Antoni M. Bonet, Vicent Borràs, Diego Barber y Cristina Fuster ganan los Premis Altea de Literatura i Investigació 2019

Josep Martínez, Mestre Josep, el narrador, poeta, ensayista, periodista y dramaturgo alteano, es reconocido con el Premi Estelad’Honor 2019.

Los Premis Altea de Literatura iInvestigació han celebrado su tercera edición rodeados de las más de 200 personas que asistieron anoche a la gala de entrega de estos galardones celebrada en el Mirador de Palau Altea.

El acto, que contó con la asistencia de una nutrida representación institucional, estuvo presidido por el alcalde de Altea, Jaume Llinares. Entre los asistentes se encontraba Rubén Trenzano, director general de Política Lingüística y Gestión del Multilingüismo; acompañado por la subdirectora general del área, Nathalie Torres; Tatiana Sentamans, vicerrectora de Cultura y Extensión Universitaria de la Universidad Miguel Hernández; Ferran Isabel, director del Servicio de Lenguas de la Universidad de Alicante; Encarna Cuenca, presidenta del Consejo Escolar de la Comunitat Valenciana; José Ferrándiz, director del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert; José Miguel Cortés, presidente de la Fundación Caixaltea; los concejales de la corporación municipal; así como una destacada presencia de personalidades de la cultura y la sociedad alteana. Todos ellos fueron recibidos por el alcalde de Altea, Jaume Llinares; el concejal de Cultura, Diego Zaragozí y Joan Borja, director de la CàtedraEnric Valor de la Universidad de Alicante e impulsor de estos premios.

El evento literario fue conducido por el comunicador y locutor radiofónico Ferran Cortés y, como es ya tradición, el hilo musical de la gala corrió a cargo de la Orquestra Blava de la Sociedad Filarmónica Alteanense. Abría el acto Joan Borja que; antes de dar paso al concejal de Cultura, Diego Zaragozí, encargado de dar la bienvenida institucional; habló de la destacada trayectoria de Josep Martínez Orozco (Altea, 1982-49), el Premio Estrella de Honor 2019. Así, explicaba que fue novelista, periodista, poeta, dramaturgo y gestor cultural. En 1930 se instaló en Buenos Aires, donde creó una editorial propia: la Editorial Altea, que comenzó a mostrarse activa en 1936. Mestre Josep publicó el volumen de teatro ‘Después y otras comedias’ (1936); la novela ‘Hombres y mujeres’ (Política en Leonia) (1936); el trabajo presentado en el II Congreso Internacional de Historia de América ‘Origen del che’ (1937); la segunda edición de la novela ‘El pagano’ (Vida en la Argentina) (1938; editada originalmente en Librería del Colegio, Buenos Aires, 1935); la recopilación de «comedias relámpago y diálogos» ‘Amor al escondite’ (1938); y, finalmente, el curiosísimo y celebradísimo «recetario rimado» ‘El libro del buen arroz’ (1943).

También en esta Editorial Altea de Buenos Aires publicó en valenciano la «comedia de marineros» ‘Salvament’ (1938), ambientada en Altea. Los asistentes a la gala recibieron en una reedición realizada por el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, con la coordinación de Joan Borja, que también se ha encargado de la introducción. Esta nueva edición de ‘Salvament’ va acompañada de las ilustraciones que el pintor Batiste San Rok hizo para una edición del grupo Bèrnia con motivo del centenario del nacimiento del escritor en 1982.

Como explicó Borja, ‘’Josep Martínez Orozco era amigo personal de Federico García Lorca, y lo recibió y promocionó en el memorable viaje que el autor de Fuente Vaqueros hizo a Buenos Aires en 1933, así como en el estreno teatral de ‘Bodas de sangre’ y en el notabilísimo eco de la prensa bonaerense’’.

Seguidamente, tuvo lugar la entrega de este primer premio de la noche, la Estelad’Honor, en homenaje a Josep Martínez Orozco, el Mestre Josep. Diego Zaragozí hacía entrega del trofeo, una reproducción de la estela funeraria ibérica de Altea la Vella, a Carlos Martínez, nieto de Pedro Martínez Orozco, hermano Josep Martínez Orozco, que recogía emocionado este trofeo en nombre de la familia. Durante su parlamento recordó con orgullo la memoria de Martínez Orozco y su estima hacia Altea durante los años que vivió en Argentina: ‘’Era amigo personal de Manuel Azaña en el Ministerio de Trabajo y, posteriormente, lo nombró agregado cultural de la Embajada Española en Buenos Aires. Allí fundó la editorial Altea, editó libros en valenciano y publicó artículos en distintos medios de comunicación. Era amigo de sus amigos e, incluso, fue anfitrión de Federico García Lorca’’.

