
Con motivo del Día Mundial del sueño, que es celebrado el viernes anterior al equinoccio de la primavera, donde es un evento anual, finalmente organizado por la Comisión del Día Mundial del Sueño de la Asociación Mundial de Medicina del Sueño (WASM) desde 2008.
Manolo Mora.- Y con motivo de este día mundial, donde aquí en CALVARI DIGITAL, tenemos una sección dedicada a Días Internacionales, pués quiero contaros un cuento o mi propia forma de ver el sueño, dentro también de la sección CUENTOS PARA NO DORMIR, dónde uno casi siempre ha trabajado de noche.
Ahora ya no lo hago tanto como antes, prefiero descansar de noche y estar activo durante el día y en este Mundo de las Nuevas Tecnologías y de la Inteligencia Artificial, las sociedades digitales y todo lo que rodea a la Nueva Era, donde dependemos en un tanto por ciento muy grande de los dispositivos tecnológicos para vivir de ellos, donde ellos viven de nosotros y estamos controlados en todo momento por gigantes informáticos que tienen todas nuestras vidas, pero siempre cumpliendo las disposiciones legales habidas para este desarrollo dinámico, Internet y Las Nuevas Tecnologías en el fondo es saber y conocimiento.
Adentrémonos en El Sueño Eterno, donde a veces muchos disfrutamos lo que vemos y vivimos en ellos. No es la realidad, que es todavía mejor, pero muchos viven encantados en un sueño donde a veces muchos cuando eligen o les preguntan como le gustaría morir, responden: «Me gustaría morir soñando y no despertarme nunca y seguir viviendo dentro del sueño».
Hay enfermedades que no se pueden soportar, donde el dolor es tan grande y tan poco recomendable que muchos prefieren llegar a la muerte antes de soportar un calvario. Valga la redundancia, como el nombre de este periódico, donde en la antonomasia y en las contrariedades sabiéndolas resolver dentro de esas equivocaciones de resultado, donde están a veces las resoluciones de un sistema, hay que saber leer entre líneas, sobre todo saber señalar los puntos sobre las íes, donde cada cosa tiene su clave y llega a tanta gente.
Llevo unos días experimentando el poder volver a dormir como lo hacía antes, como lo hacen la gran mayoría de ustedes, que tienen un sueño profundo. El trabajo, el estrés, la dinámica del día a día, el vivir cada uno una realidad social diferente, porque cada persona vive en su mundo aunque en el mundo estemos todos juntos, pero cada uno vive a su manera.
Y es en el descanso o en los periodos de descanso, donde a veces uno más disfruta. Yo por ejemplo, con la siesta disfruta más que con las 8 horas de sueño, porque a veces son descansos tan largos… yo diría que algunos son eternos y a veces cuando el sueño se vuelve monótono puede llegar a convertirse en una pesadilla, donde no les recomiendo para nadad que su vida sea una pesadilla, por lo que sea. Hay que saber darle la tuerca a las cosas o darle la vuelta o un cambio de velocidad a nuestras vidas y saber adaptarnos lo que es mejor en esa sociedad del bienestar donde todos tienen derecho a vivir lo mejor posible, aunque a veces los sueldos o el dinero no llegue para complementar o llevar ese tipo de vida, donde a la gran mayoría le gusta vivir bien y si pudiera, vivir con las mejores condiciones.
Yo en el sueño eterno sueño con ella, pero ella es una chiquilla tan maravillosa, joven, que se parece tanto a su madre, que cuando la veo aparecer por mis sueños y me hace sentir como si fuera su padre, disfruto, porque yo no tengo hijos, aunque muchos de sus hijos tengan en mi a uno de sus periodistas favoritas, porque disfrutan leyéndome.
A veces los padres no comprendemos a los hijos, me pongo como padre, porque soy padre político de muchos periodistas que aprenden en su fase o etapa de estudio a como ser un buen periodista, tener en mis letras un decálogo de aprendizaje para saber dominar las distintas técnicas literarias o buen uso del lenguaje y saber cultivar en muchos de mis artículos, destacando en muchos géneros.
Y con los sueños se pueden hacer artículos maravillosos. Yo recuerdo cuando escribí «La Cueva de los Caimanes», donde impresioné a muchus gurús de la moda, y que muchos cuando la leen, la imaginan, algunos hasta la han interpretado. Yo lleva casi 23 años sin leerla y cuando la vuelva a leer, volverá a disfrutar como el mismo día que la escribí, como hago ahora, porque las letras me salen solas, y cuando le doy a la lucecita de la lamparita y digo eureka, la imaginación y la fantaría empieza a recrearse dentro de ese mundo imaginario que creo con muchos personajes que van saliendno de la vida, de los estudios, ,de lo que uno lee, les hace conjugarse o cohabitar en distintos mundos a la vez, y algunos son maravillosos. En los sueños, sobre todo sabiendo elegir los buenos y sabiéndolos interpretar y crear, se pueden hacer o escribir historias fantásticas.
«La Cueva de los Caimanes», tengo mi total seguridad, que fue producto de un sueño.
El sueño eterno no es recomendable porque no despierta vidas a veces, muchos quieren saber que hay después de la muerte, solamente lo pueden decir aquellos que están arriba o aquellos que viven abajo. Pero disfruten con sus sueños, háganlos realidad si pueden y maravillense en el disfrute de sus placeres.
Os dejo que disfrutéis con uno de los cuadros que mejor simbolizan el sueño, como es el Surrealista «Sueño» de Dalí del año 1.937
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