Gánate el respeto

Los jefes que más respeto exigen, aquellos que proclaman su autoridad a los cuatro vientos, a menudo lo hacen porque son personas inseguras, conscientes de su escasa capacidad para liderar mediante la inspiración

Ese tipo de personas, en lugar de ganarse el respeto de su gente, sólo logran infundir miedo en ellos.

Lo que no parecen entender es que el respeto no se impone, se gana.

Los líderes más respetados no necesitan exigir ese respeto porque, de manera natural, despiertan admiración y generan confianza en su equipo.

Escuchan a sus empleados, valoran sus opiniones y actúan de forma congruente.

Como resultado, su equipo no sólo los respetan, sino que les terminan recordando siempre, incluso cuando ya no trabajan para ellos.

Así que, si ocupas una posición de liderazgo te invito a que reflexiones: ¿eres de los que cree que la gente te debería respetar por tu posición, o de los que se intenta ganar el respeto de la gente mostrándose humilde, cercano y congruente cada día?

Jordi Alemany