CONTIGO, un proyecto político oportuno y necesario para Benidorm

Contigo, un proyecto político oportuno y necesario para Benidorm

“Porque en CONTIGO no creemos ni en derechas ni en izquierdas, sino en el consenso, la sensatez y la cordura”

“Eso es lo que SÍ tenemos que agradecerles a los políticos que han gobernado nuestra ciudad, el miserable abandono de trenes llenos de oportunidades”

Desde el convencimiento que un nutrido grupo de vecinos de Benidorm, entre los que se encuentran hombres y mujeres de todos los estamentos sociales, ha puesto en marcha un nuevo proyecto político sin que nadie les obligue a ello y con la sospecha de que les puede acarrear más disgustos que beneficios, la obligación moral de no permanecer en el anonimato y no seguir siempre anclados en el inconformismo, se ha impuesto por encima de la comodidad de permanecer quietos ante el consentido desprecio que los políticos de Benidorm hacen de la gestión pública.

Un transatlántico maravilloso llamado Benidorm que desde hace muchos años está penosamente tripulado

La consiguiente falta de respeto hacia aquellos que les mantienen en el poder y la burla constante al necesario avance que la ciudad necesita, además de la realidad de ver cómo pasa el tiempo y nada se hace en ese sentido, son el contrapeso que ha inclinado la balanza a favor del esfuerzo y la necesidad de volcarse en la generosa lucha de intentar abrir los ojos al mayor número posible de vecinos y que, de una vez por todas, decidan no volver a votar a los mismos que han causado este espasmo, esta estampa de tebeo, esta ridícula perspectiva de futuro y este sinsabor constante de no saber cuándo zozobrará este barco. Un transatlántico maravilloso llamado Benidorm que desde hace muchos años está penosamente tripulado. Ya nos toca entre todos encontrar al Capitán adecuado.

CONTIGO BENIDORM no es más que la unión de muchas ilusiones y perspectivas, sueños que esperan convertirse en realidad. Un proyecto común al que están todos invitados. Todos aquellos que tengan como estandarte la necesaria y urgente regeneración política, por bandera la transparencia real en la gestión, como principal emblema la austeridad en el gasto público y como insignia la lucha por conseguir un crecimiento económico que pivote entre el respeto a la política liberal y la enseña en la defensa de la política social más justa. Porque en CONTIGO no creemos ni en derechas ni en izquierdas, sino en la estabilidad, en la sensatez y en la cordura. El equilibrio siempre ha estado en el centro y por eso decimos que sin una economía liberal de respeto y apoyo a los empresarios, será del todo imposible encontrar los recursos para poder llevar a cabo las imprescindibles políticas de ayuda social. Irrealizable, quien diga lo contrario miente.

Y en Benidorm, mientras que en los últimos 24 años se han presupuestado, gracias a los impuestos que hemos pagado todos, 2.500 millones de euros (420 mil millones de las antiguas pesetas), seguimos con la misma escena urbana que nos dejó el único gran alcalde de la ciudad Pedro Zaragoza, hace más de 50 años. Y seguimos sin haber sido capaces de desarrollar un polígono industrial cuando los pequeños pueblos de nuestro alrededor, esos que componen el extrarradio del gran monstruo del turismo y que siempre han vivido de nosotros y han servido de ciudades dormitorio, hoy nos han cogido la delantera y encima hasta tenemos que estarles agradecidos porque de no ser por su progreso, miles de vecinos de Benidorm no tendrían siquiera un puesto de trabajo. Eso es lo que SÍ tenemos que agradecerles a los políticos que han gobernado nuestra ciudad, el miserable abandono de trenes llenos de oportunidades.

Unos políticos que, mientras consumen horas y horas faltándose al respeto en unos soporíferos, ridículos y vergonzosos Plenos, no quieren darse cuenta que se nos ha ido otra Legislatura sin que hayamos movido una sola piedra de nuestras vergüenzas públicas, el esqueleto del Centro Cultural de Benidorm, los barracones del Instituto Pere María Orts i Bosch, el insalubre y peligroso Plan Parcial Armanello, el tercermundista Hospital Comarcal o la desahuciada e ilegal estación de autobuses, por citar tan sólo algunos ejemplos.

Sería interminable este primer artículo. Desde CONTIGO sólo pretendemos hacer una primera llamada de atención a la urgencia de un cambio que todos necesitamos y que estamos dispuestos a asumir. Esperamos ser nosotros quienes, con la ayuda de muchos ciudadanos capaces y preocupados de nuestra ciudad, dentro de 6 meses demos inicio real al proyecto de la urgente nueva Comisaría de Benidorm, al inicio real del esperado centro comercial de la ciudad, al impulso verdadero y definitivo de los dos Centros de Salud que nos faltan en el Rincón de Loix e Imalsa-Els Tolls, a la finalización del añorado Paseo Marítimo hasta Tamarindos, al incremento de la seguridad en el Bronx de Benidorm que nadie quiere ver excepto quienes lo padecen cada noche.

Y lucharemos por acabar con los centros oficiales de colocación de amiguetes que los diferentes equipos de Gobierno han mantenido tanto en el propio Ayuntamiento, de ahí que nadie se atreva a aprobar la Valoración de Puestos de Trabajo, y en FCC, empresa que le ha “robado” más de 100 millones de euros a la ciudad en los 25 años que se le ha permitido el control del jugoso negocio de la basura, los últimos 18 sin concurso público alguno. Una empresa a la que todos le deben tantos “favores” que nadie se atreve a toser, el PP de Toni Pérez, tampoco. CONTIGO denuncia y recuerda que el contrato termina el mes que viene y en el Ayuntamiento llevamos dos años y medio esperando que el señor alcalde se digne convocar la Comisión que se creó para el estudio del nuevo Pliego de Condiciones. Pero ya saben ustedes el dicho, “si quieres que algo no se sepa, crea una Comisión”.

Benidorm funciona porque es un paraíso y gracias a su privilegiado clima y el esfuerzo de los empresarios, siempre funcionará. Pero humildemente, desde CONTIGO creemos que ya toca que entre todos echemos una mano y ayudemos a nuestro progreso. Benidorm sólo nos pide una cosa, que le demos una oportunidad. Eso sí, la pide a gritos. No volvamos a fallar a nuestro porvenir, quizás las próximas generaciones no nos lo perdonen.