Sólo es Doble Amor

Belén Richarte

Belén Richarte.- “Sólo es Doble Amor” parece el título de una de tantas canciones conocidas que empezaban a tatarearse hace unos 40 años, como miles de historias que tienen un denominador común: el amor doble o el doble de amor que muchas personas de nuestra sociedad requieren. Pero nuestra canción, como miles de historias tiene un trasfondo que eso “Solo es Doble Amor” no significa ni más ni menos el amor multiplicado por dos que requieren personas que nacen diferentes.

Y unas familias que no se amedrentan, que luchan contra viento y marea para cambiar las cosas, lo establecido, lo inalterable, a cambio sólo les acompaña la voluntad, el esfuerzo, el trabajo en grupo y la unión con un único objetivo: mejorar la calidad de vida de sus seres más queridos. Con ese tesón, esa fuerza estos padres no cambiaron el mundo pero sí un pedacito importante de él. ¡Porque el mundo cambia a diario sin darnos cuenta, como cambian las larvas que en época invernal se tejen en capullos de seda y emergen en primavera, dejando a medio mundo y con los ojos muy abiertos ante el estallido miles crisálidas convertidas ya en miles de mariposas de infinidad de colores.

img-20191028-wa00036178069826080822285.jpg

Y en esa fase estamos estamos de nuestra historia: nuestras todavía particulares crisalidas empiezan a sacar la cabeza en plenos años ’80 cuando comienza a popularizarse el término “subnormal”, vocablo que al poco de hacerse común en el habla se convirtió en peyorativo e insultante. La sociedad en su conjunto ha evolucionado y ese término tan poco afortunado apenas se refiere ya (sólo algún malnacido lo emplea) para definir a aquellas personas que o bien por haber nacido con un cromosoma de más o bien por sufrir una enfermedad mental o bien por padecer alguna minusvalía sensorial: “no son como el resto”.  Aunque somos muchos y muchas las que pensamos que debería denominarse superhombres/supermujeres porque cada día demuestran que son mejores personas porque en su interior sólo hay amor y nobleza en estado puro; en ellos no hay cabida para la maldad, el rencor, el odio…¡No existen!

Naturaleza caprichosa

La Naturaleza, caprichosa en errores, no ha sido igual de generosa con todas las especies y menos aún con el ser humano que en estos tiempos que corren la Vida lo anda zarandeando, de aquí para allá, con un frenesí de: “el ayer ya era tarde”, “corre”, “date deprisa que no llegamos”, o “esto es un sin vivir…”

Sin embargo, no todos vamos a ese ritmo. Hay personas, mariposa, (ya somos mariposas) que  revolotean entre nosotros, con sus grandes alas invisibles, que cumple con su trabajo y con su vida, y que lo hace con una “especial y amplia sonrisa de satisfacción perenne”. Personas como usted y como yo pero que el alma los hace especiales.

Al grano

Tengo la suerte de verlas en su quehacer diario. Vivo en el centro de Benidorm, en el corazón de la capital turística de la Comunidad Valenciana. Mi bloque está rodeado, como no podía ser de otra manera, de hoteles, cafeterías, bares, restaurantes, etcétera. Espacio abonado, desde primera hora de la jornada, al trasiego de repartidores de todo tipo de menesteres, que después dejan paso a cientos de autobuses. Pero, concretamente, de ocho a diez de la mañana es el momento de los repartidores: trabajadores sometidos a un horario, en algunos casos extremo, que a más de uno le ha hecho perder la cabeza jurando hasta en arameo contra cualquier especie que se atreviera a cruzar por su terreno fuese humano, animal o cosa.

Esa son también la horas del reparto de ropa limpia para los hoteles clientes de LIDA (Lavandería Industrial Doble Amor), cuyo conductor y ayudante dan su servicio por la parte trasera del establecimiento marcado en el cuadrante, empujan grandes carros metálicos de cuatro ruedas repletos de ropa blanca, limpia, y dejan un olor en el aire que te traslada a épocas pasadas cuando el ritmo de vida era más lento y la ropa se tendía al sol en esas calles. Y lo mejor del momento, entre tanta algarabía: la sonrisa, esa sempieterna sonrisa, dulce, cálida, con la que te dan los buenos días esos repartidores de ojos aniñados cuyas pupilas se te clavan en alma como gotas de escarcha en una mañana de rocío.

