El pleno extraordinario celebrado en la Diputación de Alicante aprobó los Presupuestos para el año 2016. Una de las principales medidas sometidas a votación, y aprobada con el respaldo de Partido Popular y PSOE, fue la rebaja de sueldos de los cargos electos de la Corporación Provincial. Empezando por su presidente, César Sánchez, que cobrará un 10 por ciento menos, los vicepresidentes y portavoces bajarán su sueldo un 5 por ciento y el resto de diputados y personal de la institución, un tres.
El Presidente de la Diputación, César Sánchez, cobrará un 10 % por menos, y el resto de diputados entre un 3 y un 5 %
El foco de discordia fue que la reducción salarial lleva aparejado un aumento de la cantidad dedicada a los grupos políticos con representación en el pleno provincial. La cantidad, que pasará de 108.000 a 518.000 euros, supuso el voto en contra del diputado de Ciudadanos Fernando Sepulcre, cuyo voto en la investidura propició el nombramiento de César Sánchez.
Carlos Castillo, portavoz del grupo popular, aseguró que pese al aumento de esta partida, la bajada en los sueldos hace que la Diputación ahorre a nivel global una cantidad cercana al millón de euros. Otros grupos mostraron su oposición, como la diputada de EU Raquel Pérez, que alegó que la rebaja salarial es «insultante» por escasa, o Compromís por parte de Gerard Fullana, que sostuvo que la decisión –sacada adelante por el voto favorable de PP y PSOE– había sido tomada «en los despachos».