Un día en la vida de Manolo Mora: «Radio Bubis»

Buenas tardes queridos amigos de Radio Bubis, el programa lider en Spotify, el programa de los estudiantes

Hoy os hablo en nombre de Manolo Mora, desde Nueva York, el amigo neoyorquino que cuando lo ví en Nueva York y le dije que seguía sus programas desde el año 1993, se quedó sorprendido, soy el bubis neoyorquino. Después de una caminata que traía el pobre que llevaba los piés reventados, tuve que cogerlo como en ese cuadro de un mesías recogiendo a Cristo después de ser clavado en la Cruz.

Bubis fue el gran primer programa de radio dentro de ese cuadro de programas de radio que un grupo de estudiantes y amigos con una idea tan sencilla, que era el programa de un estudiante que estudiabe en un instituto público, lo que hoy es el IES -Instituto de Educación Secudanria, anterior Instituto Nacional de Bachillerato y posterior Instituto de Bachillerato Unificado Polivalente.

Manolo Mora, ese gran radiocomunicador y periodista, donde eligió ser periodista por un profesor que le recomendaba estudiar en un colegio privado de Valencia, porque él tenía muchas ideas, no conseguía aprobar el BUP por discriminaciones políticas, quería terminar el BUP y hacer el lo que era FP II de Imagen y Sonido, para entrar directamente en los estudios de Ingeniería Técnica de Imagen y Sonido de Gandía y luego terminar haciendo la Licenciatura en Comunicación Audiovisual de la Universitat d´Estudis Generals de Valencia.

Termina el Curso de Orientación Universitaria, habiendo repetido y después de haber sacado en la Selectividad unas brillantes notas, que como era tan bestia, las podía haber mejorado. Ese estudiante que no apostaba ningún profesor de su instituto por él, todos creían que iba a suspender por debajo del 3. Sacó unas notas excelentes y no sacó mejores, porque se pasó de vuelta.

Le tocaba hacer el Servicio Militar Obligatorio de Reemplazo y él entre los destinos quería estar en el Aeródromo dentro del Area de Telecomunicaciones o Transmisiones de la Base Aérea de San Javier pero como también entre los destinos que puso, puso el de la Policía Aérea, terminó realizando su servicio militar en el Escuadrón de Policía Aérea de la Academia General del Aire de San Javier, donde si hubiera sido un poco valiente hubiera accedido al Cuerpo de Cadetes para estudiar carrera militar, y seguro, sabiendo como era él pues hubiera hecho dos carreras a la vez: la militar y la civil.

Pero de vuelta a casa decide estudiar Diplomatura en Relaciones Laborales en la Universidad de Alicante, donde años después se graduaría en la Facultad de Derecho de la misma, donde cursó miles de estudios, y es en el 2001 cuando solicita estudiar Comunicaciones de Doble Gradao en doble lengua hispana e inglesa en la Universidad Jesuíta de San Luis de Madrid.

Pero vamos a centrarnos en Bubis, porque e sto no deja de ser un periodo de años de estudios, él siempre siguió estudiando, de hecho no deja de estudiar. Se ha vuelto loco con el estudio y todo le gusta, no para de hacer masters on line, seminarios, webinars, asistencia a conferencias y actos de máximo nivel de fundaciones y clubs de élite nacional e internacional.

Bubis lo hizo primero haciendo su dibujo, basándose en una peña, la PEÑA BUBIS de su pueblo sanguíneo de Villacarrillo, en la provincia de Jaén, donde él siempre hace lo mismo: el da las ideas y un amigo se las hace por él. Cogió y le dijo a un amigo: me haces un vikingo con una jarra de cerveza en la mano derecha y un hacha en la mano izquierda, en forma de cortacabezas, saliendo de una cueva de cristal en una montaña de frío, de donde procede su familia, de la Sierra de las Villas. Y era un dibujo simpático, divertido donde representaba un tipo de bárbaro de la época de los bárbaros y los godos, lección que no le gustaba mucho. De todas las lecciones de Historia que estudió, que era también una de sus carreras favoritas cuando se graduó en Educación General Básica, el tema que menos le gustaba eran los bárbaros y los godos.

Y entre godos y hunos, generales y coroneles, que lo escuchaban en la Base Aérea de San Javier. Luego ya en la Universidad de Alicante, presentó un proyecto basado también en términos de lenguaje villorro. Es que este Manolo Mora tiene de todo, cada día se descubre algo nuevo de él: «Florinetes y Cacús», que traducido al castellano eran Aprendices y Hermanos. Grandes Hermanos como la catolicidad nazarena que tiene su familia.

Bubis era eso un programa donde empezaba con una sintonía, ponía sus tracks, sus ecos del silencio, sus sonidos de ambiente, era un programa ameno de escuchar, en una hora de radiofonía, que no escuchaba nadie, estaba también dentro de un dial que estaba casi pegado con el de Radio 9 en ese momento, que él grabó todos sus programas y que hoy son culto de colección y búsqueda de muchos radiocomunicómanos. Que grabaría en esos programas, muchos se preguntan.

Y dentor de sus espacios tenía: «Beatle or Rolling», Noticias, «Palabras Ocultas», le gustaba mucho las ciencias ocultas y la misteriología. De todo un poco. Era muy ameno y siempre terminaba igual: con tu mejor amigo.

Me gustaría dejaros el dibujo, que ya me lo pasará, porque me dijo que lo tiene en el bahúl de sus recuerdos, pero muchos lo conocen. Denle riendas suelta a su imaginación y dibujenlo por él, cuantos bubis saldrán de este artículos. Bubis, que para esa peña villorra era una jarra de cerveza de un grupo de amigos que se divertían en las Fiestas y Feria de sus patrones y que además era un equipo de baloncesto, donde Mora estuvo a punto de jugar con el equipo rival, YALE, procedente el nombre de la Universidad YALE de Estados Unidos.

Luego años después patentó la Técnica de Radiocomunicaciones Bubis, siempre con su cabeza, su forma de escribir. Es que en cinco minutos te hace algo, que luego lo proyecta, lo proyecta y lo difusiona y crea un eco increíble, ese eco que él recoge de esa Estación de Villacarrillo donde cuando la naturaleza presenta un día de tinieblas y de humedades, donde se prevé una lluvia grandiosa, él gritaba y se escuchaba por doble vez.

«Es el doble eco de su silencio»

Allí era donde recogía su mejor voz…: la voz de toda una generación. Si con un paquete de tabaco dibujó un proyecto, que construiría en esa estación con sus programas y sus mejores voces… Es un misterio oculto que algún día se descubrirá. Da para muchos capítulos, forma parte de un gran serial.