En mis paseos comparo el barrio en unas horas y otras y el día que no me cuadra con el horario de los trabajadores de la LIDA pienso en esos niños mayores que otras jornadas me endulzan la mañana mientras “el resto de pobres repartidores, como tigres de Sumatra, campan a sus anchas” por este pequeño rincón de un céntrico e histórico barrio de Benidorm.

El Coraje

Pero para que todo esto haya sido posible y estas personas  con diversidad funcional hayan llegado a la inserción socio-laboral plena ha habido una lucha constante y titánica por parte de unas madres y de unos padres que se negaron, en su momento, a mantener a sus hijos e hijas encerrados en casa por haber nacido “especiales, distintos”. Hace ahora de ello casi 40 años cuando ese grupo de, no más de cuatro o cinco familias, después de muchas charlas y reuniones, decidieron alquilar un pequeño local en La Vila para dar servicio a las necesidades de sus retoños, que iban y volvían de Benidorm a Villajoiosa diariamente pero era del todo insuficiente.

Sin embargo, el grupo de usuarios se va ampliando y en 1971 se constituye oficialmente la Asociación Doble Amor que como único objetivo persigue la Promoción de las Personas con Discapacidad Intelectual de Benidorm y comarca. Una asociación sin ánimo de lucro que dedica su actividad a favorecer las necesidades de las personas con diversidad funcional. “Al principio -señala Luis Alfonso Muñoz, Director del Centro Ocupacional- todos nuestros recursos tenían una procedencia benéfico-caritativo se podría decir”. Con su primer presidente ya al frente, el querido y recordado Andrés Ventura González Lledó, más conocido como Fargo, el grupo “instala su sede en un pequeño chalet que alquilan en la Plaza de la Castellana, en el Barrio de Foietes”. Al morir Fargo  todos los asociados eligen a Casimiro Villa, que lleva de presidente desde 1977. ¡Casi no ha llovido desde entonces…!

Las familias, perdón los asociados, con Casimiro Vila al frente ven la oportunidad de comprar unos terrenos en la Partida Les Coves de Benidorm, un amplio terreno, a un precio razonable. La Asociación los adquiere, construye un centro con dos aulas y se contratan a dos maestras. Desde la directiva se trabaja como uno más. Toda esta labor fue reconocida, en su momento por lo que la Asociación Doble Amor es declarada de Utilidad Pública por el Consejo de Ministros el 14 de agosto de 1979.

Las mariposas quieren volar

Y vamos a empezar los ’80. ¡La lucha de los padres no cesa! Porque nuestros niños y niñas, ya convertidas en hermosas mariposas, crecen, se hacen mayores y presentan otro tipo de necesidades, ya que hasta 1979 este tipo de asociaciones dependían del Ministerio de Educación y las subvenciones que aportaba el Gobierno sólo las percibían los usuarios menores de 18 años. ¡Y aquí está el quid de la cuestión! No será hasta 1980 cuando este tipo de entidades pasen a depender del Ministerio de Asuntos Sociales y vea la luz la Línea de Trabajo para Adultos con Discapacidad: es la hora de los Centros Ocupacionales. ¡Ya se nota la movida ochechentera!

Por toda España se van creando los llamados “Centros Prelaborales, imprescindibles en el rendimiento laboral de los chavales”, afirma Muñoz. De la filosofía y buenos resultados de los citados “centros” se impregna el Doble Amor y crea el suyo propio en octubre de 1980. Al principio se trataban de simples talleres para la fabricación de alfombras, fregonas, bolsas de basura… con el objeto de que los chicos y chicas “se formaran y mejoraran en su capacitación laboral”.

Y con este fin se crea el Centro Ocupacional Doble Amor, un Centro especializado en la atención y formación de Personas con Discapacidad Intelectual de ambos sexos, en edad laboral, de18 a 65 años, que por sus características necesitan servicios de tratamiento que faciliten su adecuada evolución y maduración personal y que no requieran un nivel de apoyo generalizado. En la actualidad dispone de autorización para atender a 58 personas con discapacidad intelectual.

