Hoy miércoles, el profesor y poeta Antonio Bravo Garcia nos hablará sobre “El Guernica, desde París al Reina Sofía” en el Centro Social Jelena

Os esperamos a todos, como siempre, en el Centro Social Jelena a las 18,30 horas. La charla promete ser interesante.

Al principio de la transición democrática un periodista escribió que durante la dictadura muchas personas tenían en el comedor de su casa una reproducción del Guernica de Picasso y que este cuadro se había convertido en “el Corazón de Jesús de los progres”.

Era todo un símbolo del anhelo de democracia que sentía una parte importante de los españoles de la época. Cuando por fin se instauró en nuestro país un estado de ese tipo el cuadro pudo llegar a España. Y a pesar del tiempo transcurrido sigue siendo un icono de la lucha contra el fascismo.

Ante el éxito del Guernica como denuncia de la guerra, Picasso intentó una nueva experiencia. Fue el cuadro “Masacre en Corea”, del año 1951. Eran los años de la Guerra Fría y Picasso, como militante del Partido Comunista, quiso denunciar el ataque de Estados Unidos a Corea y le responsabilizó de las muertes de civiles. Para ello eligió una versión muy peculiar de una obra de Goya, “Los fusilamientos del 3 de mayo”.

El río que separa a víctimas y verdugos simboliza también la frontera entre las dos Coreas. Pero Picasso no tuvo éxito y este cuadro no fue un icono similar al Guernica.