Los datos sobre precios hoteleros comparados con 2021 pueden dar lugar a interpretaciones no ajustadas a la realidad

La estadística de INE ofrece una comparativa de un mes en el que la mayor parte de la planta hotelera estaba cerrada y la Comunitat afectada por un cierre perimetral que impedía la actividad turística.

El INE hizo público ayer su último informe estadístico del sector hotelero con datos comparativos de ocupación hotelera y de indicadores de rentabilidad (ADR y REVPAR) correspondientes al mes de abril 2022 y su comparativa con datos de abril 2021.

Desde HOSBEC queremos emitir esta nota aclaratoria sobre la estadística publicada, ya que las circunstancias de la actividad turística de abril 2022 no tienen nada que ver con las circunstancias que rodeaban al turismo y a la Comunidad Valenciana durante abril de 2021. 

En este mes de abril de 202) todo el territorio valenciano estaba afectado por un cierre perimetral que no se levantó hasta el 9 de mayo de 2021 con el final del estado de alarma y que imposibilitaba la actividad turística. Además, en ese periodo, el 80% de la oferta hotelera de la Comunitat Valenciana estaba cerrada precisamente por el impacto del Covid, la inexistencia de tráfico internacional y la imposibilidad de recibir a turistas nacionales. 

Para poder comparar términos homogéneos y obtener conclusiones basadas en actividades turísticas comparables, hay que comparar los datos con el año 2019, último año de normalidad turística.  

Teniendo en cuenta que el IPC del periodo abril 2019 a abril 2022 es de un 10% los datos de incrementos de precios experimentados por los hoteles valencianos, en terminos de producción efectiva, están por debajo de estos valores, y sólo en la ciudad de Valencia tienen un ligero repunte de 1,3 puntos por encima del encarecimiento de los precios. Además, tanto los precios medios como los ingresos por habitación están muy por debajo de las medias del sector en España. 

Además, en el turismo vacacional los precios se fijan con más de un año de antelación, sobre todo en la contratación de turoperadores y extranjeros que ofrecen productos en el mercado con muchos meses previos a la reserva efectiva. En este sentido, cuando se negociaron los precios para el año 2022 hace un año, prácticamente se han suscrito los contratos con precios mantenidos. 
También tentemos que recordar que los destinos vacacionales no tiene los mismos resortes que las ciudades para incrementar precios cuando hay un evento o un periodo con una alta demanda como una gran feria, un partido de fútbol en la cumbre, o un puente vacacional. 

Desde luego la conclusión es evidente: el sector hotelero valenciano no ha trasladado a sus precios el encarecimiento de energía y combustibles y de alimentación y bebidas que está condicionando la actividad desde el inicio del año 2022. En casos como Castelló o Benidorm, es evidente su resultado negativo respecto a los datos de 2019.