Así se construye un circuito de Copa del Mundo

Miguel Ángel Ortega, responsable técnico de la Copa del Mundo de Ciclocross UCI – Benidorm Costa Blanca, nos explica las interioridades del trabajo en torno al trazado de Foietes y El Moralet

Pocos deportes gozan de la sublime ventaja del ciclismo: su terreno de juego es el mundo. Cualquier lugar es susceptible de acoger una carrera de bicicletas: sólo necesita adaptarse ligeramente. Así sucede con los parques de Foietes y El Moralet, los dos enclaves que acogerán la Copa del Mundo de Ciclocross UCI – Benidorm Costa Blanca el próximo domingo 19 de enero y el BenidormCXprueba de carácter nacional que se celebra en la víspera para dar a los aficionados la oportunidad de rodar por el mismo trazado que Wout van AertFelipe OrtsFem Van Empel o Marianne Vos.

“El montaje del circuito empieza en septiembre, cuando empezamos a trabajar con los proveedores y definimos todo el diseño y la infraestructura que requiere”, explica Miguel Ángel Ortega, responsable técnico de la Copa del Mundo de Ciclocross UCI – Benidorm Costa Blanca. “Hace un mes entraron a trabajar el personal y la maquinaria. Desde entonces, estamos avanzando a diario para que el lunes 13 de enero estén listos todo el trazado y los senderos. A partir de ahí, llegará el momento del montaje puro y duro de vallas y demás”.

Este trabajo ímprobo no sólo sirve para el evento: la adecuación será también disfrutada por los vecinos y visitantes de Benidorm, que verán sustancialmente mejorados los caminos forestales de El Moralet. “Hemos trabajado duro para prensar o retirar piedras de los senderos, pensando en los ciclistas y también en los paseantes”, explica Ortega. “En esta edición de la carrera vamos a entrar hacia la parte más alta de El Moralet para darle profundidad al circuito y ofrecer a los ciclistas un lugar donde exprimirse un poco más, dado que posteriormente hay una zona de recuperación en la bajada. Esto va a propiciar que el circuito gane 300 metros de cuerda, dado que la parte de Foietes será idéntica porque gustó mucho a los aficionados al permitirles ver a los ciclistas varias veces, a derecha e izquierda”.

“El gran encanto de este circuito es contar con dos zonas muy diferenciadas”, continúa su descripción Miguel Ángel Ortega. “Primero, una urbana como Foietes; luego, otra completamente forestal como El Moralet… estando en todo momento a unos pocos centenares de metros de las playas de la Costa Blanca”. Todo para dotar a esta prueba de un carácter especial. “La naturaleza del terreno de Benidorm propicia un trazado muy rápido y bastante diferente a otros de la Copa del Mundo de Ciclocross UCI”.