Por su parte, Diego Zaragozí puso en valor la figura de Martínez Orozco, ‘’un personaje tan olvidado como excepcional’’, y destacaba su prolífica labor en el ámbito literario, periodístico y cultural. El edil agradeció la presencia en el acto de los familiares del homenajeado. Además, situó los Premis como una de las actividades más importantes de la programación cultural de Altea y fundamentales para que Altea consiguiera el reconocimiento de capital cultural valenciana.

Después de la cena fue el turno de conocer a los ganadores de la tercera edición de los Premis Altea de Literatura i Investigació. José Ferrándiz, director del IAC Juan Gil-Albert, fue el encargado de presentar el Premi Francesc Martínez i Martínez d’Assaig i Investigació, dotado con 2.000 euros, que patrocina el IAC Juan Gil-Albert, que recayó en la obra ‘Emigració Altea-Argentina’ de Diego Barber y Cristina Fuster.

Los autores recibían el trofeo Penell, obra de Serafín Cortés, de manos del director del IAC Juan Gil-Albert, por este proyecto de investigación que muestra en una primera parte las causas que motivaron el éxodo de alteanos a Argentina, en un fenómeno que se inicia en el tercer cuarto del siglo XIX y que llega prácticamente hasta finales de la década de los cincuenta del siglo XX. En una segunda parte, el trabajo incluye una relación seleccionada de fichas familiares de emigrantes alteanos en Argentina, con su descendencia.

Finalmente, se muestra el hecho de que la revista Altea sirvió de nexo de unión entre la comunidad establecida en Argentina y la que se quedó en Altea, ya que fueron muchas las noticias, los artículos y los documentos publicados durante los años treinta del siglo pasado, que explicaban qué les pasaba, en aquellas tierras latinoamericanas, a los alteanos allí residentes. Las páginas de la revista Altea mantuvieron a todas las familias informadas y relacionadas hasta la llegada de la Guerra Civil en 1936.

En declaraciones de los autores: ‘’El premio viene a ser para nosotros como un justificante o una validación que nos demuestra acertados en la idea de que esta investigación era muy importante, en tanto que trata de mostrar cuánta sensibilidad, alegría o tristeza hay detrás de un proceso migratorio como este, que involucra a todas las familias alteanas y a sus parientes allí en Argentina. El libro no sólo es importante porque muestra lo que pasó, sino también porque podemos reconocer en las imágenes y los documentos a nuestros familiares que se fueron a Argentina, y con los que algunos aún siguen teniendo contacto. Otros tal vez lo perdieron, pero creemos que es posible que lo puedan volver a recuperar. Explicamos una parte de la historia alteana que nunca se había analizado. Gran parte de la investigación es inédita y está basada en datos familiares, documentos, pasaportes, cédulas de nacionalidad, partidas de nacimiento, etc. Todo esto nos ha aportado la explicación para preguntas concretas sobre qué pasó y cómo’’.

Asimismo, afirmaban ‘’nosotros recibimos este premio como un homenaje a los emprendedores que se fueron de una manera tan valiente: vendiendo tierras y propiedades para ayudar a sus familias y embarcarse en una larga travesía hacia un destino del que se conocía poco. Descubrimos que, allí en Argentina, algunas personas aún hablan valenciano en casa, y con los hijos. Y que muchos continúan haciendo paellas’’.

A continuación, fue el turno de presentar el Premi Altea de Literatura Infantil i Juvenil, dotado con 3.000 euros, que patrocina el Ayuntamiento de Altea, y que entregaron Tatiana Sentamans, vicerrectora de Cultura y Extensión Universitaria de la Universidad Miguel Hernández y Ferran Isabel, director del Servicio de Lenguas de la Universidad de Alicante. La obra ganadora del trofeo Aila, que ha estado a cargo del Área de Escultura de la Facultad de Bellas Artes de Altea, fue ‘’El aio a Nova York’ de VicentBorràs.

