El PP “tumba” una propuesta del PSOE y Cs para retirar reductores de velocidad y los radares instalados en la ciudad

pleno mayo

El equipo de Gobierno del PP ha “tumbado” con su mayoría absoluta, en el pleno celebrado ayer, la propuesta presentada por los grupos municipales del PSOE y Ciudadanos para retirar los radares y los reductores de velocidad instalados en diferentes puntos de la ciudad.

Ambos grupos municipales planteaban a su moción retirar las nueve cajas de control de velocidad que el gobierno del PP ha colocado en distintas vías de la ciudad y solo dejar los radares informativos, los denominados radares “amables” con emoticonos.

Asimismo, proponían utilizar la información obtenida por los registros de estos radares informativos para implementar un plan de refuerzo con agentes de la policía local en las zonas donde se detecte que se superan habitualmente las velocidades máximas establecidas.

El último acuerdo establecía la retirada gradual de reductores de velocidad dejando únicamente aquellos esenciales en zonas especialmente transitadas por peatones vulnerables como cercanías a centros escolares, centros sanitarios o zonas con acceso restringido de vehículos. Además de certificar que los reductores que se mantengan cumplan con las instrucciones técnicas de la ORDEN FOM/3035/2008 del Ministerio de Fomento.

El portavoz socialista, Rubén Martínez, ha criticado “el rechazo del PP a unas medidas que cuentan con el apoyo de asociaciones empresariales y de muchos vecinos y vecinas de la localidad”, y ha denunciado que la política de movilidad implantada por el equipo de Gobierno está afectando ya al turismo y al comercio. “El turismo nacional, que mayoritariamente viene en coche a la ciudad, va a ser el más perjudicado. Circular por Benidorm se ha vuelto muy complicado por el exceso de reductores de velocidad, por los radares y por los límites de velocidad fijados por el PP”, ha afirmado.

El portavoz de Cs, Juan Balastegui, ha declarado por su parte que “el Partido Popular ha convertido Benidorm en una ciudad incómoda para venir y con cada nueva medida que toma en Movilidad, la ciudad tiembla”. Balastegui ha puesto como ejemplo los datos del estudio realizado por las asociaciones empresariales de Benidorm. “Han constatado que un conductor tarda 44 minutos en recorrer los diez kilómetros que separan el Albir de un restaurante del centro de Benidorm, tras pasar 41 badenes y tres radares, y dejar el coche en un parking donde la hora cuesta 9.90 euros; mientras que  el mismo conductor tarda 41 minutos en recorrer los casi 50 kilómetros que hay hasta un restaurante al centro de Alicante, pasando cero badenes y un único radar. Allí, además, la hora de parking está a la mitad de precio”.