
Ayer cerraba sus puertas un clásico de la noche de Benidorm, el bar de copas La Sal, que ha estado regentado por María Franco, y que quiso de despedirse de clientes y amigos con una gran fiesta de clausura, a la que también asistió, su hermano, el prestigioso dj Camilo Franco.
Pero más que una despedida, María ha querido que sea un hasta luego. Un ciclo que se cierra, siempre con las vistas puestas en el futuro. Pero sobre todo, María Franco quiere agradecer junto a su familia y dar las gracias por contribuir a que todo esto fuera posible.

Gracias por tantas riras, bailes, muestras de carino, historias contadas, situaciones increíbles pero sobre todo felicidad y muy, muy buen rollo; que habéis hecho de nuestra casa vuestro hogar y eso no tiene precio.

Ya solo queda cerrar este ciclo juntos, como tantas y tantas noches.
«Cada historia tiene un final, pero en la vida el final es un nuevo comienzo»