El Ayuntamiento de Altea lanza un primer paquete de medidas para paliar los efectos económicos de la crisis del COVID-19

El Ayuntamiento de Altea lanza un primer paquete de medidas para paliar los efectos económicos de la crisis del COVID-19

La corporación alteana centra sus esfuerzos en asegurar un estatus económico digno para las familias cuyos ingresos se hayan visto mermados de manera crítica por la crisis del coronavirus. Y entiende que este tipo de intervenciones, además de prioritarias, son  inaplazables.

Las medidas adoptadas en esta primera intervención consistirán en:

– Un primer bloque que supone el incremento de la dotación del presupuesto de Servicios Sociales en 300.000 €.

– Un segundo bloque con medidas que afectan a la recaudación de las tasas por Ocupación de la Vía Pública, Venta no sedentaria (mercadillo) y Conservatorio Municipal. El cobro de dichas tasas queda suspendido y se procederá de oficio a la devolución de los importes cobrados por anticipado. Una vez se reanude la actividad comercial, se ponderará una liquidación proporcional al tiempo efectivo de ocupación. La merma de ingresos prevista está valorada en 360.000 €.

Por tanto, el coste de las medidas contenidas en este primer paquete está estimado en 660.000 €. Las previsiones realizadas se basan en un horizonte temporal de tres meses, en lo que respecta a las ayudas de Servicios Sociales; y de seis meses de inactividad, por lo que respecta a las tasas. En función de cómo evolucione la situación, se deja abierta la puerta a una nueva intervención que recoja los ajustes necesarios.

El alcalde de Altea, Jaume Llinares, explicaba que “tenemos la responsabilidad de administrar unos recursos que tienen sus límites y la duración de esta situación es todavía una incógnita. Lo que no podemos hacer, bajo ningún concepto, es crear falsas expectativas anunciando medidas sin estar seguros de su viabilidad, de su legalidad o, lo que más nos preocupa, de su relevancia. No se trata únicamente de repartir con criterios más o menos aceptables, sino de que la ayuda que se preste sea realmente útil para quien la reciba”.

Llinares ponía el acento en destacar que ‘’nuestra prioridad absoluta son las personas y las familias. Las administraciones públicas supramunicipales han adquirido el compromiso y la responsabilidad de ayudar al tejido empresarial. Por nuestra parte, haremos un seguimiento de cómo se van materializando estas ayudas en nuestro municipio y colaboraremos con esas otras administraciones en la medida de nuestras posibilidades. Además, somos conscientes del papel que nos espera como los principales dinamizadores de la reactivación económica post-virus. Y tenemos que asegurarnos de disponer de los recursos suficientes para desempeñar ese papel”.