“Cecilia” representa su última función en el IES Mediterránia de Benidorm

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La cultura es el eje central para el crecimiento y desarrollo de un pueblo. Con este pensamiento como base, se ha representado tanto por la Comunidad Valenciana, como por la mancha, la obra titulada: “Cecilia”. Interpretada por dos únicos actores, María Isabel López, (Cecilia) y Nicolás Pardo, (Manolo), ellos son los que han dado vida a la obra escrita por Manuel Sánchez y dirigida por Manuel Palazón.

Isabel López Villanueva.- Después de un año desde su estreno y con gran éxito en el Ayuntamiento de Benidorm y en varios centros culturales, el día 29 de noviembre, se realizó la última sesión de esta obra, poniendo el broche de honor en el Salón de Actos del IES Mediterránia de Benidorm.

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Acudieron al evento, 100 alumnos de teatro y de primero de bachillerato, varios profesores y el director. Dio comienzo, con apenas un palmo de distancia entre el público y el escenario, el teatro no necesita de recursos extraordinarios para existir, ni necesita materiales costosos o imposibles.

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“Cecilia”, es aquello que en la muerte, continúa siendo vida. ¿Cómo? Los actores reviven el pasado con latigazos verbales, llenos de resentimiento, aludiendo a la moral y la conciencia, al sexo, la infidelidad, el amor, dejando a los espectadores sorprendidos cuando Manolo, resolvió el problema de la incomunicación mediante el suicidio, huyendo así de su pasado, adelantándose a una muerte egoísta, colocando su propio sufrimiento, por encima del terrible dolor de su mujer, Cecilia. No ha sido solo setenta minutos entretenidos, transcurridos en un abrir y cerrar de ojos, ha ido más allá, ha ido al corazón de la culpa, al miedo a reconocerse en el otro, a la infinita soledad de los personajes.

La obra gustó mucho, felicitaciones, aplausos y preguntas referentes al papel que desempeñan los actores. Fue una lección práctica de literatura y muy provechosa, despertando sentimientos y atrapando emocionalmente a algunos asistentes, que no pudieron reprimir sus lágrimas por la carga dramática que conlleva. En cambio, la primera parte estaba aderezada con risas y divertidas escenas, producidas por toques inteligentes humor, típicos de la comedia. Ha sido un placer, compartir el tiempo con mis compañeros durante las interpretaciones. Hasta siempre “Cecilia”.

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