Joaquín Sorolla: el maestro de la luz, uno de los mejores pintores españoles de todos los tiempos

El que es considerado como uno de los mejores pintores valencianos de todos los tiempos, Joaquín Sorolla y Bastida, también conocido como el maestro de la luz (luminismo) y del impresionismo español, además de haber incorporado al arte español de finales del siglo XIX la gran corriente de naturalismo que se desarrollaba en Europa, sigue maravillando al mundo con el legado de sus obras, muchas siendo costumbristas y algunas de ellas repartidas por el mundo como las ubicadas en New York. 

Joaquín Sorolla y Bastida (Valencia; 27 de febrero de 1863 – Cercedilla; 10 de agosto de 1923) fue un pintor valenciano de gran renombre, a la altura de los mejores pintores españoles de la historia, incluidos valencianos como José de Ribera. Fue, y sigue siendo para muchos, el mejor pintor de su época. Artista prolífico, dejó más de 2200 obras catalogadas, de las cuales se creen que hay muchas más en colecciones privadas y como regalos personales. Su obra madura ha sido etiquetada como impresionista, postimpresionista y luminista.

Su vida quedó truncada desde la infancia, ya que cuando apenas contaba con 2 años de edad, fallecieron sus padres víctimas de una epidemia de cólera. Al quedar huérfanos fueron acogidos, su hermana Eugenia y él, por su tía Isabel, hermana de su madre, y su marido, de profesión cerrajero. Pasados los años, su tío intentó enseñarle, en vano, el oficio de la cerrajería, advirtiendo pronto que su verdadera vocación era la pintura. Compartió estudio en la planta baja de la calle Las Avellanas nº 12 de Valencia con José Vilar y Torres, los hermanos Benlliure y Pinazo.

Pocos artistas han sabido captar la luz como lo hizo el valenciano, donde destacan sus obras marineras por encima de todas, como “Marina”, “Chicos en la Playa”, “La vuelta de la Pesca” o decenas de obras que muestran la Valencia más marinera.

Pero no solo ellas son las más importantes del pintor, puesto que cosechó grandes éxitos en Valencia con pinturas como “las Grupas” o su obra “El crit del palleter” sobre la Guerra de la Independencia. De ésta última, fue pensionado por la Diputación Provincial de Valencia para viajar a Roma, donde, a la vez que trabajaba, conoció el arte clásico y renacentista, así como los grandes museos, contactando, además, con otros artistas.

Su primer premio reconocido fue en 1883, donde consiguió una medalla en la Exposición Regional de Valencia. Un año más tarde, en 1884, alcanzó la gloria al conseguir la Medalla de segunda clase en la Exposición Nacional gracias a su obra Defensa del parque de artillería de Monteleón, obra melodramática y oscura, hecha expresamente para la exposición; tal y como le dijo a un colega suyo: «Aquí, para darse a conocer y ganar medallas, hay que hacer muertos».

Tan solo unos años antes, 1881, acabaría su formación académica, donde comenzó a pintar para enviar sus obras a concursos provinciales y exposiciones nacionales de bellas artes, como la de Madrid en mayo de 1881, donde presentó tres marinas valencianas que pasaron inadvertidas, pues no encajaban con la pintura oficial, de temática histórica y dramática.

A lo largo de los años, el pintor valenciano consiguió identificarse de una manera totalmente diferente a la que se acostumbraba a la época, pero sufrió un gran rechazo a partir de los años 20 en el siglo XX por la actitud antinaturalista y un poco tristona de la intelectualidad española, la cual pesa todavía mucho en la recepción crítica de su obra, tal y como afirmó Tomás Llorens, experto en el artista valenciano.

Sin embargo, cabe decir que ciudades como New York supieron ver la grandeza de este pintor, como la Hispanic Society of America, que fue fundada por Archer Milton Huntington el 18 de mayo de 1904, un enamorado de la cultura hispánica. Este lugar abrió sus puertas de su edificio, que es aún hoy su sede, en 1908. Desde su inauguración, la Sociedad ha organizado grandes exposiciones de arte, la cual debe el honor de ser la primera de todas ellas, en 1909, la del pintor valenciano Joaquín Sorolla y Bastida.

Tras aquel éxito, y la gran admiración de Archer Milton por el pintor valenciano, el 26 de noviembre de 1911 Sorolla y Archer Milton firmaron un documento por el que el pintor se comprometía a realizar una serie de pinturas al óleo sobre lienzo con temas representativos de las regiones de la península ibérica por las que recibiría 150.000 dólares.

