
Si el Moto-Club Benidorm hubiera seguido su andadura poco después de 1979 organizando Carreras de Motos. en plenas Fiestas Patronales de la localidad, estoy convencida como su vocal, Salvador Vives Oncina (más conocido como “Saoro), asegura a lo largo de esta entrevista que al final se hubieran convertido en pruebas puntuables para el Campeonato de España de Motociclismo. La historia surge cuando un grupo de amigos, aficionados a la velocidad y a las dos ruedas, decidió a principios de los setenta constituir el Moto-Club con el que además de concurrir con sus grandes motos a todas las pruebas que se realizaban por España, lucían el nombre de Benidorm por todo el territorio patrio y parte de Europa. Su objetivo: organizar carreras de velocidad en Benidorm y lo consiguieron. Ángel Nieto, Benjamín Grau, Quico de Juan, Andrés Pérez Rubio, Carlos Morante, etcétera, todos querían venir a correr a Benidorm, les encantaba. Como les hubiera encantado a los miembros del Moto-Club que se hubiera construido en Benidorm un circuito de carreras, pero al final con esta idea se premió a Cheste, en la capital del turismo de la Comunidad Valenciana se construyó un Parque Temático.
UN REPORTAJE DE BELÉN RICHARTE
Pregunta.- ¿Por qué nace el Moto-Club Benidorm?
Respuesta.- Éramos un grupo de amigos al que les gustaba las carreras de motociclismo, íbamos a todos los campeonatos de España, de velocidad, y pensamos porqué no organizamos un Moto-Club aquí en Benidorm y lo montamos. Éramos diez o doce asociados y empezamos a realizar actividades.

Nuestra idea era organizar carreras de moto-cross, triales,.., y llegamos ha organizar alguna concentración muy buena, pero la idea fundamental era, sobre todo, organizar carreras de velocidad y lo conseguimos. En 1976 el Moto-Club Benidorm organizó la primera carrera de velocidad, el recorrido transcurría por lo que nosotros llamábamos el “circuito del Derramador”, en la actualidad se expandiría por la zona del Hotel Pueblo; en 1977 repetimos, pero en esta ocasión se desarrolló por los lindes de Ciudad Antena, en Sierra Helada; en 1978 discurrió por la Avenida de Andalucia; y en 1979, fue la última que hicimos, discurrió por la Avenida de Madrid, lo que es el actual Paseo de Levante hasta el Rincón de Loix. Las carreras tenían un recorrido aproximado de 2’5 km.
Las carreras se organizaban en noviembre, para Fiestas Patronales de Benidorm, cuando ya había finalizado el Campeonato de España de Velocidad, que se celebraba normalmente en septiembre. Entonces, nos íbamos al Circuito del Jarama de Madrid y en la penúltima o en la última carrera hablábamos con los pilotos que hubiera en ese momento: Ángel Nieto, Benjamín Grau, Quico de Juan, Andrés Pérez Rubio, Carlos Morante, etcétera, para que vinieran a correr a Benidorm y todos veían encantados.
El Moto-Club se encargaba de alojarlos en un hotel, en una época en la que los pilotos, cuando se desplazaban a competir, tenían que buscarse la vida: dormían en tiendas de campaña o dentro de sus coches; mientras que aquí se lo dábamos todo hecho y lo pasaban realmente bien. El día anterior a la carrera organizábamos una fiesta para todos y lo pasábamos todos muy fenomenal.

Yo me iba al Campeonato de Madrid y observaba cómo en Benidorm se llegaba a concentrar para ver a los pilotos más gente que en el Circuito del Jarama. Era una barbaridad la gente que acudía a ver las carreras. La prueba más evidente es que cuando Ángel Nieto tuvo un accidente, había una curva en la avenida de Europa, en la que estaba prohibido cceder a ese lugar y, además, nosotros pusimos un cartel advirtiendo que en esa zona estaba prohibido pasar y quedarse, pues era un tramo considerado de alto riesgo, pero el público hizo caso omiso de las advertencias y, cuando Nieto se quedó sin frenos de una moto de 750 c.c., en lo que era el restaurante El Horreo, hoy Alteanos de la calle Ibiza, tuvo el acierto de saltar de la moto y dejarla rodar hasta que se desenfrenara, pero ésta primero le dio a una farola y la tiró, después chocó contra una ambulancia donde rebotó y se abalanzó sobre la gente. Hubieron muchos heridos: uno de los más graves fue un hombre, natural de La Vila Joiosa, al que se le amputó una pierna; a otro le hizo un desastre en un brazo. Ángel Nieto también sufrió varias contusiones.
Al año siguiente Nieto volvió a correr a Benidorm, todavía quedaba gente en el hospital del brutal accidente del año anterior y el premio que cobró, 300.000 pesetas de la época, lo repartió entre las víctimas del accidente. Lo dijo así: “No quiero el dinero, repartirlo con las víctimas del accidente del año pasado”.
Pregunta.- ¿Cómo son los pilotos de moto en las distancias cortas?
Respuesta.- Desde mi punto de vista son gente muy especial. El Moto-Club Benidorm patrocinaba a tres pilotos en el Campeonato de España y de Europa y con uno de ellos, Carlos Morante, tres veces Campeón de España de 500 c.c y Subcampeón de España, por detrás de Ángel Nieto, cuatro o cinco veces, me fui en su coche a Italia. ¡ Vamos pasé un viaje que para qué contarte ! Iba pegado a la trasera de los coches de delante y no bajábamos de 200 km/h. Yo le advertía: ¡ Carlos que nos lo comemo ! Pero como están acostumbrados a coger esas velocidades e ir pegados unos a otros en las carreras de los distintos campeonatos pues en la carretera circulaban igual.

