La Librería Contalles de Benidorm presenta el último libro de Teresa Martinic: «Mi locura o la demencia de los otros», subtitulada también como «Mentes torturadas en Surikata»

El pasado viernes 8 de marzo se presentó en la librería Contalles, situada en la calle Sant Roc 19, la novela de la escritora del mundo, Teresa Martinic: Mi locura o la demencia de los otros, subtitulada, Mentes torturadas en Surikata, de la editorial maLuma

Vicente Ibáñez Orts.- Teresa Martinic es del mundo porque proviene de la isla Martinica, que al ser un departamento de ultramar francés se denomina Martinique, y que ella ha abreviado, aunque algunos dicen que nació en Olot, Gerona, con olor a volcán dormido y entre columnas de basalto hexagonales.

Después, con 14 años y muchas clases de ballet clásico a sus espaldas, gracias al apoyo y al entusiasmo de su madre, se trasladó a Barcelona para perfeccionarlo, y de allí a Madrid, y de un nuevo salto voló nada menos que a Hollywood sin saber inglés, donde residió 10 años trabajando como actriz de teatro, de cine y participando en doblaje de películas y en publicidad.

Cansada de California tomó un vuelo en zepelín que la llevó sin saber bien por qué a Santiago de Chile dónde esta vez trabajó en marketing y como locutora y productora de programas radiofónicos.

Ahora ha caído milagrosamente del cielo en el Albir, donde ha venido viajando en paracaídas, y se dedica a su pasión que es vivir, ya que es una niña grande que viste como una geisha japonesa o como un clown, según se mire, con su mímica peculiar y su boquita pintada de rojo, porque Teresa es actriz, cantante, cómica, mimo, bailarina, poeta, prosista, monologuista, disparatada, soñadora, entusiasta, entretenedora y por sobre todo amante de la vida y de la felicidad. Por todo ello en la portada de su novela aparece como si fuese la Virgen de los Desamparados con corpiño ajustado, mostrando las barras rojas y gualdas del Reino de Aragón, y el rostro enmarcado como una moderna Dama de Elche por un collage de sus vivencias más íntimas y de sus recuerdos más felices, ya que según explica en esta presentación no podía concebir otra idea para la portada de su libro que ese cuadro que le hizo su amigo y redactor del prólogo, el chileno Juan Carlos Malpeli, dado que Teresa Martinic es así, toda ella pasión por el arte hasta convertirse ella misma en arte puro, en fundirse, en transformarse para entrar a formar parte de la portada de su propia novela gracias a este dibujo. En esta presentación hacer pasar una hora muy divertida a todos los asistentes al acto, que estuvo amenizado por el guitarrista chileno Vitto Ostinatto y unas botellas de cava. Buena suerte y mucho éxito a su novela, que es una suerte de drama que se desarrolla en un centro para enfermos mentales denominado Surikata, dónde la protagonista, Corinna Montaner y la propia Teresa Martinic, -la Tere-, se preguntan si los pacientes son los locos o lo son sus cuidadores, o es la propia sociedad que los encierra en esa residencia la que está completamente demente. Aquí dejamos algunas fotos del grato ambiente que se vivió en la librería de Mankel y Marina, Contalles.