Joaquín Sorolla visitó Benidorm a principios de 1919

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Paco Amillo.- Para finalizar la serie de cuadros sobre España encargada por la Hispanic Society of America para su biblioteca, Sorolla viajó a Alicante en el año 1918 y permaneció allí del 28 de septiembre al 12 de octubre. Estaba acompañado de su hijo Joaquín y quería comenzar el panel “Elche. El palmeral” que junto con los dos cuadros dedicados a Valencia representarían a la región valenciana.

Visitó lugares y tomó apuntes de Elche pero no pintó nada. Volvió a Madrid sin haberlo comenzado debido a la delicada salud de su hijo y a una epidemia de gripe en Elche. También porque los dátiles no tenían aún el color que deseaba.

Superadas la enfermedad de su hijo y la epidemia de Elche Sorolla volvió a Alicante el 22 de noviembre de ese año. No quiso pintar en Elche y se instaló en las afueras de Alicante, en la finca “Huerta del Carmen”, comenzando a pintar el 27 de noviembre. Era un cuadro de grandes dimensiones y al no haberlo concluido decidió pasar la Navidad en Alicante. Lo finalizó el 9 de enero de 1919 y aprovechó que el cuadro se estaba secando para viajar a Murcia y luego los días 12, 13 y 14 visitó BENIDORM, Denia, Jávea, Gata y Calpe.

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“Horno del palmeral de Elche”, 1918-1919. Óleo sobre cartón de 20 x 24 cm. Realizó dos apuntes del horno para el cuadro anterior con distinta perspectiva. Este, propiedad de la Fundación Bancaja, es el que incluyó en el cuadro definitivo.

En años anteriores había veraneado y pintado en Denia y Jávea pero no en Benidorm así que este corto viaje le sirvió de descanso pero por desgracia parece que no pintó ningún apunte de esta localidad.

El cuadro sobre Elche marca, juntamente con el de Ayamonte, la culminación de la pintura de Sorolla para la Hispanic Society. Pintados al final de su vida, ambos son geniales, lo mejor de su obra, pero hay una diferencia: en Ayamonte ya estaba mal de salud e hizo algo inusual en él: dejar en blanco fragmentos del lienzo en vez de cubrirlos de pintura blanca.