal.

La Fundación Frax instituyó este premio en homenaje a Miquel Llinares, estudioso benidormense que recuperó para la memoria colectiva la historia naval de Benidorm y las comarcas de las Marinas.

            El premio será entregado en el transcurso de una ceremonia que se celebrará el próximo 9 de julio en los salones del Hotel Poseidón Palace de Benidorm, a la que ya ha confirmado su asistencia, entre otros, el almirante Zumalacárregui.

            El ganador ya ha comunicado a la Fundación su decisión de ceder el montante del premio a una institución benéfica.

MIQUEL LLINARES

Miquel Llinares Barceló (1920-2007) fue, quizás, la persona que mejor conocía el pasado de Benidorm y las Marinas, especialmente su historia naval.  Sus conocimientos sirvieron de base a decenas de libros y tesis, muchos de ellos escritos por el periodista Carlos Llorca Baus, quien decía que Miquel Llinares era la “memoria viva de Benidorm”,

            Hablar de Miquel Llinares es hablar de la pasión por la historia, por las tradiciones, por el mar y por su tierra. Él sirvió en la Marina (destinado en Ferrol), y trabajó muchos años en las almadrabas de Barbate, pero su obsesión era que no se perdiera la historia naval de su tierra.

            Gracias a Miquel Llinares sabemos hoy (con información documentada y contrastada), que Benidorm llegó a tener hasta 150 capitanes de Marina Mercante, o que de los 38 buques que llegaron a integrar la flota de la Compañía Transatlántica Española en los siglos XIX y XX, nada menos que 17 fueron capitaneados por marinos de Benidorm, ciudad que además aportó decenas de responsables de máquinas, comunicaciones y otras labores vitales para la navegación.

            “Buena parte de esa historia se mantiene viva en la memoria de los descendientes de aquellas generaciones, pero corre serio peligro de perderse, y debemos recuperarla para siempre”, señala Pérez Such. Esa memoria viva estaba personificada en Miquel Llinares, que afortunadamente anotó cuanto sabía, y esos documentos se conservan.