José Zaragoza Casamayor, el último almadrabero de Benidorm, ofrece una magistral conferencia sobre las almadrabas en El Faro de Alejandría

El pasado martes 30 de abril, en la Asociación Cultural “El faro de Alejandría Benidorm”, tuvo lugar la interesantísima conferencia realizada por José Zaragoza Casamayor sobre: “La Almadraba”, el milenario arte de pesca destinado a la captura del atún que durante siglos han practicado con maestría los hombres de Benidorm.

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Isabel López Villanueva.- José Zaragoza, benidormense por los cuatro costados, hijo y hermano de capitanes de almadraba, conociendo por tanto desde niño, y desde dentro, el oficio de almadrabero.
Comenzó el ponente la conferencia con una introducción histórica sobre los orígenes antiquísimos de la almadraba. Nada menos que dos mil años antes de Cristo ya se faenaba en las almadrabas del sur de la península y en las costas de Alicante.

En esta introducción habló también de la almadraba en la literatura, donde escritores de la talla de Cervantes o, en nuestros días, el poeta Luis Rosales, por citar algunos de los más conocidos, que escribieron sobre ella, encargándose también estudios sobre esta pesca a grandes eruditos.

Históricamente, los arráeces o capitanes de almadraba de Benidorm, vienen calando la misma desde el siglo XVIII, que esté documentado, pues el duque de Medina Sidonia, que tenía la concesión de las mismas, solicitó ya a un benidormero para que cale su almadraba de Zahara, contratando en años sucesivos a nuevos arráeces de Benidorm.
Explicó la diferencia entre la antigua almadraba, mucho más primitiva y manual, pues no existía ningún tipo de mecanización, y la actual (Nada que ver) cuya técnica es de importancia y dimensión enormes.

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José Zaragoza con la ayuda de un plano detalló la composición de una almadraba, sus partes y elementos, donde hay que situarla, la ubicación, hecho éste importantísimo pues a partir de ese momento debe figurar en las cartas de navegación de todo el mundo, para poder entender y apreciar la envergadura de este arte de pesca, amenizando su disertación con anécdotas todas ellas protagonizadas por hombres de Benidorm.
Mostró una imagen donde el cuerpo del atún se divide en tres partes: cabeza, tronco y cola, a raíz de esta fotografía fue detallando las piezas nobles y de las internas, el morrillo, plato, solomillo, cola negra, cola blanca, tarantelo, ventresca, parpatana y galete.

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Su despiece se denomina ronqueo, palabra que surge por onomatopeya del sonido que hace el cuchillo al rozar las vértebras del espinazo durante la disección.
Lo llaman `el cerdo del mar´. Esta relación no se basa en su apariencia, ni en la similitud de sus carnes, ni en su precio, sino en el hecho de que, como le pasa al habitante de la dehesa, del atún se aprovecha todo.

No dejó nada en el tintero nuestro conferenciante, habló de las migraciones de los atunes, del acecho de las orcas, por otro lado, de la relación de todas las familias de Benidorm con la almadraba, pues todas tenían algún miembro que trabajaba en ella.
Como broche y para finalizar con el protagonista de la conferencia, el atún, citó las múltiples formas de cocinarlo, también en salazón o conserva. En definitiva, nos abrió el apetito.

José Zaragoza, mostró fotografías antiguas que conserva con mucho cariño, donde aquellos hombres expertos y valientes luchaban con el mar y los atunes, con el proceso antedicho.

Muchas gracias Pepe, como te llamamos los amigos, por tu buena disposición y preparación, disfrutamos mucho. Entre los aplausos del público, contaba con la presencia de nietos e hijos de capitanes de almadrabas de Benidorm, acompañándolo en este día especial, en apoyo y recuerdo de aquellos que fueron “otros tiempos”. Hasta siempre.

                              “Recordar y hablar de la vida en el mar, es como retener el tiempo”