En el aniversario de la muerte de Adolfo Suarez

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Leopoldo D. Bernabeu.- Con la duda de cual de las muchas noticias que nos salpicaron ayer es la que más estupefacto me dejó, me enfrento al blanco sobre negro convencido, cada día un poco más, que lo que recogemos no es más que el fruto de aquello que hemos ido plantando a lo largo de nuestra vida. Es cierto que muchas veces, por desgracia, asumimos las decisiones que otros se encargaron de alimentar y hacer crecer, pero en la mayor parte de los casos que vivimos somos tan culpables de lo que nos sucede como el que más. No vale ya eso de echar balones fuera.

El mismo día que en Bélgica estaban recordando el lamentable atentado que hace un año costó la vida a decenas de personas, primero en el aeropuerto y luego en el metro, otro iluminado de la secta, vislumbró su día de gloria y la lio en Londres, siendo consciente de dos cosas, la primera que iba a morir y la segunda que durante 24 horas no se hablaría de otro tema en el mundo. ¿Es este un error?, ¿es obligatorio, por aquello del que dirán sino se hiciera, dedicar tanto especio mediático a un iluminado?, ¿si en vez de ser un terrorista el que mata a tres personas hubiera sido un accidente de coche, se le daría la misma trascendencia?. Es obvio que una cuestión de este calado en absoluto se debe ocultar, pero no es menos cierto que el terrorismo vive precisamente del magnífico eco que le damos a sus acciones. Ese es su oxígeno, lo saben y por eso siguen actuando de esa manera. Estoy absolutamente convencido de que muchas de estas acciones aisladas y suicidas no se llevarían a cabo sino se le diera tamaña trascendencia. Los convertimos en mártires. ¿Es casualidad lo sucedido ayer en Londres o se eligió bien esa fecha tan señalada en el calendario de atentados terroristas en Europa?. Lo dejo ahí, sólo buscaba que ustedes reflexionaran.

Salvando las distancias y sin tener nada que ver, pues gracias a dios ahora no vamos a hablar de vidas humanas, para mí resultan mucho más graves y denotan el éxito de nuestro mal planificado futuro gracias a nuestra nefasta manera de hacer las cosas en el pasado, dos noticias que sucedieron ayer con un intervalo mínimo de tiempo. Por un lado vimos el lamentable bochorno que nos supuso a todos los españoles, repito que a todos, con independencia de la ideología política, escuchar la barriobajera forma de dirigirse al Congreso de los Diputados por parte de Pablo Iglesias. Les recuerdo que ahí estamos todos representados. No voy a repetir aquí los adjetivos que le profirió al Presidente del Gobierno, pero sí concluir que consiguió hacernos pensar que esa sagrada casa de la democracia nacional, parecía gracias a él, una verdadera casa de citas, con perdón.

Hasta hoy siempre he defendido la capacidad de liderazgo de Pablo Iglesias, ustedes me lo han escuchado en varias ocasiones. Otra cosa bien diferente es si yo le votaría o no, pero esa no es la cuestión. A partir de hoy y al menos para mí, ha perdido un porcentaje importante de ese crédito. Ayer Pablo Iglesias escenificó su impotencia a base de improperios. Hay que saber lo que uno tiene y admitir hasta donde puedes llegar, aceptar incluso que has perdido alguna batalla si de verdad quieres algún día ganar la guerra. A mí no hace falta que me lo expliquen, personalmente me ha sucedido en política, ustedes ya lo saben y yo he sabido entenderlo y aceptarlo. Pablo Iglesias debería hacer lo mismo, tiene los diputados que tiene y sus perspectivas de futuro no son malas, quizás precisamente por ese pasteleo que se llevan entre otros. No tiene por tanto ningún sentido esa salida de tono, que no es más que el intento de incrementar su popularidad en los medios, consciente quizás de que ya no le tienen tan en cuenta. Y recuerden lo que siempre les he dicho, en este país llamado España son los medios de comunicación los que te suben y también los que deciden cuando tienes que desparecer. ¿Me equivoco?.

Pues siendo esa noticia lamentable, no lo era menos la coincidencia que se originó entre la Sentencia al catalanista Homs, con inhabilitación inmediata incluida, y la aprobación de los presupuestos en el Parlament de Cataluña, con fondos para aprobar el referéndum incluidos. Quien quiera negar que en este tema se va a terminar liando una muy gorda, es que  nos oculta información o es un ignorante, lo cual sería todavía peor.

