
El director de Recursos Humanos de Smurfit Westrock España, Portugal y Marruecos aborda las iniciativas de la compañía para impulsar el talento, el compromiso y el desarrollo profesional
La transformación que está viviendo la industria está redefiniendo también la manera en la que las compañías gestionan y desarrollan a sus personas. La evolución tecnológica, la sostenibilidad, la innovación y la necesidad de contar con nuevas capacidades sitúan al talento en el centro de la estrategia empresarial.
En este contexto, Juan José Medina, director de Recursos Humanos de Smurfit Westrock España, Portugal y Marruecos, comparte su visión sobre los principales desafíos a los que se enfrentan las organizaciones industriales en materia de personas y sobre las iniciativas que la compañía está impulsando para construir equipos preparados para el futuro.
La estrategia de personas de Smurfit Westrock pone el foco en el desarrollo del talento, el compromiso de los empleados y la formación continua, elementos que adquieren una especial relevancia en un momento de transformación de los procesos productivos y de evolución de las necesidades del negocio.
La transformación de la industria está generando nuevos puestos y modificando las competencias necesarias para desempeñarlos. Ante esta realidad, la formación se convierte en una herramienta fundamental para acompañar a los profesionales en su evolución.
En este sentido, la compañía trabaja para favorecer el aprendizaje y el desarrollo de sus equipos, combinando la adquisición de conocimientos técnicos con el fortalecimiento de competencias vinculadas al liderazgo, la colaboración y la adaptación al cambio.
El desarrollo del talento joven ocupa también un espacio relevante. La incorporación de nuevas generaciones permite acercar nuevos conocimientos, perspectivas y capacidades al entorno industrial, al tiempo que facilita la construcción de una cantera de profesionales preparada para asumir responsabilidades futuras.
Seguridad y bienestar: pilares de la gestión de personas
En un entorno industrial, la seguridad constituye uno de los elementos esenciales de la cultura corporativa. Más allá del cumplimiento de los procedimientos establecidos, el objetivo pasa por consolidar una verdadera cultura de seguridad, en la que todos los profesionales participen activamente en la creación de espacios de trabajo seguros.
Esta perspectiva conecta con una concepción de los Recursos Humanos que va más allá de la gestión administrativa y sitúa a las personas como uno de los principales elementos para garantizar la sostenibilidad del negocio a largo plazo.
La transformación organizativa requiere también evolucionar los modelos de liderazgo. En compañías industriales con una elevada diversidad de perfiles y centros de trabajo, los líderes desempeñan un papel especialmente relevante a la hora de trasladar la estrategia, acompañar a los equipos y mantener el compromiso.
El reto consiste en construir una cultura común capaz de integrar distintas realidades y generaciones, manteniendo al mismo tiempo unos valores compartidos.
Fuente: RRHHDigital