
El Faro de Alejandría ofreció el pasado martes la ponencia impartida por: José María Albero Pérez, el pasado 19 de febrero en La Casa del Fester C/ La Biga Nº 3.
Isabel López Villanueva.- Comienza aclarando que no pretende hacer creer lo que él ha visto, vivido y leído. Simplemente es una charla para que a continuación, se comparta en el debate las distintas opiniones.
Al contemplar las estrellas muchos nos hemos preguntado si hay vida en otros planetas y si los ovnis son reales. Los avistamientos de objetos sin identificar se remontan tanto como historia tiene la Humanidad. La gente ve algo, pero no sabe qué es. Dicen ver algo material y real, pero también dicen ver algo psíquico u aparente. Distintas realidades de un tema delicado, rodeado de temores, prejuicios y suspicacias, con bastante engaño y noticias falsas, fanáticos y listillos.
El mundo de los ovnis es un mundo de afirmaciones y negaciones, de crédulos e incrédulos, de ficción, dichos incomprobables, mitos y fantasía.
“El platillo volante”, se popularizó en 1947, fue el primer nombre dado a luces o formas en el cielo desconocidas para el hombre. Más tarde se cambió el término por uno genérico “objeto volador no identificado” (UFO), del acrónimo inglés. Término que persiste hasta nuestros días y da nombre a la disciplina que estudia los casos de los ovnis. Los ufólogos afirman que existe vida extraterrestre. Para apoyar sus dichos, esgrimen videos, fotografías y testimonios que, de acuerdo a su postura, demostrarían la existencia de seres y objetos no originarios de la Tierra. ¿Alucinación? ¿Leyenda urbana? ¿Contacto real con un extraterrestre? En este caso, al igual que en otros muchos relacionados con la ufología, hay versiones contradictorias.
A finales del siglo XIX se produjo la denominada oleada de aeronaves (1896-1897) y principios del s. XX, se incrementaron las anécdotas de extraños objetos en los cielos; dichos testimonios aparecen en lugares y fechas dispares. Esto, junto a la difusión de la ciencia en la cultura popular, ha promovido en ciertos individuos la idea de que los extraterrestres son un fenómeno digno de estudio y de una disciplina propia. Se interesan en las anécdotas de los presuntos testigos y aceptan como una verdad que los ovnis son navíos tripulados por alienígenas y algunos creen que son reales, mientras que otros lo consideran falsos testimonios.
La literatura especializada en estos temas, ha ido creciendo en número de cabeceras y tiradas. Sin duda, algunos ganan con el engaño, pero otros tienen mucho que perder si dicen haber visto un ovni. A pesar de perder prestigio y carrera profesional, muchos pilotos, astronautas, políticos, militares y civiles, han confesado en público lo que han visto. Y dicen que es inexplicable.
El ponente revela, como él mismo junto a un grupo de personas de Benidorm, fueron a un lugar concreto y allí tuvieron una experiencia de esta índole.
Sigue con la charla exponiendo imágenes de un valle del Perú, con trazados hace 1.500 años, con bellas e inmensas figuras, varias que sólo se pueden apreciar desde el cielo. ¿Con qué fin se hicieron? ¿Y para qué hacerlas así, si no se podían admirar en la vida diaria? ¿Y cómo hicieron esos geoglifos con los utensilios de la época? Hay cientos de animales, insectos y complejos diseños geométricos trazados en el desierto, y uno tiene claro aspecto de astronauta, y hay miles de líneas muy largas, rectas y perfectas como pistas de aterrizaje, en un espacio de 450 kilómetros cuadrados… En fin…
Según algunas teorías, el origen de muchas de las civilizaciones del pasado (Egipto, Babilonia, etc.) serían de origen o inspiración extraterrestre, o al menos, las tecnologías con que realizaron sus obras.
José María mencionó prueba de esta presencia alienígena en la Biblia. Los autores de este subgénero presentan la ascensión del profeta Elías al cielo, que tuvo lugar en un carro de fuego. Hechos de la vida de Jesús son, interpretados a la luz de lo ufológico. Por ejemplo, esa estrella que guía a los magos de Oriente, estrella que aparece, desaparece, reaparece y acaba quedándose quieta en el lugar donde está el Niño… ¡es una nave espacial! Los anuncios y apariciones de los ángeles en torno a su nacimiento… ¡contactos con extraterrestres! El bautismo en el Jordán… La entrada en la nube que tuvo lugar en la transfiguración… ¡una visita a la nave espacial luminosa!…Etcétera. Quién sabe…
“El ser humano ha emprendido el viaje en busca de otros mundos, otras civilizaciones, sin haber conocido a fondo sus propios escondrijos, sus callejones sin salida, sus pozos, o sus oscuras puertas atrancadas.”
Y terminó la tarde con un fuerte aplauso.
Gracias Pepe Albero, por tu esfuerzo y compromiso, es un tema delicado que supiste capear y presentar de la mejor manera: siendo tú mismo.