El autor manifestaba en sus declaraciones que ‘’me ha costado cerca de veinte años encontrar el tono y, sobre todo, el punto de vista para escribir esta historia que intenta plantear abiertamente a los más jóvenes un tema tan difícil como es la aceptación de la muerte. Todo arrancó cuando mi hijo con sus 5 años me preguntó sobre la muerte. Me fallaron las respuestas. Ahora mi hijo tiene veinticinco años’’.

Para Borràs recibir el Premi Altea ‘’ha significado un verdadero impulso y una inyección de moral. Esto lo podríamos decir de todos los premios, pero este llega en un momento de mi trayectoria en la que se imponía un cambio y apuntarme a un proyecto nuevo y con voluntad de futuro tan estimulante como los Premis Altea y Ailaedicions’’.

Seguidamente, se presentó el último de los premios de la noche y el de mayor dotación, con 5.000 euros. El Premi Carmelina Sánchez-Cutillas de Novel·lai Prosa Creativa, representado con el trofeo La mà del sol, de Pepe Azorín, por parte del presidente de la Fundación Caixaltea, que patrocina el galardón, José Miguel Cortés. La obra ganadora fue ‘D’amor res’ del autor Antoni M. Bonet.

Como manifestaba el escritor ‘’en ‘D’amor res’ encontramos un recorrido entre autores literarios, poetas, narradores, donde se saca la vertiente humana: esa vertiente que queda oculta en la oscuridad del olvido cuando sólo flotan los éxitos de las obras. Desde el gran poeta nuestro, el clásico AusiàsMarch, hasta el prerromántico alemán Heinrich Von Kleist, hay un universo de diferencia a la hora de percibir el mundo que nos toca vivir. En medio, la vitalidad de César Borgia o del general Da Conte pellizcando el culo de la joya existencial. En ‘D’amor res’ esta red de inverosímiles historias hace que el libro sea un venturoso itinerario por el que vale la pena transitar”.

“La lectura ‘D’amor res’, -añadía el autor-, supone mirar detrás del espejo. Y, además, encontrar lo que nunca se había dicho de los protagonistas de estos relatos. El usuario lector interactuará mentalmente como con cualquier otro terminal electrónico, y creo que experimentará en el seno de la imaginación un despliegue pirotécnico deslumbrante’’.

El alcalde de Altea fue el encargado de cerrar el acto. Jaume Llinares dedicaba palabras de felicitación para los ganadores de los Premis Altea de Literatura iInvestigació en cada una de sus modalidades. Seguidamente daba las gracias por la implicación a todas las personas e instituciones que han apoyado a estos premios, como: Caixaltea, el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert; la Academia Valenciana de la Lengua, la Universidad de Alicante y la Universidad Miguel Hernández de Elche y al jurado de los Premis. Jaume Llinares también dedicó palabras de gratitud hacia Joan Borja, impulsor de estos premios, junto con el Ayuntamiento de Altea.

Llinares afirmaba que “los Premis Altea de Literatura iInvestigació ocupan ya un espacio relevante en el ámbito de las letras y la cultura en nuestra lengua. Han recibido una magnífica acogida por parte del sector literario. Desde la primera edición, los participantes han superado las expectativas de la organización; los Premis Altea tienen presencia en las ferias de libros y las obras ganadoras se han presentado ante el público en numerosas ocasiones”. “Además de eso, -añadía-, estos son los Premis de la capitalidad cultural. Una capitalidad que estrenaremos en pocos días, el próximo 25 de abril. Estábamos convencidos de que Altea merecía ser Capital Cultural, por tradición y por el trabajo que se ha llevado a cabo en los últimos años al respecto, como estos Premis que hoy celebramos, y así lo entendió también la Conselleria de Cultura”.

El alcalde también destacaba la apuesta cultural del Ayuntamiento de Altea, ‘’porque creemos que la inversión en este aspecto es un bien de interés público: induce el bienestar económico, es un activo del sistema educativo, un catalizador cívico y una garantía de transmisión cultural a las nuevas generaciones’’.

Jaume Llinares concluía deseando un largo recorrido a este proyecto y remarcando los objetivos de los Premis Altea: “pretenden potenciar la creatividad, compartir el conocimiento e invertir en nuevos talentos. En definitiva, abrir nuevas perspectivas a la creación y la investigación”.