Otro piloto que patrocinaba el Club era Andrés Pérez Rubio, un chico de Madrid; Francisco Pérez Calafat, que era de aquí, de la provincia de Valencia; y el citado Carlos Morante, que era madrileño también. En el Campeonato de España siempre quedaban entre los cinco primeros.
Pregunta.- ¿En aquella época había afición al motociclismo en Benidorm?
Respuesta.- ¡ Una barbaridad, no te lo puedes imaginar ! Nos íbamos a cualquier campeonato y nos reuníamos en el lugar en el que se iba a desarrollar la carrera el día anterior, nos llegábamos a juntar 50 o 60 amigos con sus motos grandes. ¡ De 1970 a 1980 fue la década dorada de la afición del motociclismo en Benidorm. Éramos una gran familia motera

Pregunta.- ¿Cómo os las apañabais para organizar las carreras de motos en Benidorm?
Era un trabajo impresionante. Nos tirábamos tres días sin descanso trabajando hasta las tres o las cuatro de la madrugada. Además, la noche anterior a la carrera no dormíamos, preparando las vallas, la caja, distribuyendo los fardos de paja,…organizándolo todo para que el circuito estuviera en orden al día siguiente. Incluso, muchas noches, el día anterior, como casi siempre llovía en Fiestas, estuvimos quitando con cartones el agua del firme del circuito y arrojándola hacia las alcantarillas para que no se formaran charcos.

