La Derecha española quiere entrar en el Gobierno como un elefante entra en una cacharrería, arrasando con todo. Lo bueno del tema, es que el Partido Popular creé que por haber ganado las elecciones municipales en la gran mayoría del país, ello le permita hacer en estos próximos 4 años o lo que dure el nuevo gobierno que se forme, lo que le venga en gana, y eso no es así.
Lo primero que se ha hecho y de mala forma, para que no avanzara la posibilidad de que no le diera tiempo a que los dos principales partidos de derechas de nuestro país, Partido Popular y VOX, ha sido adelantar unas elecciones generales sin apenas haber dado tiempo para formar los ayuntamientos, comunidades autónomas y diputaciones provinciales correspondientes, al dictado de los empresarios, esos nuevos ricos que saben muy bien como ganar dinero a costa de los trabajadores pero con ansias de ganarlas por una maldita crisis, la del COVID -que se llevó a muchos por delante: cada vez va a ser más fácil despedir, el causar baja por enfermedad repetitivamente va a ser motivo de despido como lo fue antes. La España de ahora no es la de antes. Estas letras vienen a ser la continuación de un artículo que escribí hace muchos años y que fue censurado por ese tercer estado formado por periodistas fieles al Reino de España, que fueron los mismos que engañaron al Emérito y que hoy son los que quieren decidir si entra o no entra por su puerta principal.
Ahora, los sindicatos ofrecen posibilidades a trabajadores y aquellos que quieran serlo -porque hay un paro formado por gran mayoría tanto de españoles como de nacionales, como los que residen dentro, esa negatividad a trabajar, porque no quieren ser explotados. Esas nuevas formas de trabajar, de dar la oportunidad a formar o ser autónomos dando ventajas con cotizaciones a la altura de los ingresos correspondientes. Hay que avanzar una sociedad con una población que camine hacia una evolución donde todos puedan formar parte de un sistema constructivista social, construyendo social donde exista un equilibrio en todas las partes. Un cambio de gobierno, pasando de uno frankensten a una mayoría absoluta del otro bando, con viejas remémoras del pasado, queriendo hacer pagar las cruces del silencio que muchos llevan dentro, es como querer llegar a un estado donde muchos quieren formar parte de un brevaje con cuatro locos dentro, utilizando sus medios para desprestigiarlos y hacer entender a la opinión pública, que las manifestaciones que vienen realizando los principales representantes políticos de nuestro país, donde cada vez se presentan menos partidos políticos, grupos u asociaciones vecinales, gente de pueblo o de barrio, toda forma de presentar que represente democracia y no dictatocracia, donde haya una amplitud de representar las distintas formas de hacer sentir al pueblo lo que este necesita, no han sido apoyadas por la ciudadanía, ya que los índices de participación en las últimas elecciones, sean del color que sean: tanto generales como municipales o autonómicas, conducen a una abstención o pasotismo por parte de la población en general que cada vez creé menos en los políticos que están dentro de ese Estado de Derecho, herederos de esa «vieja» Transición que ya no nos dice nada y que necesita cambios urgentes a los nuevos tiempos que se están viviendo.
Y más cuando han rebasado los límites esperados. Si esto no fuera poco, además han aprovechado muchas de las manifestaciones, que ya no se hacen en la calle tantas como antes, y si seguidas por los medios digitales , audiovisuales o redes sociales existentes en este momento, donde siempre son los mismos diciendo lo mismo en tiempos equivocados. y más para cargar violentamente como en épocas pasadas. Ha sido tal el ultraje realizado por la Policía Nacional como distintas fuerzas de seguridad, que forman parte de un sistema que no se corresponde con la función pública que les obliga a ejercer los derechos de la Constitución que esta ampara, que no hacía falta cargar tan críticamente de forma profunda y agresiva contra la población, que está harta de ver como no se solucionan los problemas de una sociedad sujetada por un poder que lleva muchos votos comprados dentro.
Hacia dónde vamos y hacia dónde queremos llegar. La Derecha quiere llegar de la mano de su victoria en las pasadas locales en un cambio de tiempos donde el presidente, o en funciones, estamos de elecciones, el Presidente Pedro Sánchez, tiene todavía la sartén por el mango para movilizar esa izquierda que está harta de ser explotada, hacer movilizar a una base, donde cada día son más los emigrantes extranjeros y no se tiene nada en contra de ellos, porque se van adaptando a nuestras tradiciones y costumbres, se les ayuda en muchos casos a que tengan las mismas oportunidades a formar parte de nuestro país como si fueran un ciudadano más, ciudadanos del mundo que tienen derecho a vivir, porque vienen de vivir de guerras, de países donde están manejados por dictadores o por sistemas económicos que lo único que hacen es reventarlos, aprovechando esa ficticia victoria que igual no les conduce a ningua parte, a seguir guerreando porque tener tantas ansias de poder sin pactar antes un pacto entre caballeros como los que hubo antes cuando hubo un cambio de poder, para seguir cebándose contra aquellas capas de la sociedad que no les apoyaron en las pasadas elecciones: trabajadores, profesorado de Educación Pública, funcionarios interinos, estudiantes, jubilados, etc.
El Neoconservadurismo ha hecho entrada en nuestro país, cada vez la Derecha avanza más hacia posturas para juntarse con la Ultraderecha, cuando hay un cambio de formas, una Derecha que tenía que viajar más al centro y una Ultraderecha que cada día es más liberal. ¿Dónde están cada uno de ustedes? Los cambios de dirección no fueron los adecuados y los que creen que son más de la ultra viajan más al centro y los que deberían ser más de centro viajan más hacia la Ultra, esa UltraCatólicla de los del Dios rogando y con el mazo dando, y su más fiel representante es el Partido Popular.
Hay que aplicar esas políticas como recetario de un partido que no tiene ni ideas ni propuestas para sacar al país de la crisis. Solamente se dedican a desprestigiar las políticas de izquierdas realizadas por el anterior gobierno socialista y echarle las culpas a Pedro Sánchez por tener un gobierno Frankenstein, que no es tal su denominación. Porque es más normal que la izquierda una toda su vertiente que una vertiente se mezcle sin saber sus principios postulados.
Si no fue suficiente, que se dedicaron toda la campaña a echarle las culpas los unos a los otros, han tenido que ganar y son ellos los que gobiernan, para más inri todavía, seguir echándole las culpas al actual Presidente del Gobierno. Ahora ya no son como antes, que terminaban como presidentes pasaban a una jubilación dorada. Ahora a los presidentes se les abren palacios de cristal y si pierde el actual, con saber cual es el que tiene que esperal siendo la población la que al final decidirá…
Manolo Mora
Junio 2023