
Resulta sorprendente descubrir el exagerado ritmo de desarrollo urbanístico que está siguiendo nuestra población, más cuando la burbuja inmobiliaria ha saltado por los aires. Cuando existen promociones de viviendas paralizadas y desocupadas. Cuando hay miles y miles de metros de suelo urbanizado en estado de abandono, con farolas rotas ,las aceras reventadas por la erosión y dejadez, el asfaltado hundido y sin mantenimiento, el cableado desaparecido por el no uso y la dejadez…y lo que es peor sin expectativas de que esta situación cambie a corto y medio plazo. Seguir leyendo ¿Dónde va Finestrat?

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