Organizar las carreras de motos en Benidorm suponían un importante desembolso económico, de más de 3.500.000 de las antiguas pesetas. Para sufragar este coste el Moto-Club tenía que solicitar un préstamo al banco que luego devolvíamos con el importe que cobrábamos por las entradas que vendíamos. Por este motivo, aunque lloviera no queríamos suspender la carrera y poníamos en ello todo nuestro empeño. Es decir, si había agua en la calzada nos la bebíamos si hubiera sido necesario.
Al margen de estas carreras teníamos dos circuitos de moto-cross y triales que era lo que más nos gustaba. Uno estaba entre La Vila Joiosa y Finestrat, en un terreno que tenía el secretario del Club, Vicente Lloret Llorca, donde, además, los aficionados de toda la comarca acudían a entrenar.
Pregunta.- ¿Por qué elegisteis la fecha en la que se celebran las Fiestas Patronales de Benidorm para celebrar las carreras?
Porque la Comisión de Fiestas siempre nos ayudaba aportando una cantidad económica. Era también un complemento turístico para una época en la que Benidorm estaba en plena temporada baja.
Uno de los días, la carrera cayó el 13 de noviembre, y Ángel Nieto se negaba a venir. Estaba toda la carrera ya anunciada en carteles, era el recién Campeón de España, y le insistíamos en que no podíamos dejar tirada a la gente. Entonces tuvo que ir el presidente del Moto-Club, Juan Devesa Mas, a Madrid, le montó una fiesta y se sintió tan cómodo el campeón que lo convenció y se lo trajo para Benidorm. Pero él no quería correr ese 13 de noviembre, cuando se produjo el fatídico accidente. Ha sido uno de los accidentes más graves que sufrió Ángel Nieto a lo largo de su vida y lo contó en reiteradas ocasiones, aunque él no sufriera lesión grave alguna nunca dejó de pensar la gente que la moto se había llevado por delante.
En una jornada hacíamos entre cuatro y cinco carreras (50 c.c., 125 c.c., 150 c.c. y 500 c.c.), más los entrenamientos y en la última carrera del día tuvo lugar el accidente. El la primera carrera puedes aún desalojar a la gente, pero en la cuarta o quinta, como era en la que corría Ángel Nieto, era del todo imposible dado el gentío que había. Además ese año organizamos la Copa Yankee, que era para motos de 500 c.c. de Ossa también.
Pregunta.- ¿Hacíais merchandasing de las carreras como, por ejemplo, una pegatina muy ilustrativa de la época de una moto acompañada de palmeras que la bordeaba con el slogan: “Yo también estuve en Benidorm?
Respuesta.- Esa pegatina la realizamos entre todos los miembros del Moto-Club, más que nada a modo de recordatorio porque, como ya te he dicho anteriormente, mucha gente se desplazaba a Benidorm por esas fechas para ver las carreras, y para los propios pilotos que estaban encantados con venir aquí y llevarse un recuerdo del momento. Toda esa propaganda la regalábamos.
¡ Figúrate al principio nos costó que los pilotos vinieran, pero después venían a nosotros para poder correr en las carreras que organizábamos en Benidorm !
Estoy convencido de si hubiéramos continuado organizándolas hubiera sido una prueba puntuable para el Campeonato de España de Motociclismo.
Pregunta.- ¿Cuándo decidís dejar de organizar las carreras en Benidorm?
Respuesta.- Las carreras de motos que se organizaban en Benidorm discurrían por un circuito urbano (ahora sería imposible organizar unas pruebas de este tipo por un circuito urbano) entonces se endurecieron las normas y las medidas de seguridad. Era tanto lo que nos pedía a Federación de Motociclismo que nos planteamos dejar de organizarlas un año para descansar, pero con el objetivo de volver a organizarlas al ano siguiente, pero el volumen de trabajo que acarreaban tras de sí que nunca volvimos a organizar las Carreras de Motos de Benidorm.
Date cuenta que en una sola jornada llegábamos a reunir a más de cien pilotos, a los que hay que sumar a las mujeres, los niños, las abuelas,… Benjamín Grau, por ejemplo, venía con un camión lleno de gente. En el fondo, todos querían venir a Benidorm: primero porque les pagábamos bien y, segundo, porque para ellos, recién acabado el Campeonato de España en septiembre, venir a Benidorm dos días a gastos pagados con la familia lo agradecían mucho.
Cuando dejamos de organizar las carreras el Moto-Club Benidorm desapareció, aunque siete o ocho años más tarde había un chico de aquí que quería volver a retomarlo, le pasamos toda la documentación pero no se hizo nada.
Años más tarde, cuando Eduardo Zaplana fue presidente de la Generalitat, propusimos hacer un circuito de motos en Benidorm, al estilo del de Cheste en Valencia, pero se decantaron en Benidorm por construir un parque temático y en Cheste por un circuito de velocidad. Creo que nos equivocamos porque actualmente se podían haber dado cita en Benidorm todos los corredores de Fórmula 1, todos los pilotos de moto, etcétera. Hubieran venido a entrenar con frecuencia: primero por el clima que tenemos y, segundo, por la amplia y variada infraestructura hotelera de que disponemos, infraestructuras que Cheste, por ejemplo, no tiene.
Pregunta.- ¿Qué guardáis en la recámara de aquellos años?
Respuesta.- El recuerdo, el recuerdo de muchas horas de trabajo. Primero teníamos que cerrar las calles con unos tableros enormes para que no entrara la gente; instalar el punto de venta de entradas, que cobrábamos a 200 pesetas, y acceso al circuito, colocar las vallas de protección; distribuir los fardos de paja:… Con el dinero de la caja recuperábamos toda la inversión que habíamos realizado, como he comentado anteriormente, ya teníamos un préstamo firmado con el banco para hacer frente a todos los gastos que conllevaba la organización de las carreras pero afortunadamente nunca tuvimos que recurrir a él.
Hay, además, que tener en cuenta que, aunque el Ayuntamiento de Benidorm nos ayudaba bastante, el circuito había que habilitarlo (vaciarlo todo), la grúa se tiraba toda la noche retirando vehículos de las calles por las que discurrían las carreras pese a los carteles de advertencia. Desalojarlo por completo para una vez concluidas las carreras volver a dejarlo todo en orden y devolver material prestado. Nos llegamos, incluso, a sacar los carnets de Director, Comisario, Comisario Técnico y Cronometrador de Carrera, todos los miembros de la junta directiva del Moto-Club teníamos un título para ahorrarnos el gasto que suponía contratar a estos profesionales. ¡ En Benidorm estamos los pioneros de Cheste !
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