A pesar de que las pinturas decoraron las paredes de la biblioteca de la institución, en la actualidad fueron trasladadas a una sala dedicada exclusivamente a ellas, dada su magnitud e importancia. Sorolla, desde el momento del encargo, se comprometía a entregar los bocetos preparatorios y a no exhibir las obras en ningún otro sitio antes que en Nueva York, donde en un principio se especuló con la posibilidad de realizar un único mural de setenta metros de longitud, aunque prevaleció el formato de paneles individuales de diferentes tamaños acabando en catorce paneles.

Sala Sorolla, Hispanic Society of America

Lo curioso y llamativo es que para inspirarse, y ceñirse más a la realidad, Sorolla decidió recorrer España y pintar cada escena in situ, realizando las obras entre 1912 y 1919. En cuanto a la que corresponde a Valencia, “las Grupas”, Sorolla se inspiró en las alquerías y los grandes naranjales de Alzira, donde para realizar la obra planificó trasladarse diariamente a esta ciudad, de enero a marzo de 1916, según correspondencia con su esposa Clotilde, aunque finalmente la pintó en Valencia.

Por desgracia, a pesar de ser su obra más importante, Sorolla se dejó su vida en ella, tanto que al finalizar sufrió un ataque de hemiplejia en su casa de Madrid el 17 de abril de 1920, falleciendo tres años después. La vida no quiso que el valenciano disfrutara de la gran inauguración de su obra maestra en Nueva York en 1926, tres años después de su muerte (1923).

La colección de “Visión de España”, está compuesta por:

  • Castilla. La fiesta del pan. (1913)
  • Andalucía. El encierro. (1914)
  • Sevilla. Los nazarenos. (1914)
  • Aragón. La jota. (1914)
  • Navarra. El Concejo del Roncal. (1914)
  • Guipúzcoa. Los bolos. (1914)
  • Galicia. La romería. (1915)
  • Sevilla. El baile. (1915)
  • Sevilla. Los toreros. (1915)
  • Cataluña. El pescado. (1915)
  • Valencia. Las grupas. (1916)
  • Extremadura. El mercado. (1917)
  • Elche. El palmeral. (1918-1919)
  • Ayamonte. La pesca del atún. (1919)

Elche, El Palmeral. Visión de España de Joaquín Sorolla en la Sociedad Hispánica de Nueva York.

La obra al completo fue restaurada en 2008 y recorrió diversas ciudades españolas, entre ellas Valencia, a lo largo de 2009. Finalmente, tras el recorrido y exposición por varios museos, los lienzos fueron devueltos a la Hispanic Society en 2010.

Por cierto, sepan todos ustedes que la Hispanic Society concede todos los años una medalla desde 1924, la Medalla Sorolla, que se hace desde dicho año justo un año después del fallecimiento del valenciano (1923), como premio honorífico y de distinción a diferentes personalidades que lo merezcan. Sin duda alguna Sorolla fue, para esta gran sociedad, un gran artista, personaje y de quien sentían verdadera admiración.

No podemos olvidarnos tampoco de la gran amistad que tenía Sorolla con dos grandes valencianos con los que coincidió en el mismo tiempo. Tenían prácticamente la misma edad, el mismo lugar de origen y muchas anécdotas compartidas. A Mariano Benlliure, Joaquin Sorolla y Vicente Blasco Ibáñez –escultor, pintor y escritor respectivamente– les unía un sentimiento de fraternidad. Una amistad a tres bandas, como así definió ABC en su artículo y que fue plasmada no hace mucho en una exposición, tal y como nos cuenta http://amigosdelanaugran.blogspot.com.es/.  Tanto es así que eran numerosos los favores, obras  y regalos entre ellos, como el de Sorolla a Vicente Blasco Ibáñez con la portada de El Pueblo, el diario republicano dirigido por el propio Vicente, cuya obra puede verse en el Museo de Bellas Artes de Valencia.

Por último, para quien lo desee, la ciudad de Valencia es un museo vivo para conocer la historia de Sorolla. Esto es debido a que a finales del mes de enero de 2016, la Consellería de Turismo, Cultura y Deporte puso en marcha una bella iniciativa para dar a conocer la vida y obra, en Valencia, de todo lo relacionado en la ciudad con Joaquín Sorolla, uno de nuestros personajes históricos más importantes. A través de una web, se impulsó la denominada “Ruta Sorolla”, una ruta muy particular que da a conocer a todo aquel que desee recorrer la ciudad a través de 29 puntos turísticos relacionados con la vida y obra de Joaquín Sorolla.

Fuente: Valencia Bonita