A mí no me ha engañado Pedro Sánchez

A MÍ NO ME HA ENGAÑADO PEDRO SÁNCHEZ

“La moción sólo censuraba a un Mariano Rajoy al que han hecho el mayor favor de su vida. Sólo me queda la duda de si tenía Pedro Sánchez más ganas de ser presidente que Rajoy dejar de serlo”.

Leopoldo D. Bernabéu.- El nuevo Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene sus ideas más claras que el 90% de los españoles. Se dio cuenta hace mucho tiempo que era mucho más fácil engañar a los políticos que le rodean, ávidos todos de poder, que al conjunto de los españoles que no necesitan ser engañados, tan sólo ser convencidos por quien les habla a través de la pequeña pantalla. Tras escuchar al nuevo presidente en la televisión me quedó muy claro que tenemos Pedro Sánchez para mucho tiempo, le guste a quien le guste y le pese a quien le pese. Va a ser difícil de explicar a los votantes del PP que esto, valiente incongruencia, es sin duda lo mejor que les podía pasar, incluso siendo ellos los responsables de esta curiosa perversión. España es un país donde la palabra dimitir no conjuga bien y a los cargos no se les echa del poder ni con agua caliente. Pasa en los Gobiernos de todo tipo y de todos los colores, ayuntamientos incluidos.

Pedro Sánchez se dio cuenta hace 20 meses que su gran error había sido luchar contra los suyos. Al permitir que le echaran era consciente de que estaba construyendo su mejor triunfo. El mártir es el héroe español. No hay nada como vender que los poderosos han matado al humilde y le han dejado sin pan que llevarse a la boca. Ya sólo hacía falta un coche usado y buenos altavoces. El resto ya lo conocen. El David que Pedro llevaba dentro venció al todopoderoso Goliat que creía ser Susana. Reconquistado el partido, el resto era sólo estrategia, esperar el momento. Y ese momento llegó envuelto en forma de corrupción y sentencia inconclusa, qué más da. Lo importante era congregar a todos los que odiaban algo alrededor de una mesa. Odiaban al PP y el menú se llamaba Gürtel. La moción sólo censuraba a un Mariano Rajoy al que han hecho el mayor favor de su vida. Sólo me queda la duda de si tenía Pedro Sánchez más ganas de ser presidente que Rajoy dejar de serlo.

A mí no me ha engañado Pedro Sánchez. Sólo a los ciegos vampiros sedientos de poder habrá tomado el pelo. ¿Alguien en su sano juicio creía que el flamante nuevo Presidente iba a perder la oportunidad de ostentar el poder un solo día después de lo que le ha costado conseguirlo? Ahora se hace bueno ese popular dicho de prometer hasta meter… Escuchándole hablar del acercamiento de los soberanistas a sus cárceles preferidas, eliminar a discreción el copago sanitario a los pensionistas, ¿normalizar la situación política e institucional?, la universalidad de la sanidad pública, la creación de nuevas figuras impositivas, la exhumación de los restos de Franco y la derogación de la reforma laboral que ha generado dos millones de puestos de trabajo… se me erizó el cabello tantas veces que puse mis barbas a remojar. Les recomiendo prudencia, me temo que en breve se repetirán tiempos que la memoria todavía no ha permitido olvidar.


Leopoldo D. Bernabeu.- El nuevo Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene sus ideas más claras que el 90% de los españoles. Se dio cuenta hace mucho tiempo que era mucho más fácil engañar a los políticos que le rodean, ávidos todos de poder, que al conjunto de los españoles que no necesitan ser engañados, tan sólo ser convencidos por quien les habla a través de la pequeña pantalla. Tras escuchar al nuevo presidente en la televisión me quedó muy claro que tenemos Pedro Sánchez para mucho tiempo, le guste a quien le guste y le pese a quien le pese. Va a ser difícil de explicar a los votantes del PP que esto, valiente incongruencia, es sin duda lo mejor que les podía pasar, incluso siendo ellos los responsables de esta curiosa perversión. España es un país donde la palabra dimitir no conjuga bien y a los cargos no se les echa del poder ni con agua caliente. Pasa en los Gobiernos de todo tipo y de todos los colores, ayuntamientos incluidos.

Pedro Sánchez se dio cuenta hace 20 meses que su gran error había sido luchar contra los suyos. Al permitir que le echaran era consciente de que estaba construyendo su mejor triunfo. El mártir es el héroe español. No hay nada como vender que los poderosos han matado al humilde y le han dejado sin pan que llevarse a la boca. Ya sólo hacía falta un coche usado y buenos altavoces. El resto ya lo conocen. El David que Pedro llevaba dentro venció al todopoderoso Goliat que creía ser Susana. Reconquistado el partido, el resto era sólo estrategia, esperar el momento. Y ese momento llegó envuelto en forma de corrupción y sentencia inconclusa, qué más da. Lo importante era congregar a todos los que odiaban algo alrededor de una mesa. Odiaban al PP y el menú se llamaba Gürtel. La moción sólo censuraba a un Mariano Rajoy al que han hecho el mayor favor de su vida. Sólo me queda la duda de si tenía Pedro Sánchez más ganas de ser presidente que Rajoy dejar de serlo.

A mí no me ha engañado Pedro Sánchez. Sólo a los ciegos vampiros sedientos de poder habrá tomado el pelo. ¿Alguien en su sano juicio creía que el flamante nuevo Presidente iba a perder la oportunidad de ostentar el poder un solo día después de lo que le ha costado conseguirlo? Ahora se hace bueno ese popular dicho de prometer hasta meter… Escuchándole hablar del acercamiento de los soberanistas a sus cárceles preferidas, eliminar a discreción el copago sanitario a los pensionistas, ¿normalizar la situación política e institucional?, la universalidad de la sanidad pública, la creación de nuevas figuras impositivas, la exhumación de los restos de Franco y la derogación de la reforma laboral que ha generado dos millones de puestos de trabajo… se me erizó el cabello tantas veces que puse mis barbas a remojar. Les recomiendo prudencia, me temo que en breve se repetirán tiempos que la memoria todavía no ha permitido olvidar.