Un 19 de marzo pero de 1971 se lanzaba una de las grandes obras maestras del rock sinfónico: el «Aqualung» de Jethro Tull

El blues inconformista de Jethro Tull logró su punto álgido el 19 de Marzo de 1971, con la publicación de «Aqualung», la cuarta placa en estudio de los de Blackpool. Un trabajo angular en todo sentido, empezando por marcar el debut del bajista Jeffrey Hammond y el final de la etapa con el baterista original Clive Bunker, quien tras la gira promocional se retiraría para dedicarle tiempo a su nuevo matrimonio

La rebeldía a la cual hacemos hincapié en el sello artístico de Jethro Tull, traspasó el umbral del blues y se extendió hacia el fondo de las letras, con la existencia de Dios y el fanatismo religioso componiendo en «Aqualung» un organismo único en su especie. Y por mucho que la unión entre el hard rock y la filosofía pareciera una fórmula ardorosa para la prensa especializada en su momento, la bestia del ’71 puso la diferencia entre sus colegas de generación. Como también le valió ser etiquetado de manera errónea como “álbum conceptual”, en palabras del propio Ian Anderson.

En el aspecto musical, y partiendo por el riff ganador del corte titular, «Aqualung» es una placa tridimensional, donde la metralla del rock pesado y la magia del folk británico convergen en un estilo llamativo para su tiempo. A destacar que Ian Anderson, siendo la flauta traversa su instrumento principal, tuvo presencia considerable en la guitarra acústica, así trazando las líneas predominantes en el ADN sonoro. De ahí el punto de quiebre con que el sonido blues de los inicios se alejara en favor de una nueva matriz, donde el arrojo de Fleetwood Mac y el onirismo de Roy Harper desembocan en una firma progresiva por naturaleza.

Como ha dicho el mismo Anderson, el mote “conceptual” de la prensa hacia «Aqualung» fue el detonante para la obra cumbre que sería el siguiente «Thick as a Brick», concebido como una respuesta humorística al respecto. Sin proponérselo (¿o sí?), Jethro Tull logró hace 53 años forjar una obra inclasificable y de estampa suprema, señalando la ruta a tomar durante la década del ’70 hasta el último surco.

Fuente: Prog Jazz