Buenas noches queridos amigos, lectores y seguidores de CALVARI DIGITAL, y especialmente de esta sección, que cuando decidimos crearla, no sabíamos que iba a tener tanto éxito
Comenzar cada noche con alegría, con chistes: que a algunos les hace mucha gracia y a otros no les hace gracia ninguna. Pero no dejan de ser chistes.
Después de haber hablado esta tarde con Manolo Mora, me ha pedido, que ya como estamos en verano y es cuando más se masifican las ciudades y pueblos turísticos, me ha pedido que cuente este chiste, que está basado en un hecho real.
Es una de las experiencias vividas en la noche, durante su etapa como recepcionistra de hotel en el turno de noche, y a lo largo de la madrugada, se juntan unos colegas y se ponen a jugar un partidito en plena avenida central con botellas de plástico. Fue tal la llamada, que en menos de cinco minutos se juntaron cientos y cientos de personas, jugando a bando contrario, cogiendo todas las botellas de plástico que había en las papeleras y montando un circo de un par de pelotas.
Son gamberradas, son historias que están ahí. Suerte que el partido no duró mucho, fue venir el Camión de la Basura y todos empezaron a evadirse y a echar por patas, porque el altercado público que estaban montando no dejaba dormir a nadie. Tampoco era esa la preocupación, porque era una calle habitada por hoteles, donde la gran mayoría de sus clientes eran de procedencia británica, que normalmente suelen acostarse tarde y si además ven que hay jolgorio, se unen a él.
No deja de ser un chiste, es una experiencia. Pero aquellos que lo vivieron, todavía lo recordarán, por el circo que allí se montó en cuestión de minutos. Cientos de personas jugando un partido de futbol pero con botellas de plástico.
Otro día os contaré otro que me ha contado, que es el del Pasteluco, que ese ya son palabras mayores…