
Es un buen motivo celebrar el día internacional de La Nucia. Pero las cosas hay que hacerlas, siempre, pensando en la seguridad de las personas, y también intentar dar vida y beneficio, de vez en cuando, a partes del pueblo que carecen de ellos.
Tememos que el pabellón al ser un lugar cerrado, sería muy difícil de desalojar ante un eventual incendio. Hay que tener en cuenta que los stands de los países participantes hacen comida en el interior. Y hablando de comida, también se tiene que controlar y exigir-si no lo hacen-que se tenga carnet de manipulador de alimentos y condiciones sanitarias para guisar la comida. Ya que si no, puede traer más de un disgusto.
Y por último recordar lo desangelado que está el casco urbano, lo poco que utilizamos el auditori de les Nits, que nos costó mucho dinero, y lo ideal que sería para el pueblo y sus negocios, faltos de algún evento como este.
Six mil, set mil, huit mil, nou mil, deu mil, Onze mil…. Personas dan mucho de sí. El contador de personas que tenemos en la Ciudad Deportiva se puede trasladar también a otros sitios y seguir sumando miles, ¿verdad?