El propio Frances Homs avanzó que aunque está inhabilitado desde hoy mismo, él va a seguir acudiendo al Congreso de los Diputados, en un nuevo alarde de desobediencia a la que nos tienen ya acostumbrados, veremos si se lo permiten. Al tiempo, los abogados de la propia Generalitat advirtieron ayer de la posible ilegalidad de la aprobación de esos Presupuestos, a lo que sus señorías hicieron caso omiso y los aprobaron. A lo dicho, en pocos, muy pocos meses, se va a liar una muy gorda. Lo lamentable es que todos los españolitos de a pie lo vemos venir desde hace mucho tiempo con el mismo gesto de incredulidad que nos supone la parsimonia de aquellos que deben evitarlo de cualquier manera. Y aunque es obvio que la Justicia está actuando, las sentencias son de risa, pues no hace todavía una semana que al señor Artur Mas, le inhabilitaron por dos años después de haber vulnerado la Constitución y haberse pasado por el forro las diferentes sentencias que impedían llevar a cabo la consulta del 9 de Noviembre. ¿Es por tanto creíble la Justicia para el conjunto de los españoles?.

Por otro lado y acercándonos a lo que más nos afecta, tres titulares me apetece resaltar. La valentía de un Senador cercano, Agustín Almodóbar, reivindicando para la Comunidad Valenciana el modelo de éxito que implantó Eduardo Zaplana y enfrentando de una vez por todas ese buenismo en el que hemos convertido cualquier acción de lo que hemos llamado nueva clase política, a los que a base de aceptar todo para intentar llevarnos bien, nos están intentando cambiar hasta el modelo de aire que respiramos.

El temido Brexit, que nunca ha sido tal para esta zona y para España en su conjunto, sino otra estrategia más para tenernos a todos asustados en otro alarde de influencia de los medios de comunicación más poderosos, convertidos en medios de opinión interesados, algo que también he dicho aquí en repetidas ocasiones, nos avanza hoy, una vez más, que en cuanto al turismo se refiere, no sólo no afecta en absoluto, sino que para el presente ejercicio los resultados que se esperan van a ser un 14% superior, con previsión de volver a batir récords de nuevo, pues venimos de las mejores cifras de llegada de turistas a España jamás vistas, superando los 72 millones de viajeros en 2016. El aeropuerto de El Altet, principal vía de entrada de turistas a Benidorm ya avanza que para este ejercicio se han ofertado cinco millones de plazas con Inglaterra.

Es tal la afluencia de turistas ingleses que se esperan y tan halagüeños los datos generales de ocupación, que lo que sí se va a convertir en una guerra abierta es el Imserso, pues desde hace años ha dejado de ser una fórmula interesante para los hoteles de Benidorm y ha pasado a convertirse en un verdadero problema al que desde Madrid nadie quiere dar solución. Quizás sea porque como es un programa financiado con fondos públicos y algunos salen muy, pero que muy beneficiados, no interesa tocar. Pero los hoteles han dicho que hasta aquí hemos llegado. Y es que el Imserso ha pasado de ser poco rentable a generar pérdidas. Ya no vale el argumento de que con el Imserso al menos se mantiene la planta hotelera abierta en invierno. Hay cadenas como Servigroup, número uno en la Comunidad Valenciana, que no lo ha utilizado nunca y sigue siendo la más rentable sin duda alguna. Por lo que el tema queda ahí. Los hoteles van a seguir llegando a ese público más mayor que viene con regularidad hasta Benidorm cada año, pero sin utilizar intermediarios. Es sencillo de entender.

Me despido por hoy con la sorpresa que me ha ocasionado leer que alguien se ha quedado con más de 500.000 euros del concierto que Marc Anthony dio el pasado 7 de Julio en Benidorm, que hoy se cumple el segundo aniversario del accidente de avión que un copiloto mal de cabeza ocasionó de manera voluntaria encerrándose en la cabina y estrellando la nave en Los Alpes, y que si Adolfo Suárez levantara la cabeza, hoy que se cumple el tercer aniversario de su desaparición, creo que se alegraría de saber que hacía algunos años que perdió la memoria. Al menos el Presidente del Gobierno más valiente que ha tenido este país no tendría que soportar los espectáculos tan lamentables que sus herederos en democracia nos dan cada día, haciendo gala del desconocimiento de la historia y sin conciencia alguna sobre lo que costó conseguir lo que ellos dilapidan sin el más mínimo respeto cada día cuando se levantan y empiezan a decir barbaridades. Eso sí, lo hacen porque se saben financiados gracias al sueldazo que les pagamos entre todos sus espectadores.