La Primera Granja Avícola

¡Y como no podía ser de otra manera nuestro grupo fue pionero en todo! En la Comunidad Valenciana el primer Centro de Empleo que se crea es el del Doble Amor. A nuestras madres y padres y, por supuesto, a nuestros chicos y nuestras chicas no les falta tesón ni empeño y por eso  optan por una Granja Avícola. En una primera etapa, los chavales se encargan del engorde de 15.000 pollos y en una segunda del mantenimiento y cuidado de 20.000 gallinas que ponían sus correspondientes 20.000 huevos diarios.

La experiencia fue todo un éxito, porque la producción se vendía toda, pero “la industria” presentaba un grave problema a la hora de gestionar y desechar los residuos orgánicos de las aves: que una vez convertidos en “purina” suponen un riesgo para el medio ambiente y era muy costoso su tratamiento posterior. La Granja Avícola fue clausurada por este motivo en 2007.

L.I.D.A (Lavandería Industrial Doble Amor)

Paralelamente, siguiendo la misma filosofía: ellas y ellos siguen erre que erre, y en 1986 monta otro Centro de Empleo Protegido: L.I.D.A (Lavandería Industrial Doble Amor), que en un principio la llevan diez personas con discapacidad y dos monitores. La industria se instala en los bajos de un edificio del Barrio de Foietes  pero pronto se construyeron unas instalaciones en el propio complejo del Doble Amor para dar cabida a una iniciativa que desde un principio volvió a ser todo un éxito.

img-20191028-wa00054724908720516033543.jpg

¡Se pasa de lavar servilletas y manteles para distintos restaurantes de Benidorm y comarca a lavar hasta 8.000 kilos de ropa diaria que distribuyen entre sus más de 30 establecimientos (restaurantes y hoteles principalmente) que tienen de clientes en la actualidad!

¡Y ahí siguen! Lavando, planchando y distribuyendo ropa, un total de 48 trabajadores fijos con distintas discapacidades, cifra que durante la época estival se refuerza con 15 empleados más. A ello hay que sumar las labores del director comercial, la trabajadora social, la psicóloga, el fisioterapeuta, cinco monitores, dos cuidadores, un cocinero, una limpiadora, un conductor y un cuidador de autobús y tres camioneros de reparto.

El sueldo base es el que marca el convenio más los trienios correspondientes, así como todos los derechos que la Ley ampara a cualquier  trabajador. Desde hace un mes más o menos fichan al entrar y salir del trabajo como cualquier empleado de cualquier empresa. “El Doble Amor lo que les facilita  a estas personas es un medio de vida, de ocio y vacacional, ya que no dependen de sus familias, al disponer de recursos para sobrevivir con sus propios medios”, concluye diciendo el director del Centro.

En la actualidad el Centro Ocupacional del Doble Amor ha pasado de estar subvencionado a estar concertado por la Conselleria de Igualdad y Bienestar Social que sí o si financia al Centro pero a cambio lo obliga a someterse a unos estándares de calidad muy altos. De hecho, uno de los objetivos prioritarios para la dirección es conseguir la certificación ISO-9001.

Para llevar a cabo sus actividades, el Centro dispone de un edificio de más de 1.200 metros construidos donde se ubican los distintos talleres, despachos, cocina y comedor, además del gimnasio. Se completa la oferta con 13.000 metros de zona ajardinada y de campo de deportes.

Más que un legado

La entrada principal del Doble Amor -como no podía ser de otra manera-, está presidida por una enorme estatua del recordado Fargo, su primer presidente, y padre del también querido y fallecido Momo. Esta estatua no es sólo el homenaje a un sólo hombre sino el símbolo, el legado de unas madres y unos padres (ya mayores) que en 2019 siguen apostando por una lucha que comenzaron en los años ’70 y que no es otra que la perseverancia por el bienestar de sus hijos. !Y les puedo asegurar que los padres y a las madres que quedan siguen con tanta marcha como en lo ’80  porque nunca les ha faltado ganas de luchar ni de amar!