La culpa es de Putin y de la Extrema Derecha

El otro día, nada más acabar el partido en el Bernabéu, que ganó el Barça por 0-4, me llegó un meme con una foto de los jugadores madridistas cabizbajos y los culés alborozados celebrando la victoria. Se podía leer “La culpa es de Putin” y abajo “Todo ha sido provocado por la ultraderecha”. Los memes en España, donde lo que sobran son sujetos ingeniosos, es tan Marca España como la paella.

Saz Planelles.- Es el nuevo mantra justificativo de la inoperante izquierda española y el eslogan favorito de nuestro presidente Sánchez: “La culpa es de Putin y de la extrema derecha”. Que se disparan los precios de los carburantes, “la culpa es de Putin”. Que los transportistas paran y provocan un colapso económico en nuestro país, “la culpa es de la extrema derecha”. Que la luz sigue desbocada, “la culpa es de Putin”, aunque la escalada de precios en la luz fuera anterior al estallido de la guerra en Ucrania

Pero esto no es nuevo. La izquierda, por tradición, siempre necesita un culpable exógeno para coger oxígeno. En Venezuela, Cuba y otras repúblicas bolivarianas, la culpa es del perverso e imperialista vecino del Norte, de Yankyland, los imperialistas malos malísimos de la muerte. En España, para la izquierda, siempre es culpa del otro. En tiempos de Aznar, con el PP en el Gobierno de España, la culpa era de “la guerra de Irak” (No a la guerra), y del “Prestige”. Un viejo mantra utilizado cuando la derecha gobierna y que alguno, como el ínclito Zapatero, ha vuelto a resucitar. Ayer, el paladín de la fracasada Alianza de Civilizaciones (¡qué coñazo dio con este asunto y qué pastizal nos costó!) volvió a culpar a Aznar, la guerra de Irak y al Prestige para responder a una pregunta sobre una crítica del expresidente Aznar sobre la última boutade de Sánchez en política exterior al reconocer las tesis de Marruecos con respecto a la antigua colonia española del Sáhara. Aunque lo del desprestigiado Zapatero, enfrascado en la defensa del dictador Maduro, es menos creíble que la palabra de su pupilo Sánchez.

 “¡Duérmete, niño, que viene el Duque de Alba!” Con esta frase se asusta a los niños en Holanda. Y ello porque durante los tiempos de los Tercios de Flandes, cuando los Países Bajos formaban parte del imperio español, las hazañas del Duque de Alba impresionaban tanto y era tan temido que su memoria ha quedado en el imaginario popular holandés para asustar a los infantes.

En España, cuando yo era menos joven que ahora, nos asustaban con “que viene el Coco” o “el hombre del saco”. Nunca supe quién era el Coco ni qué carajo hacía el hombre del saco con los niños que se llevaba, pero he de confesar que cuando me lo decía mi madre, me acojonaba.

Pues es lo mismo ahora. “La culpa es de Putin” y “de la extrema derecha”. El gobierno de inútiles e iletrados que tenemos considera a la mayoría de los españoles como seres infantiloides que se creen sus mantras asustadizos. Y lo malo es que todavía tenemos en España mucha gente inocente, con el cerebro aún sin amueblar, como escolares de EGB, que se creen a pies juntillas lo que el autócrata narcisista instalado en la Moncloa se saca de su corrompido cerebro. En fin, que la culpa es de Putin y de la extrema derecha. ¡Ea!