
Juan Bautista Delvalle, nacido en San Lorenzo del Campo Grande, el 29 de agosto de 1847, hijo de José Luis Delvalle y Francisca Sayas, valiente y aventajado alumno de Derecho que tuvo la oportunidad de ser becado a Europa, pero en medio de la guerra en 1867 a sabiendas ya que no podía regresar por el Río de la Plata, deja París y se dirige a Panamá para entrar a Paraguay por Bolivia, en una travesía de 15 mil kilómetros por las frías Cordilleras de los Andes y el caluroso desierto, hasta llegar a Paso Pucú y presentarse en 1867 al Mariscal Francisco Solano López, quién lo designo sucesor de Don Saturnino Bedoya.
Al final de la guerra la división Delvalle tenía por objeto proteger la retaguardia de nuestro ejército en la retirada.
Delvalle y su segundo el Coronel Gabriel Sosa; el tercero, el Teniente Coronel José María Romero, en el mes febrero de 1870, se encontraban acampando en la margen derecha del Río Amambay frente a los Siete Cerros. Allí acamparon al lado derecho de un monte.
Enterados los brasileros de la posición de Delvalle y con un vaqueano paraguayo de apellido Gaona, el 4 de marzo de 1870 llegan al lugar y con una descarga de carabina toman por sorpresa a los paraguayos en Siete Cerros y todos corren a los montes.
Los brasileros los llamaron bajo falsas promesas aconsejándoles que salieran del monte que no les habría de suceder nada ya que el Mariscal López había muerto y que la guerra estaba terminada.
El historiador Anastasio Rolón Medina asegura que el 4 de marzo y cuando ya finalizada la guerra, Delvalle “con unas 200 personas que le acompañaban” salieron de un monte para rendirse sin resistencia, en un lugar conocido como Siete Cerros.
Lo hicieron ante tropas brasileñas comandadas por el mayor Vasco Azevedo Freitas, quien ordenó el degüello de todos los paraguayos.
Luego prendieron fuego al pajal; de forma que aquellos que no hubieron acabado de morir con las armas, murieron quemados!
Simple asesinato en masa, como muchos otros registrados en los mismos días, pues la cruenta guerra estaba ya oficialmente concluida.
Al final quedó demostrado por este y otros actos criminales que fue una guerra de exterminio contra el pueblo paraguayo y no una guerra contra su gobierno, ya que paraguayo que se rendia o era hecho prisionero (niño, joven, adulto o anciano) terminaba siendo fusilado, lanceado o degollado (en el caso de las mujeres violadas y luego asesinadas).
Imagen: Foto del Coronel Juan Bautista Delvalle.
Fuente: Memorias de la guerra grande
https://www.facebook.com/memoriasdelaguerracontralatriplealianza
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